Una buena noticia

El éxito, a veces, deja expresiones ambivalentes, como esta de Aitor Esteban, mascullando el éxito mientras la mara de Podemos se apropia del triunfo de la moción de censura con el grito de ‘Sí se puede’.

Por otra parte, conocer ayer el nombramiento de Josep Borrell como ministro de Asuntos Exteriores me produjo una satisfacción de baja intensidad, como de cinco o diez voltios. Tuve a este hombre por uno de los políticos de mi predilección cuando era secretario de Estado de Hacienda. Admiraba su brillantez expositiva, su contundencia argumental en los debates, de los que en los últimos tiempos fue víctima Oriol Junqueras. Su último libro publicado, ‘Las cuentas y los cuentos de la independencia’ es de obligada lectura y explica por sí solo las ronchas que ha levantado su nombramiento entre Puigdemont, Llach y otros subproductos de la Cataluña golpista, que es al mismo tiempo la oficial.

Lo compensará sobradamente con el resto el dream team, yo creo que ya lo ha hecho, según cuenta hoy el País, que da noticia en su portada de que el Consejo de Ministros va a contar con Carmen Calvo, José Luis Ábalos y Margarita está linda la mar. No diré más. O sí, aunque ya he dicho algunas cosas. Pero a tenor de su capacidad de hacer equipos, cabía temerse que diera la cartera de Asuntos Exteriores a Adriana Lastra.

El nombramiento de Borrell está muy bien, basta compararlo con los dos ministros del ramo que hemos padecido: Margallo y Dastis. Ciudadanos se teme, no sin razón, que con él trata de taponar una posible fuga de votos hacia ellos. Es algo exagerado. También y sobre todo, desmentir su entrega al independentismo.

Dos objeciones. Al comienzo de este bienio convulso declaró: “Nuestros hijos votan a Podemos”, confesión paladina de que los ha educado mal. Y al borde mismo de la moción de censura: “No entiendo las advertencias de no negociar con los independentistas”. Las razones están en el libro que citaba hace un momento. Sin embargo es mucho más de lo que esperaba. Carpe diem.

 

Anuncios
Publicado en . | 182 comentarios

Bullshit o caca de la vaca

Pie de foto.-Arcu hace una propuesta interesante

Las señales de alarma empezaron a ser sonoras cuando la portavoz socialista, Margarita, está linda la mar, dijo en su intervención del viernes: “Queremos seguir también el modelo de 2004, el modelo de José Luis Rodríguez Zapatero”. Si por lo económico, casi tres millones y medio de parados más; si por lo político, la vergüenza de su apoyo a Nicolás Maduro.

Uno recuerda el momento en que se rebeló contra Zapatero. Fue cuando dijo en 2005: “las palabras han de estar al servicio de la política y no la política al servicio de las palabras”. Allí estaba lo esencial: el relativismo y la falta de respeto a la verdad, lo que ahora se llama posverdad, pero que Harry G. Frankfurt llamó ‘bullshit’ aquel mismo año, término que me atreví a traducir por una locución muy sinónima en castellano: ‘caca de la vaca’; Orwell ya lo había intuido en ‘Sobre el nacionalismo’.

Dicen los papeles que Margarita Robles, ¡madre mía! y Carmen Calvo ¡virgensanta! serán dos pesas pesadas del gabinete Sánchez y que el nuevo Gobierno tendrá un perfil político, que es lo que decimos los periodistas cuando los ministros carecen de saberes y competencias específicos. Ábalos es muy político, como Adriana Lastra, no digo más.

Sánchez debería hacer ministro a José Ricardo de Prada, artífice de la moción de censura con unos párrafos (el PP es culpable) que eran puro bullshit: o no venían a cuento o pertenecían a otra pieza judicial, pero proveyeron de artillería a todos los votantes de la moción e incluso a C’s, el único que la rechazó. Este dato, por cierto, debería haber tenido algún reconocimiento por el gobernante censurado.

Ese magreo del lenguaje es el fuerte de Carmen Calvo, la ministra que más bullshit tiene en su hemeroteca: Al debutar en 2004, anunció una exposición sobre el Quijote en la que iba a nombrar a Francisco Rico, “coordinador, que no comisario, porque esa palabra no se compadece con el mundo de la cultura”. Ay, mi madre, padrecito Corominas, committere, commissus.

Estuvo fantástica en Palma: “A mí, que he sido cocinera antes que fraila, me gusta ser muy tomista y meter el dedo en la llaga”. Se saltó trece siglos y tres cuartos del Mediterráneo para confundir a un pescador de Galilea, Tomás, incrédulo en su Pentecostés, con el teólogo y filósofo De Aquino, padre del tomismo. Un entrevistador aludió elípticamente a lo que el procurador franquista Muñoz Alonso dijo a Solís, la sonrisa del régimen, sobre la utilidad del latín: “el latín sirve para que a los naturales de Cabra, como su señoría, los llamemos ‘egabrenses’”. “¿Qué nombre reciben los naturales de Cabra?” y ella respondió: “Los de Cabra tenemos una tecnología (sic) para responder a esa pregunta”. Ella es la gran teórica del principio legitimador del gasto en que se ahogó ZP y en el que va a incurrir Sánchez: “Estamos hablando de dinero público y el dinero público no es de nadie”. No hay más preguntas, señoría.

En el discurso del nuevo todo es caca de la vaca, desde su descalificación y oposición radical a los presupuestos a hacerlos suyos para pagar los votos del PNV. Del “no pactaré con los independentistas” a pactar con todos ellos. Del gato de Schrödinger del PP, partido culpable y partido no corrupto. No incumplirá su programa, porque no existe. El diputado Fernando Navarro decía que “no tiene un programa de Gobierno, sino una agenda oculta”. Con todo, no le pasará factura; el público ha hecho el oído al bullshit y lo acepta de buen grado.

Si el PP quiere sobrevivir debería empezar a hacerse respetar. Un suponer, los presupuestos: dejar a Sánchez con el único voto de sus beneficiarios vascos en el Senado. Y que vuelvan al Congreso y sean derrotados por 21 de sus 22 socios. Así lo ha sugerido Andrea Levy, la Capucine del PP, que se reserva el derecho a enmendarlos. No está en la naturaleza de don Mariano, ya lo sé, pero sería necesario aunque los mismos que han aceptado sin pestañear la caca de la vaca presidencial le afearan el comportamiento; se ve una asimetría y una inferioridad de la que la derecha española no podrá recuperarse: les han negado el lenguaje. Podría sofisticar un poco la estrategia y advertirle a Sánchez: Te salvaré mis presupuestos si -y solo si- presentas al Senado un nuevo 155 para hacer frente a las intenciones republicanas de Torra tras su toma de posesión. Escoge.

Se avecinan malos tiempos y es hora de aprestarse a la lucha por las palabras. Lo malo del PP es que le han condenado a un papel ingrato, el de cornudo apaleado y contento. Cuando vayamos entrando en materia comprobaremos la sabiduría de Talleyrand, un cabrón a rayas como una cebra macho, cuando dijo: “Solo el que ha vivido antes de la Revolución sabe lo que es la dulzura de vivir”. Me temo que echaremos de menos a Mariano Rajoy.

 

Publicado en . | 150 comentarios

Parole, parole

Pie de foto.- Ortuzar junto a Aitor Esteban y su señora

El portavoz del PP en el Congreso dijo en su discurso que siempre  había considerado a los nacionalistas vascos personas de palabra, pero que se equivocó. Hay creencias que la gente adulta, y creo que Rafael Hernando lo es, están fuera de lugar. Algo parecido debía de pensar hasta el jueves Mariano Rajoy, mientras llamaba a Albert Rivera y los suyos ‘inexpertos lenguaraces’ y ‘colección de parlanchines’ y les proponía el ejemplar sentido de Estado del PNV.

Me van a permitir que me explique desde una cierta autoridad, como autor de ‘Palabra de vasco’, un libro que analizaba con cierto rigor la relación de la cháchara  nacionalista con la verdad. Llegaba en él a la conclusión de que se puede aceptar que son personas de palabra, de una sola palabra, para qué necesitan más si cada vez puede significar lo que más les interesa.

El PNV había cobrado a Mariano Rajoy por su voto a los presupuestos un huevo de la cara, como acuñó Maruja Torres en afortunada descontextualización de tópicos coloquiales y una semana más tarde se cobró el otro por ayudar a Pedro Sánchez a echar a Rajoy de La Moncloa. El cartero llama dos veces, el PNV cobra dos veces, siguiendo el estilo de las golfas, que también facturan dos veces: la primera por hacerlo, la segunda por contarlo en algunos programas de la tele.

El problema del momento presente es, como decía el otro día, que el PNV ha desbordado su hábitat geográfico donde ejercía su centralidad innata para convertirse en el rompeolas machadiano de todas las Españas. El PNV es  el centro de la vida política española, el fiel de la balanza que se ha inclinado en el momento decisivo hacia Pedro Sánchez, la condición suficiente de la moción de censura, mientras los colegas batasunos y los golpistas catalanes tenían que conformarse con ser la necesaria.

Eso tiene un valor y no es de extrañar que Sánchez les haya declarado socios preferentes, aunque no podamos saber qué les ha prometido por su voto a la moción. La prudencia intelectual lleva a desaconsejar la creencia de que sólo exigieran el mantenimiento de los presupuestos del PP a los que tanto jugo le habían sacado y a los que tanto habían denostado Sánchez y los suyos. Eso va de suyo, pero hay algunas cuestiones que Urkullu no había conseguido de Rajoy: el cambio de la política penitenciaria, su aceptación del nuevo Estatuto para Euskal Herria asentada en siete territorios y mientras, más transferencias y lo que se les vaya ocurriendo.

Hay algo a lo que no podrá llegar Sánchez, que es el virtuosismo de Zapatero. Él negociará con Urkullu las transferencias según el magisterio de ZP, que hacía lo propio con el mismo líder nacionalista. Hay una diferencia y es que el Urkullu a quien le rendía ZP las competencias, no era el lehendakari, sino el presidente del EBB. El lehendakari entonces era el socialista Patxi López.

Hay otra diferencia enorme: en agosto de 1998, el PNV y EA se compremetieron por escrito ante la banda ETA a “romper con los partidos (PP y PSOE) que tienen como objetivo la construcción de España y la destrucción de Euskal Herria”. Hoy ETA ya no existe, pero sus efectos perduran. EA ha pasado a integrarse en sus herederos y el PSOE ha decidido formar parte del equipo con un gesto que supone la voladura definitiva del acuerdo constitucional.

Publicado en . | 300 comentarios

Censura final

Todo se ha acabado. El PNV llamó al PP mientras hablaba el Grupo Mixto* para anunciarle que votarían favorablemente a la moción de censura. Hoy, al filo del mediodía, Pedro Sánchez será investido presidente del Gobierno con todos los adversarios de la España que conocíamos.

La Constitución Española cumple en diciembre 40 años y ha llegado al final de su vida útil; el pacto democrático en que se basó ha saltado por los aires. El resultado práctico habría sido el mismo si la moción hubiera sido rechazada. El PSOE avaló la descabellada propuesta de Sánchez para hacerse presidente aupado por los populistas de Posemos, los dos herederos de Batasuna y golpistas catalanes de uno y otro signo. Para sumar los votos del PNV ha virado 180º y ha defendido los mismos presupuestos que su grupo enmendó a la totalidad y rechazó la semana pasada.

La moción tendría que haberla defendido el juez José Ricardo de Prada, artífice del gran argumento que defendieron el maestro de ceremonias del PSOE, José Luis Ábalos y el candidato Pedro Sánchez, que repitieron los arrebatos líricos que espolvorearon por la sentencia De Prada y De Diego. Y Rivera. Los dos jueces de la mayoría Gürtel no podían sacar tajada condenatoria de sus consideraciones sobre la responsabilidad del PP en la organización de una trama de corrupción.

De eso se encargaron Sánchez y sus socios. Los jueces no condenaron penalmente al PP y solo le obligaron a devolver el dinero que dos alcaldes usaron en sus campañas electorales, lo que no afectaba al partido en su conjunto. Por eso lo declaró ‘partícipe a título lucrativo’, nada más, lo califica también a los jueces que cobraron por impartir conferencias en Ausbanc, la banda de extorsionadores que presidía Luis Pineda. También ellos son partícipes de un dinero de origen ilícito. No era delito porque no tenían manera de saberlo.

Fue curioso comprobar que los oradores del PSOE y sus aliados se apuntaron con entusiasmo a las fantasías judiciales de los magistrados antedichos, unos párrafos sobrantes por su irrelevancia o por formar parte de piezas separadas que no tocaba contemplar en ese juicio. Por otra parte se repitieron con fruición en la sesión y en días previos dos argumentos sorprendentes, sobre los que abriré piezas separadas en mi blog.

La mañana fue una exhibición de Rajoy frente a un Ábalos, que estuvo bajo mínimos y frente a un Sánchez, que desconocía su papel como candidato: explicar su programa. Solo expuso un punto, que todo lo dicho contra los presupuestos “se lo comía con patatas”, en expresión de Rajoy, pero la sesión no iba de eso y todos los beneficiarios se hicieron convenientemente los locos.

Nos esperan tiempos duros y no parece que la clase política esté a la altura de lo que viene. Ya lo decía Voltaire: “La estupidez es una enfermedad extraordinaria; no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.”

  • Parece que la llamada se produjo durante la comida.

 

Publicado en . | 71 comentarios

Cinco votos del PNV

Hoy hay un tema que eclipsará a todos los demás. Es la moción de censura al presidente del Gobierno que empezará a desarrollarse a las nueve de la mañana en el Congreso de los Diputados.

Rosa Díez anticipó en Tuitter el estado de la cuestión poco antes de las ocho de la noche: la verdadera prueba de la debilidad de Sánchez es que hay un solo español que sabe cual es el resultado de la moción de censura y no es él, sino Andoni Ortuzar. Todas las portadas colocan hoy el secreto de la esfinge en manos del PNV. No hay manera de saber qué votarán los cinco diputados del nacionalismo vasco. Probablemente tendrían menos pánico a quedarse solos en el apoyo tácito al Gobierno ¡junto a Ciudadanos! en los viejos tiempos. Arzalluz lo explicó en un libro titulado ‘Marxismo y nacionalismo. Entre el Estado y la libertad”: “No tenemos reparos en ir con la izquierda o con la derecha. Así fue la generación anterior y así somos la actual, salvo algunos acomplejados, generalmente los de cartera más gruesa, que van de progres por la vida”.

Pero los tiempos han cambiado y en el alma del PNV actual anida un bichito socialdemócrata. Lo más probable es que voten sí, aunque tampoco deba darse por seguro. En su cálculo también pesará el hecho de que su voto a la moción de censura, tan decisivo, lo convierte en un partido más del frente del no, como los golpistas catalanes o los populistas. En el PNV no están muy orgullosos del empecinamiento en su exigencia de levantar el 155 para negociar los presupuestos, condición que tuvo que envainarse. Solo un acuerdo con el PP lo mantendría en su papel actual de prima dona, en el fiel de la balanza, el rompeolas de todas las Españas, que diría Antonio Machado.

Publicado en . | 254 comentarios

Trinos y rebuznos/Un Reglamento a lo grande

El pasado lunes entrevistaban en ‘Las mañanas de Cuatro’ a un diputado de Ciudadanos, Fernando de Páramo, opinador habitual de la cuadrilla. El periodista Ruiz le hizo una objeción: no entendía reglamentariamente el planteamiento de C’s al pretender que Sánchez pacte un candidato nuevo para la moción de censura: ni se puede poner un candidato nuevo ni el presidente realmente existente puede disolver las cámaras cuando se está tramitando una moción de censura. Su objeción no debía ser reglamentaria, sino constitucional. Lo establece así el artículo 115.2 de la C.E.: “La propuesta de disolución no podrá presentarse cuando esté en trámite una moción de censura”.

Y entonces va el diputado constitucionalista y agarra y coge y va y dice: “si hubiera una voluntad de convocar elecciones por parte de Mariano Rajoy, decaería automáticamente esa moción de censura”. Que no, le decía el periodista, que no se puede disolver y ahí el naranjito remató con rebuzno espectacular: “estamos entrando en la burocracia del registro del Congreso de los Diputados”, a lo que el periodista asintió: “Tiene usted razón”.

Se amontonan las mociones. Ayer, Pablo anunció la suya si fracasa la de Pedro. A mediodía, Toni Cantó, había mostrado en la Cuatro su interés en presentar la de C’s. Hay veces que hasta Javier Ruiz hace las preguntas atinadas: “quién iba a apoyar esa moción, dígame tres nombres”, (tres diputados que necesitan para alcanzar el 10%), tal como prescribe eso que Ciudadanos y el periodista Ruiz consideran burocracia y que es la C.E. en su artículo 113.2: “La moción de censura deberá ser propuesta al menos por la décima parte de los diputados, y habrá de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno”.

En eso tenía razón, pero no tiene de donde sacarlos, salvo de los que él mismo había descalificado previamente. Sánchez no puede: ni legalmente (art. 113.4 de ese reglamento que algunos llamamos Constitución) ni por su carácter.

Llegaremos a la paradoja que propone el trino de Joao Cunha, que por algo es portugués: “de moción en moción, Rajoy nunca llegará a estar habilitado para convocar elecciones”. Siempre va a tener alguna moción de censura en trámite.

 

Publicado en . | 170 comentarios

Todos contra todos

 

Pie de foto.-Y si el Rajoy te cita las desaladoras tú te haces el loco.

Siguen coleando los ecos de la condena por el caso Gürtel, cuyo inspirador, José Ricardo de Prada, quiso prolongar su protagonismo en la vistilla para determinar el ingreso en prisión de los condenados, en una actitud que está a medio camino entre el celo profesional y el ensañamiento.

Mucho se ha hablado de la dureza de la sentencia con algunas comparaciones que están fuera de toda lógica y la realidad. Se ha hablado, por ejemplo, de que Correa ha sido condenado a más años de cárcel que los secuestradores y asesinos de Miguel Ángel Blanco, más de cincuenta. No son esas las cuentas que hay que hacer, sino las del cumplimiento efectivo en la cárcel y ahí las cosas cambian notablemente: A Luis Bárcenas, por ejemplo, la condena se le quedará en 18 años efectivos de prisión, que son los mismos que cumplió Iñaki de Juana Chaos por 25 asesinatos.

Se hablará, sobre todo, aquí hay tajo para toda la semana, de la moción de censura. A los proponentes no les ha parecido bien que el destinatario haya decidido apurar los plazos y la fije en el plazo más breve posible y sin duda ha estado en el cálculo de Rajoy (y de Ana Pastor) achicarle a Pedro el espacio temporal para dificultarle la negociación de apoyos y la preparación del discurso de investidura, pero hay razones más universales. “lo que hayas de hacer hazlo pronto”, le dijo Cristo a uno de sus apóstoles a los postres de la Última Cena.

Por lo demás es una moción en la que todos tratan de atacar a todos, menos al presidente del Gobierno en realidad. Pedro quiere ser califa y al mismo tiempo, retratar a Rivera, que no la quiere porque él se ve más a sí mismo como califa que a Pedro. Iglesias dice que si Pedro fracasa deberá irse, que es lo que hizo él cuando fracasó en la suya. Los separatistas la ven con buenos ojos, pero no pueden suscribir el contrato de adhesión que les ofrece Pedro, una grosería, y no hay tiempo para vestir el muñeco. En el improbable caso de que saliera adelante la moción, todos estarían de acuerdo en que contra Rajoy vivíamos mejor.

 

 

Publicado en . | 77 comentarios

Consultar a la peña

Mi comentario de las 8:15 en Herrera en COPE

La consulta del chalé seguirá dando que hablar a lo largo de los próximos días, conocimos ayer los resultados de los que el ingenio de Twitter ha bautizado como ‘el pabliscito’: una consulta a los inscritos sobre el chalé de la feliz pareja, convocada bajo ultimátum: si votáis que no, nos vamos.

Vayamos por partes: Es un hecho sorprendente que un líder consulte a las bases la compra de un chalé y que sin embargo, por decirlo con sus palabras, se la traiga floja, se la bufe, se la pele o se la reflanflinfle (sic) la opinión de las bases a la hora de secundar una moción de censura.*

Ayer por la tarde, el secretario de Organización, Pablo Echenique, destapó el pucherito de cocer los resultados. El gran Echeminga explicó que había participado el 38,58% del censo, lo que parece un éxito a los convocantes ¡cinco puntos más de participación que en Vistalegre II! Y aquí viene el primer milagro: Echenique cantó un 68,42% de votos favorables a Pablo e Irene, un 31,58 en contra y el 0,35% en blanco. O sea, el 100,35%, el milagro de Consuegra, el pueblo del ‘No’ en el referéndum de la Ley Orgánica del Estado.

Pablo Iglesias anunció que dimitiría si la participación fuera baja, prueba superada, pero también dijo que se iría si los votos afirmativos no llegaban al 80%. Ha quedado 11,6 puntos por debajo. En Vistalegre II tuvo el 90%. Habida cuenta de que hizo campaña contra el no y contra la abstención solo ha recibido el respaldo del 26,3% de la militancia. Es difícil interpretar a la búlgara porcentajes como estos, pero cualquier argumento tiene mala venta. ¿Qué clase de organización, qué dirigentes, qué militantes pueden alardear de que les pone más el chalé del jefe que el último congreso del partido? Exactamente cinco puntos más.

  • Cuatro horas después de este comentario, Pablo Iglesias ha anunciado que va a someter a la consideración de sus bases la decisión de apoyar la moción de censura. Cuando hasta ahora había anunciado su apoyo incondicional a la misma. Impresionante.
Publicado en . | 21 comentarios

Pedro no podrá

Entre el anuncio de su moción por Pedro Sánchez y la hora de comer, la bolsa perdió dos puntos y la prima de riesgo aumentó 13 puntos básicos, cosa natural si se considera que todo él es un primo de riesgo.

No importa que los jueces de la Gürtel hayan sacrificado la verdad a la apariencia sin apurar su propia lógica argumental. Si consideran que el testigo Rajoy no dijo verdad deberían haber abierto causa separada por falso testimonio. La sentencia de los magistrados De Prada y De Diego no se produjo según sus previsiones (quisieron anunciarla sin el voto particular, un disparate, dos días antes de la votación de los presupuestos) pero el resultado en la práctica ha sido el mismo: ni los líderes políticos, ni la opinión pública ni la publicada, han reparado en ello ni han advertido diferencias entre la responsabilidad civil del partícipe a título lucrativo, que no cómplice, y la penal de los autores y sus cómplices, esas menudencias. Pozuelo y Majadahonda, rompeolas de todas las Españas. (Al llegar a este punto, el interés de los jueces en general y del par de la sentencia en particular, me lleva, con su permiso, a abrir una pieza separada en mi blog. Ver separata más abajo).

El resultado es que Mariano Rajoy es un dirigente amortizado, un toro listo para las mulillas, por mucho que estire el tiempo de la crisis. De momento tenemos una moción de censura improbable, a la que Sánchez suma los 71 votos prometidos de Podemos, pero que le dejan a 20 escaños de la mayoría absoluta. No tendrá los cinco votos del PNV, diré por qué. La victoria de la moción de censura suspendería la tramitación de unos presupuestos de los que tantas regalías ha obtenido y que el PSOE debería cargarse por mantener algo de coherencia con su voto negativo.

O sea que el voto del PNV a Sánchez le supondrá, como pedía Andoni Ortuzar, colaboración en su proyecto nacional, un pourparler, pero habrá que mejorar las condiciones de Rajoy, no se podrían conformar con las mismas. Cambiar billetes por billetes no tendría sentido, salvo para un tonto nivel víctima de la estampita, lo que no es el caso. O sea, que para abrir boca, lo mismo que nos daba el PP y también dos huevos duros. Un suponer, algo que no pudieron sacar a Don Mariano, la retirada del 155. La segunda sería rizar el rizo de las pensiones. El sábado se manifestaron en Bilbao algunos miles de los pensionistas mejor pagados de España. Bueno, pues subir las pensiones, y en lugar de dos ponga tres, uno de ellos de oca.

Ciudadanos no aceptará. El pobre Sánchez no puede entender que Rivera no quiera colaborar en una operación para llevarlo a La Moncloa, cuando las encuestas le dicen que es él, Albert Rivera, el favorito del público votante. En realidad Sleepy Hollow solo puede contar con el apoyo de los enemigos de la España constitucional: Unidas-Podemos, cuyo secretario general pregunta a las bases si puede comprarse un chalet, pero no si puede secundar una moción de censura, ERC, PdeCat, EH Bildu, 90 escaños en total, que sumados a los 85 propios lo dejarían a falta de un escaño para la mayoría absoluta. Si uno estuviera en el lugar de Podemos, los golpistas catalanes o los batasunos, se sumaría a la moción sin condiciones: ni siquiera retirar el 155; la recompensa estaría en el caos. Un Gobierno en esas condiciones sería imposible, pero a Sánchez lo que más le importa es pisar Moncloa, porque eso le garantizaría la adhesión del partido, la querencia del pesebre. Y la pensión de ex presidente, llegado el caso.

Pieza separada a propósito de los jueces

Vaya por delante que uno tiene un gran concepto de la Justicia y de sus administradores, los jueces en general. Alguna vez ha escrito que los jueces son el pelotón spengleriano capaz de salvar nuestra civilización. Pero al escribirlo no estaba pensando en José Ricardo de Prada Solaesa ni en Julio de Diego López, a quienes fue a parar el encargo de juzgar el caso Gürtel tras la recusación ‘por amistad manifiesta’ con el PP, de los magistrados en los que había recaído el mandado, López y Espejel.

Enrique López fue recusado por haber participado en seminarios de FAES y Concepción Espejel por haber sido condecorada por Cospedal, que la llamó ‘Concha’ en público. Es un criterio tan discutible como aceptable, el juez y la mujer del César, pero el juzgador José Ricardo de Prada impartió una conferencia en la Fundación Sabino Arana en junio de 2012, lo que no quiero yo equiparar en punto a ilicitud con otra pronunciada en FAES.

Por otra parte, cualquier lector que teclee en el buscador de Google “Ausbanc jueces conferencias” se encontrará con la información de que Luis Pineda, presidente de aquel club de la extorsión, invitó a un número indeterminado, pero grande, de jueces (del Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional, de Tribunales Superiores de Justicia y Audiencias Provinciales de toda España a impartir conferencias y participar en un Foro de la Justicia propio. Ningún medio dio nombres, aunque cabría preguntarse si los jueces que cobraron (lo hubo que señalaron a una ONG como beneficiaria) pueden juzgar casos de corrupción, habiendo sido patrocinados por una organización criminal que consiguió sentar en el banquillo a una Infanta de España.

¿Cómplices? De ninguna manera; parece evidente que ellos, remunerados con pagos de origen evidentemente ilícito, fueron partícipes a título lucrativo de los chantajistas de Ausbank. Esto me suena, aunque ahora mismo no caigo a cuento de qué. No les cabe reproche penal alguno, aunque la misma lógica de la sentencia Gürtel debería obligar a cada uno a devolver los mil euros que le pagaron por el bolo.

 

Publicado en . | 84 comentarios

Un desorden titular

Me venía preocupando desde media mañana del viernes, cuando Margarita (esta linda la mar)   registró en el Congreso de los Diputados la moción de censura de Pedro Sánchez, la insistencia con la que Ciudadanos  se empeñaba en mantener su exigencia de que el presidente del Gobierno disolviera las cámaras y convocara elecciones legislativas o bien C’s pondría en marcha una moción de censura ‘instrumental’.

Sería bueno que los partidos constitucionalistas no emplearan términos aconstitucionales. La moción de censura en España es de carácter constructivo. No existe la moción instrumental. Tampoco estaría mal que se hubiesen leído la Constitución, Art. 113.2:

La moción de censura deberá ser propuesta al menos por la décima parte de los Diputados, y habrá de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno.

Eso supone un mínimo de 35 diputados y C’s solo tiene 32. Pero lo que es más importante, si cabe:

Art. 115.2: La propuesta de disolución no podrá presentarse cuando esté en trámite una moción de censura.

Esa es la razón de que me choque el titular a cinco de la portada de El País: el orden inadecuado de la narración. Después de “Sánchez activa  la moción de censura” no cabe decir que Rajoy rechaza ni acepta las elecciones. Podría haber sido al revés: Rajoy rechaza las elecciones y Sánchez activa la moción de censura, tendría un orden lógico. No fue hasta media tarde cuando el portavoz Girauta y el improbable Villegas hicieron una rectificación al poner por delante una condición necesaria: que Pedro Sánchez desistiera de la moción y Rajoy disolviera las cámaras. El orden correcto de los hechos, según cuenta Raúl Piña en El Mundo es que fue la moción de censura de los socialistas la que activó la reclamación de elecciones por Albert Rivera:

Luego está el editorial. Generalmente tiendo a estar de acuerdo con los editoriales del diario en el que escribo. Pero hay dos párrafos que paso a resumir a continuación:

“Cuando muchos de los españoles votaron al Partido Popular en las elecciones de 2015 y 2016, desconocían la realidad ocultada durante años de un partido que disponía de una contabilidad paralela y fraudulenta. Es necesario, por tanto, que Mariano Rajoy tenga un gesto de honestidad política y convoque nuevos comicios para que los ciudadanos decidan libremente quién debe estar al frente del Gobierno y cuáles son las políticas que quieren que se implementen.

Al disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones, Mariano Rajoy estaría actuando de manera consecuente, responsable y con la necesaria visión de Estado que se requiere de un líder político de talla europea”.

Hombre, no. El editorial ignora esta portada del 14 de abril de 2013, dos años y medio antes de las elecciones de 2015, dos años antes de los comicios de 2016:

Por otra parte, el editorial sienta en el primer párrafo la conveniencia de que Sánchez rectifique (debe retirar cuanto antes la moción de censura), para darlo como un hecho en los dos párrafos siguientes, en lo que pone la pelota en el tejado del presidente, que mientras Sánchez la sostenga y no la enmiende no podría convocar nuevas elecciones a tenor de lo que dispone el artículo 115.2 y habida cuenta de que la portavoz Margarita Robles empezó a tramitar la moción de censura desde la víspera a media mañana.

En fin, voy a ver si el Real Madrid se hace con la décimotercera.

 

Publicado en . | 124 comentarios