En la entrada del blog de Arcadi Espada correspondiente a ayer.
Se acepta el aumentativo. Abultan los años y los kilos, pero, ¿cómo podría yo corresponder? ¿Grande hoy el Espadón? Va a parecer que le estoy llamando Narváez.
En la entrada del blog de Arcadi Espada correspondiente a ayer.
Se acepta el aumentativo. Abultan los años y los kilos, pero, ¿cómo podría yo corresponder? ¿Grande hoy el Espadón? Va a parecer que le estoy llamando Narváez.

La muchacha de la foto se llama María Eguiguren Romero y es hija, como sus apellidos indican, de Jesús Eguiguren y Rafaela Romero. Nadie sabía nada de esta preadolescente hasta que sus padres decidieron utilizarla políticamente, haciendo que participara en el acto de la Asociación Gernika Gogoratuz en la que se daba el premio Por la Paz y la Reconciliación a Arnaldo Otegi y Jesús Eguiguren, el pasado 26 de abril, aniversario del bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor, al servicio de Franco.
Se comprende sin gran esfuerzo intelectual, que el premio a Otegi, ese hombre de paz, lo recogiera su hija Garazi en su nombre, ya que él cumple condena en la cárcel de Logroño. Es más difícil de entender el artificio de un premiado que asistió al acto en el patio de butacas y se hace representar por su hija preadolescente. No quise hacer ningún comentario en la consideración de que ninguna niña de trece años tiene responsabilidad alguna sobre la irresponsabilidad de sus propios padres sometiéndola a sobreexposición.
Mi amigo Rogelio Alonso, que es una de las personas mejor informadas sobre el terrorismo, escribió el 30 de abril un artículo en El Correo sobre la necesaria relación de la paz con la justicia. Rogelio es, además, un hombre a quien le cumple el dicho machadiano: es, en el buen sentido de la palabra, bueno, pero esto no hace al caso. No me ocupo de defender en este blog a mis amigos atacados por terceros. Creo que Rogelio Alonso se basta y se sobra para lidiar dialécticamente con un sobrero como Eguiguren. pero me ha llamado la atención la relación de los socialdemócratas con los niños y voy a ocuparme de eso.
El 7 de mayo de 2013, 13º aniversario del asesinato de José Luis López de La Calle, la esposa de Eguiguren, la también socialista Rafaela Romero, cedió su blog a su airado marido, que arremetió contra Rogelio Alonso, a quien en apenas un folio llama: ignorante, insensible, mediocre, insolvente, frívolo y miserable. La cosa le deja a uno perplejo. El gran Rorschach escribió ayer un dicho de su tierra, que tiene una variante muy similar en la mía: “¿A quién puede llamar ‘puta’ ‘la Zapatones’?” Alteridad se llama la figura.
Antes de publicar la foto de la niña, he tenido la precaución de pixelar la que he tomado del blog de su madre. Esta es una característica básica de los socialdemócratas: exponer a sus hijos y criticar airadamente la reproducción de las fotos por terceros. Recuerden la carta que escribió el matrimonio Rodríguez Espinosa a la directora de Diez Minutos, cuando sus hijas fueron fotografiadas en la portada de la revista. El padre las empleaba como argumento en sus mítines, le contaba al camarero del bar del Congreso que la mayor ya tenía la regla y las llevaban a Washington para que se hicieran una foto con los Obama, foto que luego obligaron a borrar de la web de la Casa Blanca.
He aquí el escrito de Eguiguren que ha sido borrado del blog de su espòsa. (Hice captura de pantalla):
La paciencia tiene un límite. Lamento que sea con Rogelio Alonso con quien lo he comprobado. Solía leerle.
No me importa que me critiquen. Pero meterse con una niña de 13 años, que hizo una condena del terrorismo que jamás Rogelio se atreverá a hacer. Lo siento, pero creo que no existe nada tan despreciable que meterse con los niños de los demás. [Hay al menos dos cosas más despreciables: la primera es matarlos. La segunda, utilizar incluso a los propios para fines espurios]. Te podría llevar tranquilamente a los Tribunales. Todavía no se me ha olvidado el derecho. [¿Cómo vas a llevarlo a los tribunales, si ni siquiera mantienes lo escrito?] Supongo que eres inconsciente de lo que has hecho.
¡ Qué sabrás tú del sufrimiento de los que han sido víctimas del terrorismo¡ ¡Qué sabrás tú de la vida de mis hijos¡ ¿Quién serás tú para hablar en nombre de los hijos de los que han sufrido? Ni a la suela de los zapatos le llegas tú a mi hija!
Me gustaría insultarte como a nadie he insultado en mi vida. Sólo te diré ¿Cómo te atreves a decir las cosas que dices? ¿Por maldad? ¿Por miserables partidismos? ¿Por irresponsabilidad? ¿Para hacer méritos ante alguien?.
Todo te lo perdono. Pero lo haces por ignorancia, insensibilidad y mediocridad. No tienes ni idea de lo que se dijo en Gernika. No creía que eras tan insolvente, tan frívolo, tan miserable. Mientes sobre lo que dijo mi hija del odio. Mientes al decir que avaló la narrativa terrorista. Mientes al decir que pidió inmunidad. Mientes al decir que habló de exculpación. No dices una sola verdad. No sé lo que es peor. Ser ignorante o mentiroso. Que algunos me insulten es para mí un honor pero no te puedes imaginar el daño que han hecho y pueden seguir haciendo. Si lo supieras, te sentirías despreciable.
Para no arrepentirme no quiero seguir escribiendo. Sólo reproducir en castellano la poesía de Xalbador que mi hija leyó en euskera:
“Que la sangre derramada/ no sea en vano/acordaros de todos ellos/como poder tener sino tranquila la conciencia/Estoy de rodillas/a los pies de la cruz/Los muertos en nuestra tierra-acógelos-, por favor en tus brazos- dónde ni razas ni fronteras existen en tu reino”.
Lo digo de memoria. ¡ Ojalá no te hubiera leído ¡. Pero siempre hay alguien que te quiere. A mí llámame lo que quieras. A mi familia o a mis hijos, y si son menores, ¡cuidado! Para mí no eres más que un desconocido, yo no necesito decirte quién soy. Leerte y responderte ha sido cosa de un minuto. [Esto no hay que tomarlo al pie de la letra. El artículo de Alonso fue publicado el 30 de abril y eguiguren no respondió hasta el 7 de mayo. ] No sigo, pero estoy harto. Ya está bien y me siento por miles y miles de vascos arropado. ¿Tú que te crees, que por llamarte Rogelio [sorprendente esta predestinación del nombre de pila. María, en su intervención da a entender que Otegi está en la cárcel por llamarse Arnaldo. No es lo único que llama la atención. No es el único detalle que hace pensar en una presencia del padre, de su voluntad de estilo, en el texto de la niña. Las primeras palabras evocan a León Felipe, un poeta de la generación de Txusito, que es la mía] tienes derecho a insultar a quien, acertado o equivocando, ha hecho por este país todo lo que ha podido y más? No sigo. Tu artículo es una vergüenza para ese periódico al que por el tratamiento que dio al acto, y por muchas cosas más, toda la vida estaré agradecido.
Jesus Eguiguren Presidente PSE-EE Euskadi
Aquí pueden leer la intervención de la niña. El asunto tiene continuidad, porque la misma ambigüedad de padres socialdemócratas es empleada por su partido con Eguiguren. Los socialistas empezaron con el cuento del verso suelto: cosas de Jesús. Cuando Jesús viola el pacto antiterrorista firmado por el secretario general de su partido con el Gobierno, seguían siendo cosas de Jesús, pero no hacían lo que en todos los partidos, PSOE incluido, suelen hacer con los versos sueltos, que es borrarlos. Luego recurrían a la confidencia compasiva: es que Jesús no está bien. Cuando lo oí por segunda vez empecé a leer sus cosas con atención. Es lo que hay.
El fin de semana pasado, el ex juez Baltasar Garzón Real daba a conocer su fundamentada opinión sobre la muerte en prisión del dictador argentino, Jorge Rafael Videla. Léanlo con atención: “ha muerto en la cárcel, que es lo que correspondía”, ha dicho y no se entiende cómo el ministro Gallardón no se pone a la cola entre gobernares bolivarianos para contratar los servicios del ex magistrado para apoyar su propuesta de cadena perpetua revisable. Se trataba de eso, ¿no? de que gentuza como el espadón Videla paguen por sus crímenes. Si se arrepienten, se revisaría la condena. Si no, la perpetua.
Ya les adelanto que yo soy partidario. Por eso me ha sorprendido mucho encontrar esta perla que reprodujeron el Diario ‘Deia’ y 900 googles más respecto a otro asesino, Bolinaga, éste más al pormenor: “El Estado de Derecho no tiene que llegar hasta la exacerbación de permitir que una persona muera en prisión”. Pista de Rorschach.

* Explicación del título: ‘Al azar de Baltasar’ es una película que Robert Bresson dirigió a mediados de los años 60. Su argumento: Baltasar es un burro que vive sus primeros años rodeado de la alegría y los juegos de los niños hasta llegar a la edad adulta, en que es utilizado como una bestia de carga y maltratado por sus diferentes amos. (FILMAFFINITY)
Ayer subí un video del parlamentario vasco Gorka Maneiro en el que el solitario representante de UPyD en la cámara de Vitoria dignificaba la función parlamentaria, Antes había colgado otros vídeos de intervenciones parlamentarias: una de Antonio Basagoiti en la que recitaba todos y cada uno de los nombres de las 858 víctimas mortales de ETA y dos de Albert Rivera con sendas e inapelables interpelaciones al delirio soberanista catalán.
Son los grandes momentos de nuestra vida parlamentaria, por más que también los haya como el que reproducimos hoy: un pleno de Las Cortes de Castilla-La Mancha que se celebró hace 10 días, el 9 de mayo para tratar una proposición del grupo socialista sobre las participaciones preferentes. Todo en el pleno es extraordinario, desde la intervención del presidente, las reconvenciones que en tono semiprivado le hace el vicepresidente, las protestas del parlamentario que no calla, las votaciones a culoalzado y el lío que se monta el presidente con las mismas, aunque no sea tan relevante como el que se hace con las matemáticas. Resultado: 45 parlamentarios presentes, suma que el presidente distribuye entre 18 votos a favor, 25 en contra y 0 abstenciones.
No hay quién dé más. ¿Realmente necesita Castilla-La Mancha ese parlamento?¿Nos lo podemos permitir?
Hay ocasiones en que nuestra melancólica vida parlamentaria proporciona momentos de cierto esplendor, como muestra este video que Josejazz colgó el jueves. Gorka Maneiro ha proporcionado uno de ellos al Parlamento vasco esta semana, mientras la cuadrilla que aún no ha pedido a ETA que se disuelva, ni condenado su actividad del pasado medio siglo, se ataviaban con camisetas blancas para mostrar su complicidad moral con Urtza Alkorta y los ondarreses que se opusieron a su detención por la Ertzaintza para que cumpliera los cinco años a que fue condenada por ayudar a un comando etarra. Maneiro se empleó contra una yuxtaposición inadecuada, la de los términos ‘preso’ y ‘político’.
Mi querida amiga Patricia Jacas desactivó el interés, puramente intelectual, de su marido, que es periodista, por la publicación en Internet de una foto de Kate Middleton en topless: “Bah, tetas. Otra cosa es que fueran pensamientos”. En este pase del desdén radica la superioridad de las mujeres en general y de ésta en particular.
Como ellas ya tienen, no se hacen cargo del coste emocional que su carencia supone para los varones tempranamente destetados se pueden permitir la exhibición de esa superioridad moral (y física): Bah, tetas.
Bueno, pues resulta que Angelina Jolie se ha sometido a una doble mastectomía porque su madre murió a los 52 de un cáncer de mama.
Angelina Jolie ha cambiado un riesgo de probabilidad 0,87 por un suceso cierto, de probabilidad 1, al ponerse en manos del cirujano para extirpar sus glándulas mamarias. La actriz podría haberse sometido a revisiones todo lo frecuentes que quisiera, pongamos cada mes. No cabe duda de que la primera aparición de una célula maligna, antes de que tuviera tiempo de hacer peña, podría ser solucionada con una intervención quirúrgica menor.
Ante el éxito obtenido, la actriz ha anunciado que va a hacer lo mismo con sus ovarios, cuya probabilidad de desarrollar un cáncer es del 50%. O sea, cambiar un riesgo de probabilidad 0,5 por un suceso de certidumbre total: 1.
Ha recibido aplausos por doquier como un ejemplo para la mujer moderna. Algún feminismo la proclamará reina de la Amazonía y un servidor, con perdón, no acaba de verlo claro. No era admirada por sus dotes interpretativas. No es Charlize Theron o Meryl Streep, para qué nos vamos a engañar. Era un sex symbol, simplemente, para lo que ya había pasado alguna vez por el quirófano, no siempre con fortuna, para salir recauchutada.Hace algún tiempo le dediqué un artículo enel diario El Correo, ‘Mujer de muchas lecturas‘. Esto de ahora me da que pensar que tal vez lo suyo sea adicción por el quirófano.
Soy lo justo de hipocondríaco, pero mi temor a que un sangrado pudiera esconder un cáncer de colon lo resolví con una colonoscopia. Nunca se me ocurriría la opción de cortar por lo sano y hacer lo que prescribiría Miguel Hernández con mi colon: como un árbol carnal, generoso y cautivo, darlo a los cirujanos. Si no soy partidario de la guerra preventiva, ¿cómo habría serlo de la cirugía?
Alain Finkielkraut dejó escrito en ‘La derrota del pensamiento’ que Shakespeare equivale a un par de tetas. (Poco más o menos, la cita no es literal). La banalización de la cultura. Cualquiera que se haya parado a examinar desapasionadamente la cuestión entenderá que no se trata de bienes estrictamente sustitutivos. En el caso de la piel satinada de Angelina, no ha de quedar por falta de literatura:

Diecinueve tatuajes a lo largo y ancho de su cuerpo. Es verdad que hay muchos «santos», pero también mucho texto: cinco columnas de literatura jmer camboyana, las coordenadas de los lugares donde nacieron sus hijos, un latinajo en el estómago que dice quod me nutrit me destruit (lo que me alimenta me destruye); en la base del cuello, un eslogan sindicalista: know your rights (conoce tus derechos); en el interior del antebrazo, una cita de Tennessee Williams; una frase en árabe, símbolos tribales indios, ideogramas chinos, alegorías japonesas, dragones, tigres y otros etcéteras.
Desde hace meses, una lencería de mi barrio muestra en el escaparate el reclamo que pueden ver aquí arriba: “El sujetador más inteligente del mundo”. Renuncio a sacar conclusiones.
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Pie de foto: Estragos de Marijaia. A la izquierda el popular muñeco que simboliza las fiestas de Bilbao. A la derecha, Urtza Alkorta, momentos antes de ser detenida.
El diario El Mundo reproduce hoy el estupefaciente diálogo mantenido por la portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco y dos ertainas:
Laura Mintegi.-Estefanía Beltrán de Heredia me ha llamado por teléfono, me ha dado su móvil particular…
Ertzaina 1.-Que sí, me parece correcto, señora…
Laura Mintegi.-Me ha dado su móvil particular y me ha dicho que en cualquier momento le (sic) llame si tenemos algún problema, y estoy a punto de llamar.
Ertzaina 1.-Haga usted lo que considere, señora.
Laura Mintegi.-O sea, que por favor, o ustedes los controlan de aquí o yo llamo a la consejera.
Ertzaina 1.-Está absolutamente controlado, señora.
Laura Mintegi.-No quiero volver a ver un desalojo de esa manera . Y si lo vuelvo a ver, le voy a llamar a Estefanía Beltrán de Heredia. ¿Está claro, verdad?
Ertzaina 2.-De paso, aprovecha y le dice que se vayan soltando, que no se agarren y demás, vale.
Laura Mintegi.-No perdón, yo con usted no tengo que hablar, yo tengo que hablar con él.
Ertzaina 1.-Señora, eso se llama resistencia activa y es un delito.
Laura Mintegi.-Sólo quiero que no se los lleven de esa manera.
Lo más sorprendente no es la infinita paciencia que pone el ertzaina 1 en responder a las tonterías de la diputada, ese no sabe usted con quién está hablando. Conozco a su jefa y tengo su teléfono, que mi a amiga y maestra Victoria Prego le recuerdan a una España de los años 50. Tiene razón en lo sustancial, pero se queda. Mintegi y los suyos son españoles antiguos, decimonónicos, restos no reciclables del carlismo. José Bergamín, tránsfuga del siglo XX, escogió Euskadi para vivir sus últimos años, porque era el último baluarte de la España del XIX que tanto amó.
El asunto puede parecer anecdótico, pero plantea alguna preguntas de interés y que a buen seguro serán aclaradas en el Parlamento. Por ejemplo, si es verdad que la consejera de Interior, Estefanía Beltrán de Heredia, le dio su teléfono a la diputada batasuna con el encargo de que la llamase si algo no iba a su gusto. Me parece sumamente improbable, pero no debe descartarse la posibilidad de que todos los demás portavoces la llamen ‘embustera’ en el Parlamento.
No se entiende que la diputada Mintegi pueda interferir en una operación policial, para la que no está amparada por la inmunidad parlamentaria, concepto éste que debería revisarse, de acuerdo con la PNL que UPyD ha registrado en el Congreso. Solo estos datos deben invitar a la reflexión: En España hay 10.000 aforados. En Portugal e Italia sólo está aforado el Jefe del estado; en Francia, entre 10 y 15; en Alemania y Reino Unido, ninguno.
Cabe plantearse por qué para detener a una persona es preciso movilizar a 300 policías, 40 furgones, dos lanchas y un helicóptero. Tiene razón el lehendakari al estimar que ese ‘despilfarro de recursos públicos’ tiene como responsable quien alienta la desobediencia civil para impedir el cumplimiento de una orden judicial. El problema es que si no resultara de aquí ninguna consecuencia, sería de temer que el Gobierno vasco acabe incumpliendo nuevas órdenes de los tribunales, amparándose en la austeridad que exige Montoro.
Ondarroa es plaza dura. A la Ertzaintza le ha llevado cinco días detener a Urtza Alkorta, una vecina que ha sido condenada por la Audiencia Nacional a cinco años de prisión por colaborar con ETA. Vean en la foto a varias docenas de aborígenes colapsando un puente para impedir la detención de su congénere.
Ya llevábamos cinco días en este plan, Ondarroa, ciudad sin Ley. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, ha ofrecido la ayuda de la Policía Nacional y la Guardia Civil, para que ayuden a la Ertzaintza a restablecer la ley, pero el Gobierno vasco ha preferido contar con sus propias fuerzas. Esta mañana, mientras escribo este post, la Policía Autonómica intenta detener a Urtza Alkorta. Ampliaremos el comentario a medida que tengamos más datos.
No es un problema de la Ertzaintza, que en circunstancias más difíciles la ha hecho cumplir. Decenas de miles de manifestantes batasunos recorrieron las calles de Bilbao en la mañana del 31 de diciembre de 1995, llenando las fachadas de pintadas y consignas. Hubo dos pintadas que no pudieron terminar: las que comenzaron en la comisaría de la Policía Autonómica de la plaza Zabálburu. “Atutxa, estás mu” y “Gora ET”. Los ertzainas lo impidieron, frente a una turba que gritaba: “Zipayos, pim, pam, pum” y “ETA, mátalos”.
El problema no era la Ertzaintza, sino el nacionalismo. El cómplice del crimen y también el incruento. El viceconsejero de Interior, Josu Zubiaga, anunció que la condenada ya sabe que pesa sobre ella una condena que ” está dispuesta a cumplir”. Espera que “el asunto” se solucione “de una manera razonable”, porque “en ningún momento ha dicho -la etarra condenada- que no vaya a ir, sino que va a poner problemas en cuanto al acceso para su detención”.
En 1978, durante los debates constitucionales, el diputado peneuvista Marcos Vizcaya impartió una conferencia en Sarriko sobre su modelo policial. Los dirigentes nacionalista reivindicaban la creación de una policía autónoma distinta. No eran boinas verdes, ojo. El modelo de los nacionalistas era una policía de proximidad, vecinal, bondadosa, asistencial. Por decirlo con una imagen: el bobby británico que baja del árbol el gatito que se le ha escapado a la anciana mrs. Davies. No una policía represiva, recalcó. Se enredó un poco cuando un asistente le preguntó si no creía que toda Policía debía tener dos funciones: preventiva y represiva, para el caso de que no funcione la anterior. Ahí se lió un poco al hablar de “la memoria antidepresiva de este pueblo” y al vaticinar que una vez que tengamos una policía propia, ETA no durará ni dos meses.
Después de esperar durante cuatro días a que el gatito de la vieja bajara del árbol por aburrimiento o por la ley de la gravedad, al quinto día fue detenida por la Ertzaintza que debió emplear en la operación 300 agentes
Hubo gente que hizo frente al ambientazo de Ondarroa. La entonces eurodiputada socialista Rosa Díez dio un mitin en ese pueblo. Los asistentes fuero 40: los 22 que iban con ella y 18 escoltas
Otra excepción fue el popular Germán López Bravo, que presidió de la localidad, gracias a 19 votos y la ilegalización de Batasuna.
Si en cada detención hay que emplear a dos policías para el objeto principal y a otros dos para cada simpatizante, mucho me temo que a Urkullu, un hombre razonable en la administración de los dineros públicos se le va a disparar el déficit.
Al parecer, nunca se insiste lo suficiente. Por mucho que se diga ‘don’t feed the troll’, no hay quien se resista a comprar su bolsa de cacahuetes para el mono. Ayer este blog registró 305 comentarios. El protagonismo en 65 de ellos, el 21,31%, lo acaparaban dos trolls, aunque el mérito no era todo suyo, (de ellos), que habían firmado 21 comentarios. El resto, 44, fueron amables aportaciones suyas, dando acogida a comentarios que, en el mejor de los casos son intentos de desviar la conversación.
De vez en cuando, al considerar el tiempo que dedico cada mañana al comentario y la facilidad con que la conversación deriva hacia afamados montes jienenses, me permito ahorrarme el esfuerzo: sigan, sigan. Prueben a publicar lo que quieran, sin escribir las palabras ‘sí’ ni ‘no’, ni ‘troll’, ni ‘Alijero’, ni ‘Gómez’. Es una prueba para estimular su creatividad,
Dicho lo cual, remero Er Richal, vuelva inmediatamente al remo. Es una orden.
Los dos diarios españoles de información general de más tirada publicaban ayer sondeos de intención de voto. Siempre he sido muy temeroso de Dios y del Aparato Estadístico, aunque creer, lo que se dice creer, yo solo creo en Charlize Theron y en las señoritas de Intimíssimi. Vean arriba la portada que publicaba ayer El Mundo. Diez puntos de diferencia.
Aquí debajo, en la primera imagen, la portada del diario El País. Aquel se fija en el desgaste de la oposición; éste en el del Gobierno, aunque no cualifica en la portada. Hay que ir a los adentros y ver el gráfico que reproducimos abajo, donde se ve que su diferencia es de 2,3 puntos. Alguien tendrá que hacerse mirar el aparato. Estadístico, claro.