Cien años de Kirk Douglas

Se llamaba Issur Danielovitch Demsky y había nacido en Nueva York tal día como hoy hace cien años, en una familia judía originaria de un pueblo al sur de Moscú: Hizo a lo largo de su vida un centenar de películas e interpretaciones magistrales que lo llevaron tres veces a la nominación de los oscar, pero que nunca ganó por ninguna de ellas, hasta que lo obtuvo honorífico a toda su carrera en 1996, hace veinte años.

A él debemos grandes interpretaciones en El ídolo de barro, el gran carnaval, el loco del pelo rojo, senderos de gloria, Los vikingos, Duelo de titanes, El último tren de Gun Hill y además de muchas otras, y sobre todas,  Espartaco, la más inolvidable de todas.

Publicado en . | Deja un comentario

Lo último de Paracuellos

casas

pedro-corral-corral

Para Pedro Corral, un periodista, un escritor, un amigo

Habíamos anunciado el pasado día 4, el último de la pesadilla de Paracuellos, que el día 8 iba a publicar una información de Pedro Corral sobre el derribo del avión en el que viajaba el delegado de la Cruz Roja Internacional, George Henny con las pruebas sobre las matanzas que se hicieron en Paracuellos del Jarama, entre los días 7 de noviembre y 4 de diciembre de 1936.

Henny y el encargado de Negocios de Noruega, Felix Schlayer, fueron los primeros testigos  de los crímenes: vieron los restos humanos que aparecían entre la tierra removida de la fosa número 1. También vieron una escena análoga en el caz de Torrejón de Ardoz. Ellos fueron a hablar con el presidente de la Junta de Defensa de Madrid, el general Miaja y con el consejero de Orden Público, Santiago Carrillo, ante quienes expusieron su denuncia. La explicación de carrillo a Mª Antonia Iglesias en EPS del 9 de enero de 2005, es, en realidad una confesión de culpa:

“la única decisión que yo tomé, de acuerdo con el general Miaja, en la Junta de Defensa en la que yo era responsable de las cuestiones de orden público, fue, respecto a aquellos 2.000 militares que estaban en la cárcel de Madrid porque se habían sublevado en el cuartel de la Montaña, fue, ya digo, trasladarlos a Valencia. Porque nos dimos cuenta de que esa gente podía formar perfectamente un cuerpo de ejército, que eso era, en realidad, la Quinta Columna. Yo entonces estaba desbordado organizando la resistencia de Madrid y puse aquella misión en manos de mis colaboradores, que tuvieron que organizar, con muchas dificultades, la seguridad de aquel traslado. La conclusión a la que llegamos el general Miaja y yo fue que la gente de la calle que vio aquel traslado, que era gente que ya había sufrido los ataques fascistas, se lanzó a por ellos, y la guardia que iba custodiándoles no les defendió. En Madrid, en aquellos momentos de caos, había grupos radicales, igual que había grupos fascistas que salían de noche a poner bombas. Pienso que si alguna responsabilidad tuve yo en aquello fue la de no tener capacidad para controlar y castigar a los responsables. Pero… en fin, no se puede olvidar que había un frente de guerra en Madrid. Sin duda fue muy doloroso que muriera aquella gente así, pero también estaban muriendo niños, y mujeres, y viejos, y defensores de Madrid que eran chavales que ni siquiera habían hecho el servicio militar. Es verdad que yo no pude defender a aquella gente con eficacia y llevarla a Valencia con seguridad. Fue una desgracia tremenda, pero en tiempos de guerra hubiera sido mucho peor que se hubieran unido al ejército que estaba atacando Madrid. Le puedo asegurar que si Franco hubiera tenido un grupo de presos de esas características, los hubiera fusilado sin más. La República, no. Nosotros hicimos lo que pudimos, pero la verdad es que no teníamos fuerzas con moral suficiente y ganas para defenderles. Y no lo hicimos, eso está claro. Pero, mire usted, en la Guerra Civil murió mucha gente inocente que no debería haber muerto y otra gente que ha muerto que no era tan inocente.”

No admite esta versión contraste con los hechos. Lo que hoy publica en ABC Pedro Corral, adelantado un día sobre el plan inicial, publicarlo el día 8 en el que se cumplirán 80 años del atentado contra Henny, perpetrado por cazas de la República viene a poner un punto final adecuado a la superioridad moral que la izquierda establece para sus propios asesinos, gente espontánea y cabreada (con razón) que se escapaba a la autoridad de la República, mientras el franquismo tenía un plan de exterminio. Lean aquí la investigación de Pedro Corral. no hay más que decir.

 

 

Publicado en . | 145 comentarios

Viva la Constitución

sopa

Tal día como hoy desde hace unos cuantos años, recibo en casa a la mayor parte de la gente que en Bilbao le da por honrar a la santa del día, es decir, la Constitución. El plato fuerte de la cita viene a ser una sopa de ajo historiada, que en la noche de hoy irá precedida de espárragos, crema de mejillones y bonito, ensalada de buey de mar y langostinos, jamón y la sopa, tarta Candina, turrones variados y otros postres navideños. Vinos: Chardonnay, Ribera del Duero y champaña.

Ah, y que viva la Constitución.

Publicado en . | 76 comentarios

Bulevar de los sueños rotos

coche-fun

A Juan Abreu

Cuando los restos de Javier de Landaburu, vicelehendakari en el exilio, volvieron de Francia, Luis María Retolaza, dijo en plan sentencioso: “Ay, Xabier, Xabier, te escapaste en un maletero y vuelves en un cajón”.

He recordado la anécdota al ver en la tele el cajoncito en el que viajaron las cenizas de  Castro desde la plaza de la Revolución de La Habana hasta la plaza de la Revolución de Santiago, donde el coche fúnebre llegó roto y empujado por la soldadesca el sábado y recibió la despedida de los cubanos. Una metáfora de la Revolución. Luego, ya el entierro no pudo ser, porque en el cementerio de Santa Ifigenia no se dejó entrar al público ni a la prensa. Toda la Cuba castrista es un bulevar de sueños rotos y de heroísmos fingidos que caben en la melancolía del cuadro de Helnwein.

Antes, las cenizas habían pasado por el cuartel Moncada, donde empezó todo el día de Santiago de 1953. Yo, un adepto de la Revolución a la que quise tanto, seguí hace 25 años  la ruta de Fidel, de la Granjita Siboney, donde lo prepararon, hasta el cuartel en cuyo asalto fracasaron. Nuestro guía, un negro llamado Arteta, era, según confesión propia, uno de esos ingenieros que en estos días hemos visto a centenares, proclamando su gratitud a Castro. Había tenido mucha suerte, también según confesión propia, por tener un trabajo de guía que le permitía el contacto con el turismo (y con el dólar). Uno, que nunca ha tenido a la Universidad española muy sobrevalorada, se admiraba ante la épica del ingeniero: “Acá en Cuba tenemos el clima que conviene a las necesidades del pueblo. Por eso, el 60% de los trabajadores son mujeres”. 

Y en este plan. En la Granjita Siboney, después de admirar el pozo de las armas y mirando los picotazos de bala en la fachada, pregunté a aquel buen hombre cómo podía ser: “de aquí salieron la noche de Santiago y ya no pudieron volver. En el asalto al cuartel Moncada murieron 70 y los otros 30 fueron hechos prisioneros. Aquí no hubo ‘balasera’”. “Bueno”, me respondió aquel genio, “esto se hizo así para la mejor comprensión de los turistas”.

Toda la Revolución es una farsa acabada. Hasta llegar al Moncada, había encontrado su nombre por todas partes: campamento de pioneros Cuartel Moncada, contingente de trabajadores Cuartel Moncada, así hasta llegar al cuartel Moncada propiamente dicho, que se llama ‘Escuelas 26 de julio”. En un viaje posterior le pregunté a un amigo cubano al que pedí que me llevara hasta la embajada del Perú en La Habana, donde empezó la aventura del Mariel. “Es por borrar las pistas”, me dijo irónico. En los 15 años siguientes había cambiado dos veces de uso. Cuando yo la visité era el “Museo del Pueblo en Armas Combatiente”. 

Cuando uno miraba la mítica Sierra Maestra desde Santiago, le entraban más dudas. No era la selva boliviana, sino más bien monte bajo, puro arbusto. Aquellos 15 llegaron a la capital porque en el camino se les iban sumando los soldados de Batista. Todo empezó con mentiras y el fin ha estado a la altura del comienzo. Las cenizas se le hurtaron al pueblo en la Plaza de la Revolución de La Habana, lo mismo que su entierro en el cementerio de Santa Ifigenia. El que quiera más, que lea ‘La Historia me absolverá’ y compare las palabras de aquel farsante con sus hechos. En ese bulevar que es el malecón, las jóvenes cubanas, la mayoría con estudios universitarios, como mi guía del primer viaje, se aprestan a jinetear y a cazar dólares, aunque el comandante en jefe llegó a jactarse de que en todo caso eran las prostitutas más cultas y más sanas del mundo. Gracias a la educación y la sanidad que a él le deben, naturalmente.

granjita-siboney

En la foto, la granjita Siboney, con los mismos balazos con que yo la vi hace 25 años, todos apócrifos, como la propia Revolución.

Publicado en . | 163 comentarios

Paracuellos, última matanza

grafico-paracuellos

Tal día como hoy se acabaron las sacas de las cárceles madrileñas para el asesinato de los presos. Los dos gráficos reproducidos arriba muestran, el de la izquierda, la ruta que seguían los autobuses de la Empresa Municipal de Autobuses, verdes, de dos pisos hasta el lugar de fusilamiento.

La primera matanza se produjo el 7 de noviembre de 1936, el mismo día que el Gobierno de Largo Caballero abandona Madrid y se marcha a Valencia. Jorge Martínez reverte aporta en su libro ‘La Batalla de Madrid’ un documento inédito, un borrador del acta de una reunión entre la CNT y las Juventudes Socialista Unificadas. Hace diez años, con motivo del 70 aniversario de las matanzas, Martínez Reverte, resumía así el acta y la clasificación de los presos que en ella se establecía, con el tratamiento adecuado para cada uno:

“Una vez constituida la Junta, los cenetistas y representantes de las JSU se reúnen en un aparte y llegan a un acuerdo: hay que dividir a los presos en tres categorías. A los de la primera, compuesta por fascistas y elementos peligrosos, se les aplicará la muerte inmediata, “cubriendo la responsabilidad”, es decir, ocultando el origen de la decisión y el nombre de quienes la han tomado; a los de la segunda, los que tienen responsabilidades menores, se les enviará a Chinchilla, con todas las garantías; la tercera categoría, de la que forman parte los que no tienen responsabilidades, será ofrecida a los embajadores, serán puestos todos en libertad para demostrar el “humanitarismo” de la Junta. El acuerdo tiene un carácter tan decidido que durante la noche se produce la primera saca, la de San Antón. Luego, siguen las demás”.

La primera saca se produjo la mañana del día 7 y fue de las cárceles de San Antón y Parlier a Paracuellos del Jarama, donde fueron fusilados.. Sus cadáveres fueron inhumados en la fosa nº 1. El día 7 por la tarde, hubo otra saca, ésta de la Cárcel modelo. Fosa nº 2. La saca del día 8 es enviada al Soto de Aldovea a Torreón de Ardoz, en un caz, una antigua acequia de riego, que tenía la ventaja de ofrecer la excavación hecha. Bastaba rellenarla de tierra. Se hizo así, porque los lugareños de Paracuellos no habían acabado de enterrar las víctimas de la víspera, cuyos miembros se veían por doquier. Y así se hizo. Después de la guerra, fueron exhumados 414 cadáveres que se llevaron a enterrar a Paracuellos, en la fosa nº 7.

Estos fueron los únicos cadáveres que se movieron. Frente al argumentar de la memoria histórica sobre la reparación y justicia que se hizo con los asesinados en el bando republicano, hay que decir que no es cierto. Los cadáveres de las seis fosas restantes se quedaron donde los dejaron sus asesinos.

El día 9 se produce otra saca, enterrándose las víctimas en la fosa 3. Ese mismo día asume la responsabilidad de las prisiones madrileñas Melchor Rodríguez, un anarquista que se tomó a pecho la seguridad de los presos y las sacas se interrumpen mientras le dura el cargo. A finales de noviembre se reanudan las sacas, cuyos fusilados van a las fosas 4, 5 y 6. Mientras se van a producir protestas internacionales y algunas nacionales, como la del nacionalista Manuel de Irujo, el presidente del Tribunal Supremo de Madrid, Mariano Gómez, el Colegio de Abogados de Madrid y, por supuesto, Melchor Rodríguez que va a Valencia a entrevistarse con el ministro García Oliver. Al regresar a su cargo, el día 4 de diciembre, emite una orden: “a partir del día de la fecha, ningún preso saldrá de las cárceles madrileñas sin mi autorización expresa”.

Y se acabó. Todas las órdenes de excarcelación habían sido firmados por el delegado de Carrillo en Orden público, Segundo Serrano Poncela. Las intervenciones de dirigentes internacionales fueron entorpecidas por Margarita Nelken, la jefa del abuelo de Pablo Iglesias, a la que ésta admira. Los primeros conocedores y denunciantes de las matanzas fueron el delegado de la Cruz Roja, George Henny cuyo avión fue tiroteado y abatido por fuerzas republicanas, cuando llevan alas pruebas a Suiza y el encargado de Negocios de Noruega, Felix Schlayer, a quien Carrillo tildó de nazi. Schlayer había nacido en la localidad alemana de Reutlingen en 1873. Con 22 años se trasladó a Madrid en 1895 y allí vivió hasta su muerte en 1950.

Lecturas recomendadas:

La serie de Victoria Prego en El Mundo en noviembre de 2005. Más exactamente el día 6, titulado ‘Besugo fresco’. Por esto:

“Según consta en las declaraciones de los protagonistas y de testigos de lo sucedido, en el pueblo se sabe de antemano cuándo se van a producir nuevos fusilamientos. “Mañana va a haber besugo fresco”, es la frase que los hombres de la localidad utilizan para anunciar que al día siguiente les espera tarea, aludiendo con ello a la expresión de los rostros de quienes morían de aquella forma violenta con cara de espanto y los ojos saltones, casi fuera de las órbitas”.

Diplomático en el Madrid Rojo, de Felix Schlayer.

‘El Terror Rojo’ y ‘Paracuellos, una verdad incómoda’, del historiador británico Julius Ruiz. (hijo de exiliados españoles para quienes les interese el dato).

El próximo día 8, mi admirado Pedro Corral va a publicar la crónica que ha reconstruido del atentado contra el avión del delegado de la Cruz Roja Internacional, George Henny. Estén atentos.

Publicado en . | 90 comentarios

Dos proposiciones

Mi columna de hoy en El Mundo del País Vasco

urkullu-y-mendia

Los dos partidos coligados en el Gobierno Vasco han suscrito conjuntamente dos proposiciones no de ley conjuntas para impulsar, la primera la creación de una ponencia para la Actualización del Autogobierno que siente las bases para la reforma del Estatuto de Autonomía. La segunda, fruto de otro pacto entre nacionalistas y socialistas, trata de poner otras bases para la constitución de una Ponencia sobre Memoria y Convivencia en Euskadi. El popular Borja Sémper hizo una rotunda descalificación de la proposición sobre Memoria y Convivencia, un texto surrealista.

Valga la disculpa que la sintaxis la urdieron Egibar y Pastor a cuatro manos, pero en la justificación amontonaron conceptos tan heterogéneos como la búsqueda del “fin definitivo de ETA, las nuevas realidades del Siglo XXI, la gestión de valores como la diversidad y la solidaridad en la convivencia o la educación, así como las nuevas formas de exclusión e injusticia o en las respuestas a la amenaza del terrorismo internacional o la guerra”. Quizá es que a Jonan se le haya quedado pequeño ‘el conflicto vasco’ y se proponga arrancar al Daesh una declaración que ponga fin a la actividad armada del Daesh. Ni una sola palabra para deslegitimar la historia criminal de ETA, ni una sola palabra para reclamar justicia para los 325 asesinatos de ETA que ni siquiera están esclarecidos policialmente.

Esto de la Actualización del Autogobierno lo explicaron con menos ringorrango en octubre de 1999, cuando el entonces secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, presentó en el Parlamento vasco una Proposición no de Ley en la que se defendía la vigencia del Estatuto de Gernika. Y hete aquí que toda aquella tropa, desde el lehendakari Ibarretxe hasta el entonces líder batasuno, Arnaldo Otegi y los seis parlamentarios de Eusko Alkartasuna votaron juntos que no, que el texto legal que les permitía cobrar cada mes sus sueldos, mantener a sus escoltas (a ellos, a quienes no amenazaba nadie) sus coches oficiales, el propio parlamento que les permitía mantener aquellas discusiones bizantinas, Ajuria Enea y, en fin, la Biblia en pasta, no estaba vigente.

Los socialistas tienen memoria de pez para los agravios y para las posiciones que en otros tiempos mantuvieron, recuerden cuando concurrieron a las elecciones autonómicas de 1990 con el lema, tan inane, visto desde estas alturas: “tu garantía”. Como es sabido, el PNV actuó en consecuencia y declaró no festivo el 25 de octubre en que los ciudadanos vascos votamos en referéndum el Estatuto de 1979.

Los socialistas volvieron a instituir la fiesta durante el interregno López. Ahora, suscriben con sus socios jeltzales que “el modelo autonómico vigente precisa de una reformulación que ponga en valor el autogobierno vasco y sus singularidades históricas, jurídico-institucionales y culturales propias”. Es sorprendente que los socialistas vascos no parezcan creer que es el Estatuto “lo que pone en valor el autogobierno vasco” y no otra cosa. Es un consuelo que los dos socios de Gobierno se hayan comprometido a “respetar el ordenamiento jurídico”. No han llegado todavía a los niveles catalanes. Laus Deo!

 

Publicado en . | 88 comentarios

Reforma, ¿qué reforma?

Mi columna de hoy en El Mundo

Hay una manera muy española de honrar la Constitución, que es reñir por ella cada vez que se acerca la fecha de su aniversario. Pocas cosas dan tanto sentido al matrimonio como el divorcio, haya o no razones para él. En puertas del 6 de diciembre ya tocaba y el PSOE aprovechó la comparecencia de la vicepresidenta en la Comisión Constitucional para pedir la creación de una subcomisión que se encargara de la reforma del texto. El éxito sorprendió a la propia empresa; a todos los grupos les pareció una idea cojonuda y no parece que quede otro remedio que discutir el tema.

No es que a Soraya la vuelva loca. Se plantea con razón la dificultad de una reforma en la que no hay acuerdo sobre el punto de partida, tampoco sobre el de llegada, ni sobre el camino que debe recorrerse, lo que ahora se llama la hoja de ruta, que cuanto menos acuerdo hay sobre las cosas, más fácil es ponerles nombre. Un antiguo chiste del Forges planteaba las preguntas a las que uno ha de responderse en tiempos de confusión: “¿Quiénes venimos, de dónde vamos, adónde somos?” Pero en fin, si no les puedes vencer, únete a ellos.

El Gobierno no está en posición de impedirlo, por más que los independentistas, ERC, la antigua Convergència y EH Bildu miran el asunto desde una perspectiva puramente instrumental: no les interesa la reforma de la Constitución porque ellos están en realidad a otra cosa: a la ruptura de la legalidad española y a su derecho a decidir y piensan, no sin razón, que a mayor confusión mayor ganancia. Pero, ¿qué hacer, si el PSOE, C’s, los nacionalistas por lo normal, si los hubiere, los independentistas y las variadas representaciones de la izquierda radical, que sí las hay, están de acuerdo en la idea de la reforma?

Sentarse a discutir qué reforma es la que mejor cuadra a nuestras necesidades, en el caso de que sepamos definirlas. Posemos lo que quiere es un proceso constituyente, al fin y al cabo, como repetía ayer su portavoz una vez más, “el 60% de los ciudadanos españoles no votó la Constitución hace 38 años”.

Hay muchos menos estadounidenses que votaran la suya, aprobada hace dos siglos muy largos. Francia aprobó la de la V República 20 años antes que nosotros la nuestra, Alemania, casi 30 e Italia 31 años antes. La creencia de que cada generación debe tener su experiencia constituyente, no acaba de tener mucho fundamento. Menos mal que es idea de politólogos.

Había posibilidad de acuerdos, generosidad y voluntad de conseguirlos. Y se fue trabando entre los ponentes una relación adecuada entre siete hombres justos unidos por un trabajo en común que todos se toman en serio, como si fueran los protagonistas de una película de Howard Hawks. A veces con humor, como el que mostró Fraga Iribarne al invitar al resto de los ponentes a poner los textos encima de la mesa: “y los que hayan traído textos pequeños, que pongan sus testículos”. Ahora hay que imaginarse a Homs en el papel de Roca y al pobre Rufián en el de Jordi Solé Tura. Eso sí, ninguno de los dos citados se atrevió a decir ‘condón’. Ni en pleno, ni en Comisión.

 

Publicado en . | 56 comentarios

Un año sin Churruca

churruca

Ha pasado un año desde su muerte y su falta sigue planeando por la Argos y por Twitter, donde concentraba en los últimos tiempos sus mayores esfuerzos. Recojo aquí algunas de sus aportaciones más brillantes en el último mes de su vida. Descansa en paz, querido amigo.

“En la Sexta Pablo Iglesias propone acabar con el ISIS ahogándolo en lugares comunes.”

-Que dice Romeva que si él hubiera aspirado a ser president se habría presentado de nº 4.

-Mas dice que él no será presidente a cualquier precio. Entiéndase por ‘cualquier precio’ uno que tenga que pagar él.

-Tiene razón la señora esta de la Generalitat. Ya está bien de acudir a los tribunales! Arreglemos esto en el parking, como hombres!

-El error de Tejero fue decir: “Quieto todo el mundo!”, en vez de “Tengo un mandato democrático!”

-Tres vicepresidentes y os cortáis el pelo como como Anna Gabriel. Tú no, Romeva.

-Tienen un mandato democrático de dos millones de catalanes y un proyecto de país para dos millones de catalanes. Ni uno más.

-Lo que más pereza da del modelo nórdico de Podemos es cambiarle la funda.

Churruca con Alicia-Pablo Iglesias fracasó en su intento de introducir el esquí de fondo en Venezuela, pero no se rinde.

-En la Sexta Pablo Iglesias propone acabar con el ISIS ahogándolo en lugares comunes.

-He tenido charlas con máquinas de tabaco más interesantes que los discursos de Pablo Iglesias. Y eran, además, mucho más amables. Siempre daban las gracias.

Publicado en . | 64 comentarios

Sartre y el fuego de los dioses (un Prometeo manso)

che-y-sartre

Los dos sujetos sentados en el sofá son Jean Paul Sartre y aquí su señora, Simone de Beauvoir. El tipode las botas y la boina de la estrella se les hará conocido. ¿Alfon? No, es el Che, a la sazón ministro de Industria de la revolución. Guevara había sido nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba. Se cuenta que en la reunión en la que se le nombró, Castro había preguntado a sus barbudos: “¿Hay entre vosotros algún economista?”, El Che, que estaba distraído, entendió “algún comunista” y levantó la mano. Desde enero hasta noviembre había sido el responsable de la Justicia Revolucionaria a los presos de La Cabaña. La Constitución de 1940 que Castro había prometido reinstalar, prohibía la pena de muerte. Bajo el impulso del Che se fusiló bastante en La Cabaña. Generalmente de noche, porque él sostenía, probablemente con razón, que la gente era más sumisa por la noche.

Fue así como accedió a la Presidencia del Banco Nacional en noviembre de 1959 y estuvo a punto de arruinar el sistema financiero a mucha más velocidad de la que llevó por su propio pie. El 23 de febrero de 1961 fue nombrado ministro de Industria. La foto está hecha en su despacho del Ministerio.

Mi querido Raúl del Pozo evoca hoy esta foto:

“Hay una foto en la que el Che, con botas y gorra, le está dando fuego al puro de Jean Paul Sartre. En aquellos tiempos la Revolución cubana era la más original y romántica del mundo. Los escritores de Europa iban en peregrinación a La Habana como si fueran a Delfos. Luego, cuando se oscureció el mito, los castristas acusaron a Sartre de ser agente de la CIA, la agencia que intentó matar al Comandante más de 600 veces.”

La foto  fue publicada en la portada de un  libro del escritor cubano Ivan de la Nuez, ‘Fantasía Roja’, en el que cuenta la rara fascinación de los progresistas e intelectuales europeos profesan a la Revolución cubana y a su líder, si bien en la portada, la figura de Simone de Beauvoir fue eliminada. 

. Parte de explicar la foto que lleva el libro en la portada: un semigenuflexo Jean Paul Sartre se inclina frente al Che en el despacho de este como ministro de Industria. El mejor soldado de la Revolución, con su uniforme verde olivo, botas de media caña y la boina estrellada, ofrece fuego desde su sillón al hombrecillo que se inclina ante él, con un puro en la boca.

Sartre debía de sentirse un Prometeo educado que pide por favor fuego a los dioses. Escribe De la Nuez:

“Desde aquella lumbre iniciática, una nutrida tropa de filósofos, músicos, novelistas, poetas, cineastas y hasta teólogos han convertido a esa isla del Caribe en un destino particular de sus fantasías revolucionarias, la encarnación de su sueño redentor o la terapia ideal para colocar en otro sitio su desasosiego con el malestar de la cultura en Occidente. Ni la revolución bolchevique que ilusionó a John Reed, ni el México revolucionario por el que se fascinaron André Bretón o León Trotski, ni la China del camarada Mao, loada por John Lennon y Andy Warhol alentaron semejante pasión durante tantas décadas”.

 

 

Publicado en . | 319 comentarios

El hallazgo de Matthews

 

Publicado hoy en mi columna de El Mundo

fidel-santoLa Uno abrió ayer su Telediario dando cuenta de que mañana, martes, “las cenizas de Fidel Castro serán trasladadas desde La Habana a Santiago de Cuba, donde se inició la revolución contra Batista; 879 kilómetros para rememorar ese itinerario de la libertad”. Televisión Española y el itinerario de la libertad, manda huevos.

Casi todos los medios han servido la noticia con ración doble de melaza: ha muerto uno de los grandes protagonistas del siglo XX, un personaje histórico, un símbolo del sueño revolucionario y todo en este plan. Parafraseando un cuento de su amigo Gabo, Castro se ha convertido en el difunto más hermoso del mundo: Obama lo ha calificado de “singular figura”, lo que habría servido igual para definir a Jack el Destripador. El presidente electo ha sido mucho más claro, aunque algo redundante: “un dictador brutal que oprimió a su propio pueblo durante casi seis décadas”. Es lo que tienen los dictadores, que suelen oprimir a sus propios pueblos; los ajenos no suelen dejarse, salvo que medie conquista. Juncker destacó su figura histórica. En la CE, sólo la comisaria Malmström subrayó su carácter de dictador durante medio siglo.

Castro tiene el dudoso honor de haber sido el dictador más longevo de cuantos hemos conocido. Pero tantos años de dictadura son irrelevantes frente al mito más acabado del siglo XX. La mentira fundacional la acuñó el New York Times en febrero de 1957. El Granma había llegado dos meses antes a la costa de la provincia Oriente con una quincena de supervivientes con siete fusiles, de los 82 que habían salido de Veracruz. La dictadura de Batista hizo correr la especie de que la guerrilla había sido aniquilada y que Castro había muerto. Herbert L. Matthews, reportero estrella del Times obtuvo la prueba de vida: una entrevista con el jefe rebelde. Matthews mantuvo con Castro una entrevista en la que fue, a pesar de su experiencia, un periodista fascinado, como si fuera de La Sexta.

Castro no tuvo el menor empacho es desvelar cómo había engañado a su visitante, planificando el paso de sus hombres una y otra vez, cambiándoles de indumentaria a menudo para dar la impresión de que los rebeldes eran centenares y que las tropas de Batista estaban perdiendo. El ardid ya se le ocurrió a Queipo de Llano en 1936. Cabeza del levantamiento en Sevilla, subió a los pocos regulares de que disponía en varios camiones y los hizo desfilar una y otra vez por las calles de la ciudad para impresionar al personal.

Lean las cosas de las que convenció a Matthews: “Tiene fuertes convicciones sobre la libertad, la democracia, la justicia social, la necesidad de reimplantar la Constitución, de celebrar elecciones […] Su programa es vago, pero supone para Cuba una nueva política, radical, democrática y, por tanto, anticomunista”. Que Santa Lucía le conservara la vista. El líder guerrillero le había explicado que “el pueblo cubano lo soporta todo, menos la opresión”. Desde aquella conversación han pasado 60 años y la prensa occidental sigue colgada del embeleco.

Ha muerto como vivió, entre la herrumbre y la represión. ¿Las herrumbrosas lanzas de Miguel Hernández? No, la nueva trova. Silvio Rodríguez lo había visto irse en ‘La canción del elegido’: “entre humo y metralla,/ contento y desnudo./ Iba matando canallas/ con su cañón de futuro”. Mató a muchos. La primera dama del populismo español, Irene Krupskaia Montero le adjudicó en Twitter: “la dignidad de los pueblos, la soberanía, la belleza y la vida”. Si consiguió engañar a Matthews, ¿qué no haría con estos pardillos?

 

 

Publicado en . | 115 comentarios