Mujeres sin cuota

El fiasco en que se ha resuelto la investidura para la Presidencia de La Rioja de la socialista Concha Andreu por el voto negativo de Raquel Romero, la única diputada de Podemos es un primer aviso de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez. El presidente en funciones y candidato a la Presidencia del Gobierno se había mosqueado por la triquiñuela del secretario general de Podemos de someter a consulta de las bases la forma de Gobierno que debía regir los destinos de España. Pablo consideraba, no sin razón, que Unidas Podemos era una condición necesaria para la investidura de Pedro, aunque no suficiente, no se puede tener todo y que ese detalle era una razón para que el aspirante a presidente negociara las condiciones, ofreciese un do ut des, en fin, un detalle para compensar el voto favorable.

Las mañas de Pedro Sánchez no son privativas de la vieja política; Lo más sorprendente de los partidos emergentes que habían venido para poner remedio a los vicios del bipartidismo es que les han copiado con fruición. Nunca se había visto en los partidos mayoritarios una pretensión de poder tan poco sustentada por los votos; me refiero a la presidencia de Melilla para el único escaño obtenido por Ciudadanos, el de Eduardo de Castro. La diputada riojana de Podemos, Raquel Romero, pretendía obtener tres consejerías a cambio de su solitario voto para investir a Concha Andreu. Se vienen arriba y es lo que pasa.

Todo hace pensar que la investidura de Sánchez va  a resolverse en fracaso. La vicepresidenta Carmen Calvo ha calificado de ‘curiosa’  la manera de entender la democracia de Podemos, al tumbar la investidura de su colega con un solo voto. Así son las cosas, aunque a la vice no le quepa en la cabeza, aunque considere la pobre mujer que el feminismo es un invento y patrimonio de las socialistas, que para eso se lo han currado y lo explicase con ese lenguaje ‘choni’ que ha debido de copiar del título de aquella película de hace veinte años o más, ‘Perdona, bonita, pero Lucas me quería a  mí’.

Creo yo que la forma de razonar (o así) de Carmen Calvo no guarda un correlato estricto con la realidad. Tengo ante mí una foto de noviembre de 1982, en la que Felipe González posa en las escaleras de La Moncloa con los 16 varones que componían su primer gobierno. Leopoldo Calvo Sotelo había nombrado ministra de Cultura a Soledad Becerril en diciembre de 1981. Aznar había nombrado ministras a cuatro mujeres en 1993. La primera presidenta del Congreso fue la diputada Luisa Fernanda de Rudi y la primera presidenta del Senado, Esperanza Aguirre. Así fueron las cosas por mucho que le disgusten a Carmen Calvo, la única mujer que prefiere la promoción de las mujeres mediante cuotas que por sus propios méritos.

La primera general del Ejército español, Patricia Ortega, ha puesto en su sitio a la pobre vicepresidenta: “El mismo valor tiene que yo haya llegado aquí, que cualquier hombre haya llegado hasta aquí”. Otro tanto podría decir Rosa García-Malea la primera mujer piloto de aviones de combate de su promoción en San Javier, la número uno de su promoción. Y tantas jueces, catedráticas y profesionales que compitieron y ganaron entre sus iguales varones. Carmen Calvo no debería generalizar su caso.

 

Anuncios
Publicado en . | 47 comentarios

Pedro y Pablo

Ya va siendo hora de analizar sin prisas y con pocas pausas qué hay de verdad en el fin del bipartidismo que con tanto empeño se había anunciado por los líderes de los partidos emergentes y por la mayor parte de los medios. Nunca habíamos sido como el Reino Unido y mucho menos aún como Alemania, que llevaba el bipartidismo hasta la grosskoalition. Aquí, los dos grandes se disputaban en las urnas el honor de tener como socios a los nacionalistas periféricos cuando todavía no eran golpistas

La portavoz Celaá vino a explicarlo con su parla desprejuiciada. Fracasada la propuesta de que los podemitas metieran en el Consejo algunos nombres con más perfil técnico que político (como Carmen Calvo, supongo), Isabel Celaá abogó por volver a la casilla de salida, como su hubieran caído en la casiila de la calavera en el juego de la oca. Pablo Iglesias, a quien la portavoz llamó ‘Julio’ en la rueda de prensa del viernes, propuso una melonada, que le fue afeada como tal por Teresa Rodríguez y por Ramón Espinar: someter a consulta entre su peña si prefieren un gobierno de coalición o uno en el que no toquen pelo. Es evidente que votarán al primero como un solo hombre y mujer. Pedro se ha cabreado en la creencia de que era una maniobra de presión de Pablo. Un error. Debió contraatacar consultando a las bases socialistas (la militancia lo llaman ellos) si quieren un Gobierno con bicho podemita dentro o solo integrado por honestos socialistas. Yo propondría como alternativa un debate entre lo mejor que tienen en casa los dos líderes: la Africana y la Marquesa, y que gane la mejor.

Sostiene Celaá que primero hay que acordar el programa y luego, ya si eso, los nombres de las ministras. Pero hombre, mujer, hace ya muchos años que yo bauticé los congresos de su partido como cocidos maragatos por el hábito c reado hace 30 años de votar primero el secretario general y los miembros de la Ejecutiva y después el informe político y de gestión, talmente como Maruja Botas en Castrillo de los Polvazares: primero la proteína, luego las verduras y garbanzos y para el final la sopa. De hecho, yo estoy esperando que en una ronda de estas Sánchez sirva primero las natillas, que todo se andará.

Total que la cosa está entre Pedro y Pablo y ambos tienen querencias totalitarias: Pablo porque está en su ideología y en su carácter y Pedro porque su idea de negociar es imponer a la otra parte contratante un contrato de adhesión. Quiere que PP y Cs se lo firmen para desarrollar las políticas sociales de Podemos y para indultar a los golpistas que sean condenados por el Supremo: Ojo, que no sabéis de lo que soy capaz. Además ahora se gusta mucho. Se le nota que se gusta hasta en los andares, aunque debería vigilarse antes de que su ministra de Justicia saque a pasear la bífida.

Y todo su partido está con él. A veces uno fantasea con la idea de que el secretario general hubiera sido Javier Fernández, pero este partido traía malas hechuras. Si les hubiera tocado asturiano sería otro Fernández: José Ángel Fernández Villa.

 

 

 

 

Publicado en . | 107 comentarios

Miguel Ángel Blanco

Se llamaba Miguel Ángel Blanco Garrido y el pasado 13 de mayo habría cumplido 51 años, la edad de un hombre maduro, de no haberse cruzado en su camino Txapote, Irantzu Gallastegi y Geresta, los tres matarifes que lo secuestraron hace 22 años un jueves, 10 de julio, para dejarlo exangüe en las afueras de Lasarte con dos tiros en la cabeza el sábado, 12.

Miguel Ángel era el segundo concejal del Partido Popular asesinado por ETA en aplicación de la ponencia Oldartzen, diseñada por Herri Batasuna 13 años antes con la finalidad de “socializar el sufrimiento” en la creencia de que el asesinato de políticos y cargos de representación en lugar de militares y miembros de los Cuerpos de Seguridad, harían a la sociedad más sensible a sus exigencias. El primero había sido Gregorio Ordóñez, dos años y medio antes.

No fue el suyo un asesinato más. La pasión y muerte de Miguel Ángel Blanco tocó la raíz emocional de la sociedad española, incluida naturalmente la vasca. Tengo para mí que entre las razones de aquella conmoción estaba el subconsciente religioso, la analogía del suplicio de dos inocentes, prendidos ambos un jueves y ejecutados en sábado, con mujeres que en ambos casos acompañaron el suplicio, aquellas dos Marimares abrazadas llorosas en aquel balcón de Ermua.

Fue aquella la única ocasión en que aquel alcalde de Ermua, mi querido Carlos Totorica encabezó a sus paisanos en una manifestación homeopática hasta Eibar, con el fin de que la caminata y los gritos les ayudaran a rebajar la pasión. En aquellos días la televisión alcanzó a mostrarnos la expresión aterrada de un batasuno ante manifestantes cabreados por la muerte del chaval. La televisión también mostró a los ertzainas que protegían la sede donostiarra de HB de manifestantes iracundos, quitarse al verduguillo a petición de los concentrados y abrazarse con ellos.

La televisión que hoy conduce, es un decir, Rosa Mª Mateo, no dedicó ayer ningún programa especial a Miguel Ángel Blanco, unos días antes había dedicado un programa en prime time a Arnaldo Otegi, dirigente de la cosa por aquel entonces. Él, aquel 12 de julio se fue a la playa en Zarauz con la familia, no a la manifestación de Bilbao, la más grande jamás convocada, la menos silenciosa, en la que decenas y decenas de miles gritaban ‘Miguel Ángel Askatu!’.

Otegi no condenó el asesinato del concejal Blanco ni ninguno de los otros 850 causados por lo que él llamaba ‘la referencia obligada’, María Chivite se muestra dispuesta a ser la presidenta de Navarra con la colaboración de EH Bildu, Ortuzar ejerce de alcahuete pidiendo generosidad a EH Bildu para hacer presidenta a la socialista, el concejal batasuno Yarza y el popular Francisco Javier Sánchez depositaron sendas flores en recuerdo de Miguel Blanco, aunque Paul Yarza no condenó el asesinato. Y el PNV coloca a Joxemari Carrere como presidente de la Comisión de Derechos Humanos de las Juntas Electorales de Gipuzkoa. Hace ya muchos años que el hoy lehendakari Urkullu había bendecido la idea de encomendar a los batasunos la custodia de los derechos de todos. Ahora no los garantiza ni el ministro del Interior. Así lo dijo: “es un dato esperanzador que quien el pasado se ha relacionado con los derechos humanos en negativo pueda participar y aceptar el juego de las mayorías”. Miguel Ángel Blanco, 22 años ya, cuánta desmemoria cabe en este tiempo.

Publicado en . | 71 comentarios

Lo correcto y lo sensato

Felipe González comentó ayer que Pedro Sánchez “está en una posición bastante correcta y sensata que deberían entender”. Hablaba de la posición que mantiene el doctor en esa interminable negociación que mantiene con Iglesias y quien debía entenderlo así era el propio Iglesias y los suyos.

Hace casi tres años que Felipe bramó contra Sánchez, que le había anunciado su propósito de votar contra la investidura de Rajoy en la primera votación y abstenerse en la segunda para facilitar la formación de un Gobierno:“Me dice pienso hacer esta cosa, y luego hace una cosa completamente distinta de la que me entero por lo que me está diciendo”. Aquí Felipe mostró una cierta cualidad de pardillo, a ver por qué creía él que un tipo incapaz de decirle la verdad hasta a su médico iba a decírsela precisamente a él.

González debería considerar que es desigualdad tratar igual a lo que es diferente y que la reclamación de Sánchez de una abstención del PP y de C’s que lo invista a él es un fraude después de su legendario ‘no es no. ¿Qué parte del no no entienden?’Hace falta tener la cara de corindón para lo de Felipe o lo de los 66 diputados socialistas que piden para Sánchez la abstención que él no quiso dar a Rajoy.

La abstención de los diputados de la oposición es como el sí de las niñas, hay que ganárselo y es obligación muy principal del postulante ofrecer contraprestaciones que compensen el gesto de los postulados, sean estos los populares, Ciudadanos o Podemos. Cuando los señores Sánchez y Pérez-Castejón tuvieron al primero de sus hijos no pensaron: “hemos tenido un presidente del Gobierno”. No venía ungido para el cargo. O sea, que en las mejores circunstancias tendría que ganárselo. No hay actividad humana que no esté regulada por el ‘do ut des’, el toma y daca; como la política, por poner un ejemplo.

El doctor Sánchez no debe esperar la desinteresada abstención de partidos a los que él ya ha asignado el papel de opositores desde que designó a Podemos como socio preferente, pero aun al preferente tendrá que darle su aquel. Felipe también dijo en aquella ocasión que “hacer un gobierno con gente que quiere liquidar España y trocearla no es posible”. Lo último que sabemos por boca de Sánchez es que él no va a pactar con independentistas, pero ese artista que tiene en Cataluña para las bajezas ya ha acordado con JuntsxCat poner a Núria Marín en la Presidencia de la Diputación de Barcelona, algo parecido a lo que debe de estar preparando María Chivite para la Presidencia de la Comunidad Foral navarra gracias a la abstención de EH Bildu. Son unos artistas en el arte de dejarse querer.

Pero no les va a salir gratis en ningún caso. Ellos solo aspiran a chulear a partidos nacionales. A los populistas y también a los golpistas tendrán que comprarles los votos, incluso las abstenciones. Habrá indultos, lo veremos. Ellos lo saben. Arnaldo Otegi, terrorista blanqueado en la infame entrevista que le hizo  la televisión pública, lo comprendió cabalmente: “En el Estado no va a haber mejor gobierno que el de PSOE y Podemos”. Él también piensa que Sánchez tiene una posición correcta y sensata.

Publicado en . | 54 comentarios

Marlaska y su basca

Algo falla en la vida política española cuando el ministro del Interior considera que su valor público no está en el compromiso al que le obliga su cargo con la libertad y la seguridad de los españoles. Y las españolas, claro. Él cree que el valor fundamental de la democracia española está en lo que a él respecta en sus preferencias sexuales. 

Hablaré por mí. La opción sexual de Fernando Grande-Marlaska me la trae al pairo, o por decirlo en los términos usados por Pablo Iglesias en el mismísimo hemiciclo, “me la reflanflinfla (sic)”. Esto de las inclinaciones sexuales del personal es asunto íntimo, personal e intransferible que no nos compete a terceros. Hace ya bastantes años que Camilo José Cela, que era Nobel, fijó el relativismo de estas cosas: “cada uno se corre como puede”, así que no hay nada más que decir. Bueno, algo sí, que se me hace contradictorio el celo del ministro en defensa del ‘orgullo’ con su pasividad y un pelillos a la mar cuando la zafia de su compañera de Gabinete, Lola Delgado, lo tildó de ‘maricón’ en la tan mentada comida con Villarejo.

La marcha del orgullo tiene reservado el derecho de admisión y la organización no admite a los dirigentes del partido naranja. Si el ministro responsable de las libertades, en lugar de garantizar la de manifestación de Ciudadanos dice que sus pactos “descarados y obscenos” con Vox deben tener  “alguna consecuencia en un sentido o en otro”, ¿que vamos a esperar de Calvo, Lastra y toda la gavilla?

Y de Sánchez, claro, que ayer consumó su quinto fracaso en la reunión con Pablo Iglesias en busca de su investidura, si es eso lo que busca. El marqués de Galapagar tiene razón al recriminar al candidato Sánchez que no quiere un pacto. La ni-ni le reprocha lo mismo a Iglesias, que quiere cargos en vez de acuerdos programáticos. “No como nosotros, que buscamos acuerdos políticos, aunque eso sí, queremos que todos los ministerios sean para nosotros”. Yo comprendo a Sánchez y su repelús de meter en el Consejo de Ministras a Pablo Iglesias. Es más, me pongo en su lugar y me daría repelús contar conmigo mismo como presidente del Gobierno.

Pablo Iglesias, el tipo a quien la teocracia iraní sufragaba hasta el móvil, también comprende la hostilidad hacia C’s y  encuentra “lógico” que el colectivo LGTBI no esté “muy contento” al ver que este partido ha llegado a un acuerdo de Gobierno con la “extrema derecha homófoba”. Con el asquito que le dan al pobre Rivera los de Vox. ¿Y qué deberían hacer los del LGTBI con el patrocinado por los ayatolás que ahorcan a los homosexuales colgándolos de grúas?

El PSOE pide a Iglesias que proponga como ministros a personas independientes de reconocido prestigio. ¿Y qué es eso? Miren al staff: Calvo, Ábalos, Celaá, Batet, Lastra, Duque y así. Marlaska era una excepción, un destello de excelencia en la planicie que se ha rebajado al nivel de la cuadrilla. Creo que debería dimitir, pero eso ya no se lleva en la tropa del sanchismo. Marlaska ya  no nos vale ni siquiera como juez. A Sánchez cabría reprocharle lo mismo que Don Luis Mejía a Don Juan Tenorio a propósito de Doña Inés: “Imposible la habéis dejado para vos y para mí.”

Publicado en . | 85 comentarios

Algo de Ciudadanos

Xavier Pericay se ha bajado de los cargos que tenía en Ciudadanos. Cuando alguien como él renuncia a seguir en la dirección de un partido es una mala noticia para el partido. Si la marcha de uno de los fundadores de Ciudadanos, de su capacidad intelectual y moral no suscita una reacción inmediata, es además un síntoma. Y no la ha suscitado. El presidente Rivera no ha hecho uso de esa unidad mínima de pensamiento que es el tuit para agradecerle su aportación y los servicios prestados, algo que Franco le encargaba al motorista.

Pericay se ha ido y nadie ha dicho ni mú, es el signo de los tiempos. Ni siquiera Juan Carlos Girauta, un hombre que este fin de semana me sorprendía con un tuit implacable: “no negociamos acuerdos programáticos con Vox, ni con Podemos, ni con los separatas, ni con el PSOE sanchista”. Por exclusión cabe deducir que ellos solo negocian con el PP.

Es comprensible. El partido de Albert Rivera no es ya lo que nos atrajo a muchos al principio: un remedio contra el principal problema del bipartidismo, la tentación de los dos grandes de pactar con el nacionalismo para derrotar al otro partido nacional. UPyD, que nació con ese propósito nunca alcanzó masa crítica, no pasó de cinco escaños. Ciudadanos, con 57 estaba en posición idónea, si no fuese porque el único objetivo de Rivera es sustituir al PP como líder de la oposición. Por eso solo quiere pactar con el PP, porque viene a ser pactar consigo mismo. Y aun esto con precauciones: pactando por separado, que hay que ser muy cuidadoso con las fotos. Ante el despropósito navarro, Rivera se haya negado a firmar un acuerdo entre los tres dirigentes de Navarra Suma para descalificar el pacto del PSOE con EH Bildu e instalar a María Chivite en la Presidencia de la Comunidad. El mismo documento ha sido sometido a dos firmas: una de UPN con C´s y otra, una hora más tarde, de UPN con el PP, como si Casado le tiznara.

Por otra parte, es rigurosamente incomprensible su radical rechazo a Vox cuando se está dispuesto a aceptar su apoyo para la vicepresidencia de Andalucía por citar nada más un ejemplo. No fueron tan mirados para ir a unas elecciones europeas coligados con Libertas, por poner otro.

Me comenta un amigo que tal vez estemos ante un caso de síndrome de Asperger, pero quizá se trate solo de una falta de memoria. Esta semana pasada, mi admirada Inés Arrimadas se explicaba, vaya por Dios, en otro tuit sorprendente: “C’s es garantía de cambio y regeneración allí donde gobierna. En Andalucía, tras décadas de enchufismo y de corrupción, hemos aprobado limitar los mandatos de los miembros del Gobierno”. Salvo la última etapa de Susana Díaz que se apoyó en un pacto de legislatura firmado con Ciudadanos, disuelto justo al punto de las elecciones del 2 de diciembre.

Mucho más atinada ha estado la bella Inés en su directísima exigencia de dimisión a Grande-Marlaska por haber señalado a Ciudadanos ante la comunidad convocante del Orgullo Gay, lo que se tradujo en ataques contra ellos: “por pactar de forma obscena con quien limita derechos LGTBI. Eso debe tener consecuencias”. Un ministro del Interior que subordina las obligaciones de su cargo al código de sus preferencias sexuales debe dimitir por indigno. Él debía proteger a los manifestantes de C’s, no justificar a sus agresores. Ya en el pasado mes de noviembre, Marlaska insinuó que había algo de provocación en la concentración de Alsasua, que hay otras formas de solidarizarse con la Guardia Civil. Han pasado 30 años desde que la Audiencia de Lérida dictó la famosa sentencia de la minifalda, en la que absolvía a un empresario de realizar tocamientos no solicitados a una adolescente de 17 años, por la minifalda que llevaba. Albert Rivera también debía de llevar minifalda en Alsasua a los ojos de Marlaska. Si es que van provocando.

(Continuará)

Publicado en . | 120 comentarios

Arte de comparar

DEIA publicaba el pasado lunes  este suelto en el que establece comparanza entre la entrevista a Arnaldo Otegi en la televisión de todos los españoles al servicio de Pedro Sánchez. El tal Santarén incurre en dos tropelías en su comparación: la primera es ignorar la diferencia entre medios de comunicación públicos y privados. La otra, comparar términos que no son comparables. Santiago Abascal no ha sido condenado por pertenencia a banda armada, ni participó en el secuestro de Luis Abaitua Palacios, ni le obligó a jugar a la ruleta rusa durante su cautiverio. Leyre Iglesias lo contó con precisión hace tres años en El Mundo, La otra liberación de Otegi

Dirán ustedes que estas cosas pasan por la cantidad de imbéciles que se dedican a dar doctrina sin necesidad de un pensamiento que la sustente, pero se equivocarán. El tal Santarén no establece distingos entre Otegi y Abascal, es cierto, pero el partido que hoy en día sustenta al Gobierno de España en funciones prefiere a Otegi. Rosa Mª Mateo no entrevistaría a Abascal y la tía que se postula a la Presidencia de Navarra. Entre el partido del secuestrado Ortega Lara, que es el de Abascal,  y el del secuestrador Bolinaga, que es el de Otegi, nuestros socialistas prefieren al secuestrador. El moderado Santarén dice que empate a uno.

 

Publicado en . | 175 comentarios

Tiempo para pensar

Poner en marcha el reloj le llaman a esto, por más que Sánchez se guarde muy mucho de darle cuerda al mecanismo. Casi tres semanas faltan para que el presidente en funciones suba a la tribuna de oradores del Congreso a pronunciar su discurso de investidura. No debe de tenerlo muy pensado a juzgar por las pistas que ha dado Meritxell, su Meritxell. Se sabía que la investidura iba a ser en julio, el día 10, el 17 o el 24, con el fin de que el candidato tenga margen para negociar. ¿Y qué es negociar para un candidato como Pedro Sánchez, si puede saberse? Pues volver a convocar al resto de dirigentes políticos a una nueva reunión con His person en La Moncloa para explicarles cómo son las cosas y repetirles lo necesario que es para España un Gobierno estable, encabezado por él. Ayer por la mañana él y Meritxell estuvieron de acuerdo en esto y según explicó la presidenta del Congreso se trata de “dar unos días más para que el candidato tenga la oportunidad de hablar con los grupos parlamentarios”.

Piensan, por lo visto que a la tercera va la vencida, pero el empeño no parece fácil. El candidato ha designado socio preferente a Unidas Podemos, que de momento está muy terne en la idea de tocar pelo y nombrar ministros en un Gobierno que sea de coalición, al menos tener al marqués de Galapagar en el Consejo de ministras de los viernes. La marquesa consorte tiraba de tuit para decir que Sánchez “busca una investidura fallida, sin negociar nada con nadie para presionar a Ciudadanos”. Uno comprende el afán de la pareja podemita. Por muy mal que les vengan dadas, ellos seguirán encabezando a los suyos en el Congreso y ganando su porqué para seguir pagando la hipoteca.

Cuando han pasado casi tres meses desde las elecciones del 28-A, parece una broma que el candidato siga pidiendo tiempo para no entenderse. Tres meses y sin prisa el muy gandul. Se comprende su negativa a incorporar a Pablo a la cuadrilla, y también que Iglesias quiera un cargo de ministro que reconozca su condición de socio preferente y necesario, aunque no suficiente. Estaría dispuesto a incorporar a podemitas a segundos niveles de la administración, pero ni siquiera ha puesto mucho empeño en venderles la burra, decirles por ejemplo, en qué cargos piensa para ellos y lo bien que lucirían.  Uno no ha perdido la esperanza de verle haciendo troika con Irene y Echenique. Sería una catástrofe, pero muy entretenida.

Mientras, Casado opina que Pedro tiene como último objetivo la repetición de elecciones. Podría ser, pero tampoco es seguro. Él acudirá a entrevistarse con Sánchez cada vez que sea invitado a ello, no como Rivera que dará la espantada en la tercera como la había dado en la segunda. Los dos van a decir que no, lo que se entiende perfectamente, dada la bajísima probabilidad de que el candidato les ofrezca algo a cambio de su voto o de su abstención. En cualquier caso, el presidente de Ciudadanos está muy poco sociable últimamente, y no solo con Pedro Sánchez, ese candidato que va a todas partes con lo puesto. Ha pasado de su veto a Vox a poner reparos al PP, a quien esquiva hasta para rechazar a EH Bildu. En fin.

Publicado en . | 59 comentarios

Doctor en Japón

El doctor Pedro Sánchez Pérez-Castejón se fue a Japón a participar en el G-20 y se llevó a su señora para que hiciera relaciones con otras primeras y segundas damas y se entretuvieran echando miguitas a los peces mientras sus maridos estaban a sus cosas.

Sánchez se nos ha revelado como un líder singular. En la rueda de prensa que ofreció en Osaka dio muestras de ello al  conminar a Podemos, PP y Ciudadanos a apoyerlo. A “ser conscientes de que  no se puede bloquear (a) España (…) Aquellos que bloquean al PSOE no están bloqueando ni mi persona (My person) ni al partido, sino la voluntad mayoritaria expresada por parte del pueblo español”. Exactamente lo que él hizo cuando bloqueó la voluntad mayoritaria de una parte del pueblo español mayor que la que le apoya ahora a él, (137 escaños contra 123) en la moción de censura. Que él impulsó aunque finalmente no votó.

El objetivo fundacional de Ciudadanos era corregir la anomalía de que ninguno de los 20 apellidos más comunes en Cataluña tenían cabida en los grupos parlamentarios secesionistas. Otro tanto cabe decir del papel de socio necesario que habían adquirido para el partido que ganara las elecciones generales. Muchos vimos en Ciudadanos, como antes en UPyD la oportunidad de contar con una bisagra ilustrada, capaz de dar sentido político nacional al bipartidismo.

No ha habido manera. De todos los errores que se están reprochando a Albert Rivera el que me merece más indulgencia es su negativa tajante a investir a Pedro Sánchez. Tiene la eximente de que el interesado no le ha hecho una sola oferta, aunque tal vez haya un cierto espacio para hacer política contra un líder paralítico: hacerle una oferta que no pueda rechazar sin coste. Rajoy, a quien se consideraba tetrapléjico, ofreció Gobierno de concentración al PSOE y C’s. Rivera debería desconfiar de una estrategia que copia el ‘no es no’ que hizo famoso el doctor Fraude.

Pero aún desde la posición más comprensiva no se puede entender la unanimidad de la presión contra Rivera para que facilite la investidura de Sánchez, como si fuera responsabilidad directa suya. El buen pueblo español, el Ibex, los empresarios, parecen haber llegado a la conclusión de que la tarea más importante de la democracia es salvar al candidato Sánchez del soldado Pedro Sánchez.

El gran error de Albert Rivera es haber cambiado la vocación de bisagra por la voluntad de mando, sustituir al califa de la oposición como califa de la oposición, empeño en el que parece haber cosechado notorios fracasos. Ahora mismo Pablo Casado está más asentado en la plaza. Es responsabilidad principal de Rivera la  pérdida de los derechos de primogenitura que su candidata Inés Arrimadas se había ganado a pulso en las autonómicas de 2017, renunciando a representar a 1.100.000 catalanes que les habían convertido en el primer partido de Cataluña. Otro traspiés notable fue la creencia de que Sánchez iba  a convocar elecciones inmediatamente. Y ahora que amenaza con convocarlas a quienes les viene peor es a los partidos emergentes. Cuánta añoranza del bipartidismo, Señor. Y de la doble vuelta, claro.

 

 

Publicado en . | 84 comentarios

Kevin Roldan Rz. Zapatero

Cuando uno ve el disparate en que ha embarcado a la política española el presidente en funciones del Gobierno, no hay más remedo que echar la vista atrás y acordarse de Zapatero, el tipo con el que empezaron todos los desastres. Y recordar aquel famoso saludo del futbolista Piqué al cantante colombiano que amenizó el cumple de Cristiano después de su ominosa derrota frente al Atleti: “Gracias, Kevin Roldán, contigo empezó todo”.

Todo empezó con José Luis, el presidente no gubernamental que descubrió a los españoles la utilidad del odio a los otros como una eficacísima argamasa para unir lo nuestro. Eso ya lo habían descubierto con más gracia los Monty Python, cuando el líder del Frente Popular de Judea le planteaba a Brian las estrictas condiciones de admisión: “El que quiera entrar en el FPJ tiene que odiar de verdad a los romanos”. Ese fue el gran descubrimiento de Zapatero, su aportación fundamental a la política española: la voladura del consenso de la transición y la búsqueda de enemigos donde hasta entonces solo había adversarios.

Zapatero fue el único líder que apoyó la revolución bolivariana. En rigor, Nicolás Maduro solo tenía un apoyo internacional: José Luis Rodríguez Zapatero. Él ha sido un incansable defensor de la mediación con Venezuela. No puede sorprender a nadie que su toma de posición en torno a  los golpistas catalanes haya consistido en la aplicación de los mismos valores o de la misma falta de valores.

Ayer mismo, este hombre era entrevistado en RAC 1, una contribución radiofónica del conde de Godó a lo mismo que contribuye La Vanguardia en la prensa escrita. Y el tipo ha confesado haber mantenido una conversación telefónica con el golpista Oriol Junqueras, mientras este espera la sentencia del Tribunal Supremo por los hechos de 1 de octubre de 2017. Y ya puesto, se ha dedicado a repartir tarea a todo el mundo: “respetando al Tribunal Supremo” le hace saber que la sentencia no debería comprometer el diálogo, que es, en su infundada opinión, la única forma  de atajar el conflicto catalán. “Pasqual, apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento de Cataluña”, dijo en noviembre de 2003 en el Palau Sant Jordi, abriendo la puerta a todo esto y a la deriva enloquecida del PSC.

También tenía recado para el Gobierno sanchista con el fin de que todo estuviera atado y bien atado. Él es partidario de que se “estudie el indulto a los presos si lo piden”, aunque si el Supremo acata la consigna y no se empeña en comprometer el diálogo con una sentencia condenatoria, no habría lugar, mucho mejor una mala absolución que un buen indulto. Los partidos golpistas “forman parte del arco parlamentario”, ha dicho, como si el asunto se lo hubiese explicado Isabel Celaá. Y Vox, mira este. No le sorprende lo de Ciudadanos, porque Albert Rivera siempre le ha parecido muy de derechas. “La derecha extrema”, decía refiriéndose a Rajoy.

Ha sido Albert Rivera quien le ha dedicado un tuit lleno de sentido común: “respete el trabajo de los jueces y la separación de poderes. Afortunadamente, ni usted ni los defensores de quienes dieron un golpe a la democracia dictan las sentencias en España. Esto no es Venezuela”. Todavía.

Publicado en . | 179 comentarios