No tengo más que decir

Acto íntegro de presentación de Libres e Iguales ayer en el Forum Europa.

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Monedero explica a ETA

ETA mataba camellos porque la policía los usaba como instrumento para joder a la juventud revolucionaria vasca. Véanlo aquí, junto con un florilegio seleccionado del pensamiento o así de Monedero que incluye alguna otra referencia comprensiva hacia el terrorismo etarra. Sus referencias a ETA entre los minutos 2:50 y 4:15. La más aparente:

«¿Por qué ETA empezó a asesinar a dealers [camellos] en el País Vasco? Porque resulta que se empezó a distribuir heroína por parte de la Policía en sitios donde la gente podía optar por otras salidas políticas, así que era mejor que se metieran en la heroína»

Para quienes clamaban ayer por el contexto traicionado y me tildaban de manipulador, aun después de que Spaingloss copiara literalmente largos párrafos de su intervención, (véase aquí) donde se demuestra la falta de ironía del sujeto, aquí les coloco el video entero de la comparecencia de Moneypenny en la sede de IU de Alcázar de San Juan el 23 de noviembre de 2013,a las 18:30. Es una hora 32 minutos y 40 segundos. Allá los muy viciosos. No se pierdan al presentador, gloria manchega de IU.

Preguntado el pasado lunes por su posible candidatura a la alcaldía de Madrid, el intelectual de guardia de Podemos se compara: “Me pregunto si Madrid quiere de nuevo a un profesor como alcalde“. Tierno Galván y Monedero, en la misma onda.

Monedero es un intelectual comunista, a quien podría aplicársele la definición errada de la Pasionaria  a dos intelectuales que sí lo eran: Semprún y Claudín, en el momento de expulsarles del partido en 1965: “intelectuales, cabezas de chorlito”. Véanse la hora y media del video de Alcázar de San Juan y comprenderán que a Semprún y Claudín, no, pero a Monedero sin lugar a dudas.

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Mañana, en el Ritz

lei Sin título

 

 

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El sostén de Catalunya

soscat

Uno creyendo que el sostén de Cataluña era Montoro y las periódicas inyecciones de dinero del Fondo de Liquidez Autonómica con que el Gobierno ha venido paliando los problemas de caja de Mas y le permitía aliviar la deuda de la Generalidad con las farmacias, etc. Y resulta que no. Vean cómo se ha puesto la lencería patriótica para la próxima Diada. Así lo explica la doctrinilla que acompaña a la parte gráfica:

Tú y todos los catalanes podemos “sujetar” Cataluña (…) Este sujetador aguanta los pechos de todas las mujeres catalanas con sentimientos fuertes y profundos por Cataluña».

Así, a ojo, sin voluntad alguna de malmeter (dicho sea sin ánimo de señalar) uno cree que el éxito de la campaña habría sido mayor  si sólo hubieran dejado en la foto a la modelo de la izquierda. Es evidente, por otra parte, que esta señorita no necesita que le aguanten nada. “Sujetar lo que se cae”, dice razonablemente la web del Partido por la Libertad.

Cabe señalar que no hay novedad. Esto ya lo había visto hace casi 40 años Albert Boadella remataba su Alias Serrallonga, con la resurrección del bandido Joan Sala, que acababa realizando un strip-tease en la corte de Felipe IV. Al llegar a la última prenda, el calzón, el bandolero daba la espalda al público y mostraba la cuatribarrada estampada en el culo.

Apenas legalizada la ikurriña, en la primavera del 76, yo vi en un par de mercerías unas bragas (modelo bragón) que tenían una ikurriña, una sola, en el lugar de la prenda que por el envés suele llevar felpa. Me pareció in ‘detentebala’, una actualización del escapulario carlista.

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La vida de π. Podemos y la violencia

 No hay remedio contra la gente tenazmente decidida a equivocarse. En repetidas ocasiones hemos traído aquí testimonios de la vida de π y sus charlas a los gentiles, sobre su falta de enjundia intelectual, la radical incompatibilidad de sus soluciones con los problemas, la doble moral de criticar la cierta corrupción en los partidos que él llama La Casta, mientras no ha dado una explicación sobre el hecho de que él y su Monedero hayan recibido en los últimos años 3,7 millones del régimen chavista, ese país que constituye su modelo y en el que las hijas del golpista Chávez siguen viviendo en el palacio presidencial meses después de haber fallecido su padre, el presidente.

Y su adicción a la violencia. Su perversa identificación de la Revolución francesa, no con la Enciclopedia, la proclama de Liberté, Egalité, Fraternité, sino con la guillotina. Eso es una metonimia, sí señor, su comodidad al ser huésped de la televisión pública de un país, Irán, en el que se ahorca a los homosexuales y se lapida a las adúlteras. (Sé que lo escribí ayer. Todas las veces que se repita serán insuficientes.

He aquí otra muestra. Vean ustedes este minuto de basura intelectual y moral. Este es π cuando se afloja la faja y se siente a gusto entre los suyos, el que boicoteó la conferencia de  Rosa Díez en la Complutense. En fin, óiganlo. En las tertulias no se expresa así: “por favor, no me interrumpas, que yo no te he interrumpido a ti”. El periodismo no cuenta esto. He leído media docena de crónicas fascinadas sobre su austeridad y lo baratos que son los menús del día que come en Bruselas. En fin, esto es el líder de la tropa que, si las encuestas aciertan y los votantes no espabilan, llegará a tener 60 escaños el año que viene en el Congreso. Si éste tipo y Moneypenny son los dos primeros, virgensanta, qué clase de tropa rellenará las listas hasta completar esas cinco docenas.

Sé que estas revelaciones no desanimarán a muchos. No sé, si como dice alguno de mis detractores, van a ganarle un puñado de votos más, pero de ser cierto, serán de psicópatas despistados a la búsqueda de un guía espiritual. En todo caso, desvelar el carácter del huevo de la serpiente durante su incubación es un deber moral. No digan que no fueron advertidos.

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Pablo Iglesias y la memoria histriónica: La 2ª Guerra Mundial para caperucitas

Fernando Navarro y Santiago González

Firma MolotovHoy, 1 de septiembre se cumplen 75 años del comienzo de la segunda guerra mundial. Los hechos, descritos sucintamente, se sucedieron así: El 31 de agosto, un grupo de alemanes que vestían uniformes polacos atacaron una emisora de radio alemana en la Baja Silesia. Era la señal. Al día siguiente a las 4:40 la Luftwaffe bombardea y destruye la localidad de Wielun. Casi inmediatamente el crucero Schleswig Holstein bombardea Danzig. A las 8 de la mañana, los tanques de la Wehrmacht invaden el corredor de Polonia y llegan hasta Danzig.

Esto sucedió ocho días después de que los enviados de Hitler y Stalin, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav M. Molotov, firmaran “un pacto de no agresión”, que llevaba dentro un acuerdo para repartirse Polonia, Rumanía, los países bálticos y Finlandia (23 de agosto). Tras la invasión de Polonia, el 3 de septiembre, Francia y el Reino Unido declaran la guerra a Alemania. Stalin instruye a la Komintern el día 7: “la guerra contra Alemania debe considerarse injusta e imperialista.” Arriba, a la izquierda, Molotov firma, mientras Stalin acaricia el lomo de Ribbentrop y cambia sonrisas con él. Las hemerotecas están llenas del portentoso ridículo de los partidos comunistas de occidente.

Pablo Iglesias, el Tuerkas, el político más valorado por el electorado español, según la encuesta que publicaba ayer El Mundo, sigue evaluando el acontecimiento con los criterios de la ortodoxia comunista de hace tres cuartos  de siglo. Seamos comprensivos. Él y Juan Carlos Moneypeny son los Pepe Gotera y Otilio de la Complutense, dos chapuzas ejerciendo de intelectuales. El Tuerkas ha escrito un libro sobre política y cine, ‘Maquiavelo frente a la gran pantalla’, cuyo segundo capítulo cuenta a su estilo, la película de Andrzej Wajda, ‘Katyn’. La cosa va de la ideologización de la historia. Se trata, en opinión del Tuerkas, de construir un relato ideologizado pero que no lo parezca, porque entre la educación y la propaganda Pablo Iglesias escoge esta última “sin lugar a dudas”. Hablamos, pues, de creación de la “memoria histórica”, para lo cual el cine es una herramienta de enorme valor.

Recordemos que, tras la ocupación de Polonia, los soviéticos asesinaron a un número de polacos cercano a los 22.000 en el bosque de Katyn. Se trataba de descabezar a la sociedad polaca eliminando a todos aquellos que en el futuro podrían haber dirigido una insurrección: oficiales del ejército, mandos policiales y miembros de las élites polacas. Entre ellos estaba el padre de Andrzej Wajda. PI acepta a regañadientes (”todavía hay historiadores y politólogos, sobre todo en Rusia, que sostienen que la versión original de la URSS, que atribuía a la Wermacht la responsabilidad del crimen, resulta más verosímil”) que la autoría soviética de los crímenes de Katyn parece clara. Pero en cualquier caso quiere ”hacer añicos esos discursos tan de moda en nuestra época que pretenden unificar los “totalitarismos” y atribuirles todos los crímenes políticos del siglo XX.

Con el entrecomillado  parece querer decir que el término totalitarismo está siendo utilizado de manera exagerada. Obviamente no cuando se aplica al nazismo, sino cuando se usa para describir el comunismo. Al usar el término ‘totalitarismo’ para ambos sistemas se están equiparando, algo que revienta a PI. Andrzej Wajda también se empeña en hacer esta equivalencia, pero él va a desenmascararlo. ”Wajda construye de manera muy eficaz en su película una identidad polaca caracterizada por el catolicismo y el anticomunismo”. ¿Construye una identidad o simplemente cuenta que sus paisanos son mayoritariamente católicos y anticomunistas?

Al Tuerkas le molesta que Wajda sea anticomunista, y que no se haya tomado más deportivamente el asesinato de su padre por los soviéticos en el bosque de Katyn. Es lo que tienen los polacos, que como son católicos y anticomunistas, carecen de sentido del humor. Por eso, en opinión del Tuerkas, Wajda incurre en un error narrativo garrafal, que es la equivalencia y equidistancia entre nazis y soviéticos.

Para argumentarlo describe una de las escenas más impactantes de la película: un grupo de polacos que huyen de los nazis están atravesando un puente cuando se encuentran con otro grupo de polacos huyendo en dirección opuesta. ¿Qué ocurre? Los soviéticos han entrado.

«De esta forma, en los primeros segundos de la película, ya tenemos el punto de partida geopolítico: Polonia, representada por una multitud desarmada que intenta escapar, es ocupada por alemanes y soviéticos. Este paralelismo entre nazis y soviéticos es constante en toda la película, pero hay momentos especialmente llamativos, como cuando vemos que se saludan y bromean entre ellos. Hay incluso una secuencia, históricamente inverosímil pero muy eficaz fílmicamente, en la que uno de los oficiales alemanes llama amistosamente ‘camarada’ a su interlocutor soviético».

Precisamente esa primera secuencia, la del puente, es una muy exacta metáfora del arranque de la 2ª Guerra Mundial y el pacto germano-soviético: un pueblo en un puente, huyendo de los nazis y encontrándose con los comunistas en la otra parte. Auschwitz y Katyn. Desde el ataque alemán al pasillo de Danzig hasta el ataque del Ejército Rojo pasaron 16 días. Pero no le hablen a él de equidistancias.  ¿Cómo comparar las atrocidades del totalitarismo nazi con los hechos del “totalitarismo” soviético? ¿Y a qué viene ese intento espurio de paralelismo que llega incluso a presentar a soldados nazis y soviéticos confraternizando? ¿Dónde se ha visto? Pues por doquier, querido Tuerkas:

Pacto G-S 1Fíjate lo risueño que estaba Stalin el 23 de agosto, durante la firma del Pacto que establecía el reparto de Polonia por Molotov. No saquemos conclusiones equidistantes de ella. Respecto a la secuencia que calificas de ‘inverosímil’, mira las tres fotos que siguen. Es puro documental:

Pacto G-S fraternidad

Aquí arriba, foto “históricamente inverosímil pero muy eficaz fílmicamente” en la que soldados de la Wehrmacht y del Ejército Rojo confraternizan tras haber compartido la invasión de Polonia. Y se cambian pitillos y sonrisas y se llaman ‘camarada’ unos a otros. También los oficiales. Vean ésta:

Pacto G-S Oficiales compadrean

Y otra:

Pacto GS Confrataptura de pantalla 2014-08-29 a la(s) 19.27.52

¿Y cómo comparar las atrocidades del totalitarismo con las del “totalitarismo”? Pues comparando. Voy a citar un caso en que los comunistas superaron a los nazis. Entre las múltiples muestras de barbarie del nazismo, no está la violación sistemática como arma de guerra. Entre las del comunismo, sí. Dos millones de alemanas fueron violadas por soldados del Ejército Rojo. Una de ellas, la madre de Gunter Grass, según cuenta en sus tardías memorias ‘Pelando la cebolla’. Otra, la que fue mujer del canciller Helmut Kohl, Hannelore Kohn, violada repetidamente por soldados soviéticos cuando tenía 12 años.

No fueron episodios aislados. Dos millones. Y eran instigadas por el mando. Un escritor a quien yo leí con gusto años ha, Ilya Ehrenburg, explicaba el know how a la soldadesca en su calidad de comisario:

“¡Matad! ¡Matad! En la raza alemana no hay más que mal, ¡ni uno entre los vivos, ni uno entre los aún no nacidos, nada más que mal! Seguid los preceptos del camarada Stalin. Aniquilad a la bestia fascista de una vez por todas en su guarida. ¡Usad la fuerza y arrancad por la violencia el orgullo racial de esas mujeres alemanas! ¡Tomadlas como vuestro botín de guerra!”

Es lo que hay. Cuenta Antony Beevor en su impresionante libro ‘Berlín. La caída: 1945′ que Stalin encontraba divertido que su soldadesca violara a las mujeres alemanas. Pero no creo que esto pueda impresionar mucho al Tuerkas, cuyos anfitriones iraníes, que tan amablemente le ceden una televisión pública, Hispan TV, cuelgan a los homosexuales y a los blasfemos de las grúas y lapidan a las mujeres por adúlteras o por cristianas.

Y a este tipo le han votado 1.200.000 personas, va a más y es el político mejor valorado por los españoles. Como para no convertirse al pesimismo antropológico. Y más con lo que les voy a contar ahora: una de ellas es Javi Madrazo, un abrazo. No va más.

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Mac Urkullu ya tiene modelo

Mac UrkulluAquí a la izquierda, el atuendo que el gran Arcu prescribe al lehendakari Urkullu, después de que abriera en curso político anunciando que quiere seguir los pasos de Escocia.

Manda huevos, uno creyendo durante años que el modelo era Irlanda, desde que el partido-guía envió allá a tres exploradores a copiar el know how. Tres nacionalistas bragados a los que uno rebautizó como aquellos bravos sargentos irlandeses que interpretaban Victor McLaglen y Ward Bond en las películas de John Ford: O’Gibar, O’Llora y O’Guirre.

Los nacionalistas vascos han echado media vida en la búsqueda de un modelo, de un espejo al que mirarse. Allá donde se pronunciara la palabra mágica, ‘autodeterminación’ allí estaban ellos para tomar nota: en la paz de Irlanda, con la minoría tamil y sus tigres en Sri Lanka, desde luego Quebec, los negros sudafricanos y aquel partido de la Libertad Inthaka, las islas Åland y ¡Alemania! que también ejerció el derecho de autodeterminación (para unirse  la RDA y la RFA que habían estado separadas desde los acuerdos de Yalta al final de la guerra.

Uno ya sabía que Cataluña no podía ser el modelo para Euskadi. Para empezar, Cataluña era una de las ‘autonomías de la envidia’ al decir de Arzalluz. Envidiaban (y con razón) el sistema de concierto y cupo que tanto privilegia financieramente a los vascos. Por otra parte, es que los nacionalistas catalanes les parecen a los vascos muy españoles. En último lugar, si bien es verdad que allá donde un nacionalista se siente interpelado en su condición de tal, no tiene más remedio que responder como lo que es, tampoco parece que Urkullu tenga mucha prisa en hacer el ridículo imitando a Mas. El vasco será muy soso, pero puesto a explicarse, y por comparación con el catalán, parece Churchill.

urkulluVean la foto, correspondiente al tradicional primer Consejo de Gobierno, celebrado en San Sebastián. La compañía de la foto, son sus anfitriones institucionales, el diputado general y el alcalde donostiarra, ambos de Bildu. Se nota que Urkullu no se encuentra muy a gusto en esa compañía (los otros dos tienen su cara habitual, no saquen conclusiones apresuradas). Pero es lo que hay. La rana acabará subiendo a su lomo al escorpión para vadear el río que la separa de la tierra prometida. Y no llegará, es ley de vida.

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Pepe Gotera y Otilio, chapuzas en ‘Podemos’

pepe-gotera-y-otilio Juan Carlos Monedero ha sido rebautizado por el gran Navarth como Moneypeny. Lástima que no fuera él, sino su socio, Pablo Iglesias, aka ‘El Tuerkas’ el autor del canto a los Panteras Negras y a su ministro de Información, Eldridge Cleaver, inventor de unos pantalones para marcar paquete con todas las de la ley, con depósito exterior para alojar la verga. (Vean aquí al ídolo de PI haciendo de modelo de sus propias creaciones). Podríamos haberle llamado ‘Moneypennis’.

Juan Carlos Monedero, cuyas aportaciones intelectuales evacúa regularmente en una web significativamente llamada ‘aporrea.org’, es el ideólogo, mientras Pablo Iglesias es el hombre de acción, el político. Ambos forman una pareja clásica y muy española: Pepe Gotera y Otilio en la Universidad Complutense.

Monedero cuestiona que Willy Toledo reparta ‘estatutos de limpieza de sangre’ e insta a Sabina a ‘hacer lo que sabe’. Lean aquí. Han tenido suerte de que Monedero no haya recurrido a la consigna de la web venezolana que le publica sus cositas. O que no les haya respondido como al vecino de Almería que lo increpó en un mitin, físicamente.

No estaría mal que cada uno hablara de lo que conoce, tal como dijo Azaña. Eso “generaría un inmenso silencio, que podríamos aprovechar para el estudio “. Imaginen que los españoles aprovecharan el tiempo que emplean en seguir las tertulias en leer. Imaginen que los propios tertulianos lo hicieran. El Tuerkas, un suponer. Y Monedero. A un servidor no le gusta Toledo, ni siquiera en su especialidad, que es la interpretación. Otra cosa es Sabina, el tipo con más talento de toda la generación de cantautores de la que forma parte. Me compré por duplicado su ‘Física y Química’, el mejor de sus álbumes para tenerlo en casa y el coche. Sus opiniones políticas me parecen abiertamente memorables, pero es perfectamente lícito que las exponga.

¿De qué sabe Monedero, por otra parte? No he leído un solo texto suyo que no sea un disparate, una justificación de la violencia y un arrebato totalitario. ¿Quién será él para mandar callar a nadie?

Continuará… El lunes, 1 de septiembre se cumplen 75 años del arranque de la Segunda Guerra Mundial. Lean el lunes en este blog la portentosa versión de El Tuerkas sobre la invasión de Polonia.

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Películas francamente sobrevaloradas (11)

Foto 1 Bertolucci

DOS POR UNO Por Fernando Navarro/Navarth

 LO QUE PUDO SER Y NO FUE

(Novecento, 1ª y 2ª parte, B. Bertolucci, 1976)

 

Podía haber sido una de las grandes: la historia de dos amigos provenientes de muy distinto nivel social en la movediza Italia de la primera mitad del siglo XX. Lo tenía todo. A dos jóvenes Robert de Niro y Gerard Depardieu como protagonistas. Nada menos que a Burt Lancaster y Sterling Hayden como sus abuelos. A Donald Sutherland como malo. A Dominique Sanda para poder enamorarse a conciencia, tanto los protagonistas como el espectador. Incluso a Stefania Sandrelli, si los gustos de uno eran más toscos. Tenía el exquisito gusto visual del director, y su talento para usar los paisajes de Emilia Romaña como una escenografía perfecta, en la que lo visual y lo narrado encajaban de forma inseparable.

De acuerdo, la intelectualidad estaba profundamente politizada hacia la izquierda y de hecho el director era comunista. Pero podía, al menos, haber hecho un gran panfleto: el comunismo explicado en una sesión de guiñol para adultos (pues eso es el cine). Pero entonces decidió describir el fascismo encarnándolo en Donald Sutherland. Ahora imagínense la proyección en un cine de arte y ensayo de una película del franquismo en la que el comunista se pasara la película haciendo muecas, poniendo cara de sádico o de obtuso (a veces simultáneamente), matando gatos a cabezazos, violando niños, y asesinándolos a continuación estrellando repetidamente su cabeza contra la pared: el desprecio, las burlas, las sonrisas de suficiencia se habrían extendido por la sala. Pues bien, esto no ocurría ante la película que hoy comentamos. ¿Quién se habría atrevido?

En ‘Novecento’ la maldad y la bondad están estrictamente repartidas por clases sociales. Mientras los campesinos bailan y tocan la ocarina y se entregan a sus sencillos placeres, los miembros de la clase opresora se deslizan como presencias malignas por la pantalla para hacerlos infelices. De los protagonistas, el campesino es idealista y enérgico; el capitalista débil y condicionado fatalmente por sus intereses de clase. El director no perdona a (casi) ninguno de los miembros de la clase dominante: como Burt Lancaster le ha quedado imponente y atractivo lo convierte ‘in extremis’ en pederasta. Pero el director es un esteta, y difícilmente, por muy comunista que sea, se puede sentir atraído por la vida tribal de los campesinos que nos presenta. Por eso tiene que redimir a un par de personajes refinados que, si bien son de alta sociedad, tienen el buen gusto de simpatizar con el comunismo que pretende eliminarlos de la historia.

Creo que las películas que más nos impresionan son las que vemos a una cierta edad [1], y a esa edad me dio más por el cine italiano que por el francés (menos mal). Por eso me veo obligado a ver periódicamente la primera parte de la película, justo hasta que comienza a salirse definitivamente de madre. Y con ello vuelvo a disfrutar de los maravillosos paisajes emilianos, a añorar a patriarcas como Burt Lancaster y a actores como Sterling Hayden, a disfrutar de la amistad de De Niro y Depardieu, a enamorarme de Dominique Sanda, y a rumiar mi rencor contra Bernardo Bertolucci por haber dejado que la ideologización del momento nos arruinase una obra maestra.

… LO QUE NUNCA DEBIÓ HABER SIDO (Bernardo y el sexo)

 Foto 2 Bertolucci

Cuenta el crítico Roger Ebert que la protagonista de ‘Belleza robada’ es una joven que viaja a la Toscana con el fin de perder su virginidad y de encontrar a su padre, y que con un argumento así siempre cabe el riesgo de que alcance ambos objetivos al mismo tiempo.

La protagonista es Liv Tyler, que dice tener diecinueve años pero habla y piensa como si tuviera quince (les voy a ahorrar sus versos). Es hija de una famosa modelo y poetisa, y si encuentran que esta combinación es improbable en el mundo real les adelanto que la película no se desarrolla en él. En la casa de la Toscana pasan sus vacaciones una serie de intelectuales y artistas de distintas edades (sabemos que lo son porque ellos se encargan de repetirlo), y los hombres acogen la llegada de Liv Tyler con la misma expresión que el conde Drácula antes de comer.

María Schneider tenía 19 años cuando rodó ‘El último tango’, quedó encasillada como actriz fresca (e hirsuta), y no se lo perdonó a Bertolucci. Cuentan que después iba repitiendo la siguiente máxima, extraída de su experiencia personal: nunca te desnudes delante de un hombre maduro que te dice que es por arte. Al parecer Liv Tyler (19 años de nuevo) escuchó el consejo y no se dejó desnudar en exceso, así que Bertolucci tuvo que hacerlo con Rachel Weisz, porque ¿de qué sirve ser un director consagrado si no consigues empelotar a las actrices (o actores, según los gustos)? Posteriormente, además, se desquitaría con Eva Green, que sería desnudada a conciencia en ‘Soñadores’, que de paso es una buena película. Green intentaría defender a Bertolucci diciendo: Bernardo puede ser un manipulador. Tiene sesenta y tantos años, pero no es un pervertido. Es como si fuera mi padre. Glups.

En ‘Belleza robada’ los personajes masculinos parecen viejos verdes que babean al paso de Liv Tyler (que no es para tanto). Pero lo más notable es esto: todos muestran el mismo nivel intelectual de la adolescente, y su enfoque hacia el sexo es igual de sofisticado (“el sexo es lo más embelesador del mundo” es la aportación de un Jeremy Irons literato a Liv Tyler). Los diálogos de unos artistas-adolescentes son exactamente como pueden imaginar, y la película va discurriendo entre distintos grados de sonrojo y vergüenza ajena hasta su desenlace.

¿Cómo ha ocurrido esto? ¿Es un fallo del director o un enfoque voluntario? En ‘Amadeus’, Milos Forman no retrata a Mozart: muestra la imagen desquiciada que Salieri, senil y enfermo de remordimientos por la envidia que el genio le causó en vida, tiene de él. Es posible que, de modo similar, Bertolucci haya querido presentar la visión que de los adultos tiene una quinceañera. Una historia de ‘Esther y su mundo’ dedicada a los artistas. O los intelectuales en versión click de Famobil. Si este fuera el caso, la pregunta sería ¿para qué? Me inclino más bien a sospechar que la película no da más de sí.

Todo ello, eso sí, de nuevo en una escenografía espectacular. Concluye certeramente Roger Ebert: la acción se desarrolla en la casa a la que todos desearíamos ir una temporada… después de que los personajes de la película hubieran emigrado.

[1] Por eso esta serie levanta ampollas, porque criticamos monumentos intocables de nuestro bagaje sentimental. Ya siento.

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¿Es sostenible?

Pensiones en Euskadi

La sección de Economía de El Correo abría ayer con este impactante asunto. El número de pensionistas vascos es de 525.000 y subiendo para una población de 2,2 millones de habitantes, de los que los cotizantes a la Seguridad Social son 877.000. No hace falta ser un mago del cálculo actuarial para hacer una sencilla división y encontrarse con que cada pensión en el País Vasco es soportada por 1,67 cotizantes a la S.S. O, dicho de otra manera, cada uno de estos últimos lleva sobre sus espaldas el 60% de una pensión. La pensión media en Euskadi es, por otra parte, la más alta de las CCAA españolas: 1.078,7 euros al mes.

Bien, pues en este estado de cosas, el vasco medio, como el español medio, sueña con la jubilación anticipada. Hace un par de años me encontré en el supermercado de mi barrio con una amiga de viejas militancias que aún sigue con su fe de izquierdas intacta. “Felicítame”, me dijo. “Me voy a jubilar”. Pregunté si no era un poco niña para eso: estaba a punto de cumplir 60 y ella, todavía de izquierdas me dijo el número de años que llevaba cotizados.

Hagan la prueba con algún amigo suyo que se haya acogido a la prejubilación voluntaria. Le responderá con el número de años que lleva trabajados. También si es de izquierdas. No hay manera de que entiendan que la caja de la S.S. no es una huchita que uno rompe cuando cree que ya tiene bastante para disfrutar de sus ahorros. Es más bien un instrumento de solidaridad intergeneracional: a cada jubilado de hoy le pagamos la pensión esos 1,67 cotizantes en activo, como ellos se la pagaban a quienes disfrutaban de la jubilación durante su vida laboral, como a nosotros nos la pagarán (si nos llega) los cotizantes del futuro.

Quienes guarden memoria de aquellos azarosos y duros años de la reconversión industrial recordarán que los cierres de empresas se resolvían con prejubilaciones. La minería asturiana fue en un prodigio que dejó como pensionistas a unos afortunados que chatean con reserva de Rioja. Los Gobiernos calmaban a los sindicatos con prejubilaciones, lo que estos aceptaban de bastante buen grado. En los años 90 la caja estaba virtualmente quebrada y el Gobierno de Felipe González tuvo que echar mano del Fondo de Reserva para poder hacer frente al pago de las pensiones. El de Rajoy lo ha hecho dos veces en el pasado mes de julio.

Hasta José Luis Rodríguez Zapatero se dio cuenta de que esto no podía ser y aquella noche de mayo (Tatuaje) en que vio la luz decidió ampliar la edad de jubilación hasta los 67. Tomen nota y suscriban un plan de pensiones. Uno comprende que es una receta neoliberal la de hacerse cada uno con su propia huchita, pero será en legítima defensa. Antes que usted ya la habían convertido en hucha los sindicatos y la izquierda, con el problema de que no va a llegar para todos.

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