Benjamín Grullo
Nos fascinan los malos, son personajes extremos y, por eso, en el fondo, tranquilizadores, porque sabemos que son excepcionales o inexistentes, como los dragones y los gamusinos. Pero el mal es más ridículo y más inquietante, como nosotros. Es el mal que llena los periódicos de noticias y que no lo ocasiónan personajes fascinantes. Nuestro mal es otra cosa, nuestro lado oscuro no se parece a Mr. Hyde, nuestros instintos ocultos más elementales tienen poco que ver con pulsiones sexuales, con poder o violencia. El lado oscuro no es tan fascinante. En serio, no vendemos nuestra alma al gregario por algo que merezca la pena. Todos entendemos que alguien la venda por, por ejemplo, tener todas las mujeres que desea. Y lo que es más difícil, no tenerlas cuando no las desea. No entiendo por qué la literatura ha contado, en tantos casos, que el precio que el diablo pagaba por las almas fuese tan elevado. Y tan magnifico. Yo veo que cada día la gente regala toda su individualidad en una chorrada, y tan frescos. Nuestra maldad es gris, mediocre y tontaina, principalmente. Desengáñense, Nuestro reverso no es Mr. Hyde, ya nos gustaría.
Principalmente somos malos por miméticos y casi siempre por gregarios por comportarnos siguiendo la lógica de la pertenencia. Me refiero al tipo de maldad de “los otros malos”. La misma persona que puede patear a un vagabundo ciego y quemarlo vivo porque lo hacen sus amigotes es capaz de ayudarle a cruzar la acera si ve señales de que a los demás les va a dar por ahí. Y por supuesto el que más le patea o el más atento en ayudarle, el que más sigue las reglas del grupo es el más debil y necesitado de aceptación. Tal vez porque es nuevo en el grupo o tiene algún déficit identitario a la hora de cumplir las reglas de pertenencia del grupo y tiene que compensarlo de algún modo.
Pachi López no odia a Rajoy cuando le ladra en el funeral de Isaias Carrasco, ni cuando dice: “Yo soy megatolerante, mire usté, en mi cuadrilla hay de todo, violadores, asesinos, pederastas, y hasta un dantzari, pero ninguno del PP.” En estas afirmaciones lo único que está haciendo es revelarnos el secreto de su personalidad: es un debilucho necesitado de reconocimiento gregario. De Juana Chaos no odiaba a los Guardias Civiles que asesinó, simplemente amaba al Nosotros en el que quería integrarse y como su orden de valores había sido invertido por una pertenencia tribal y su déficit de identitario era de órdago, porque hasta entonces había sido nieto de militar, hijo de falangista, de Fuerza Nueva y de apellido gallego, no le quedaba otra que ganarse la aceptación de un modo radical y definitivo. Olvido hormigos no está realmente siendo malvada cuando se revuelve y acusa al PP de filtrar sus pajas. Ese comportamiento aburdo y en apariencia malvado viene determinado por su pertenencia instintiva. Su maldad no es racional, es sólo pertenencia. En estas tres personas hay algo del zombi y del ultracuerpo. Los comportamientos de los tres no tienen ningún misterio, son los elementales que ejecutan los miembros de cualquier pertenencia.
Todos tenemos un conocimiento básico de estos comportamientos y de las reglas de pertenencia que los ocasionan, aunque no sepamos verbalizarlo porque la ilustración, violando su propio espíritu, no ha creado el lenguaje para desenmascararlos, y no lo ha hecho porque niega la pertenencia, el gregarismo y el mimetismo. Por eso el hombre ilustrado no se entiende a sí mismo, porque se engaña sobre su propia naturaleza. Por pura vanidad se autoexplica falsamente por una razón individualista para revalorizarse a sus propios ojos.
La ilustración no se ha preocupado en estudiar el funcionamiento del mimetismo. Al revés, lo ha ocultado, incluso ha creado un lenguaje autojustificante y esotérico lleno de tautologías con la única intención de ocultar una parte importante de la naturaleza del hombre que le asusta porque contradice sus premisas. Cuando uno habla de cultura, en el sentido multicultural posmoderno, está hablando de mimetismo. Es obvio que en un entorno que llamamos “cultural”, un ambiente, o un subambiente, en el que todos hacen lo mismo, comen marmitaco o chupan la sangre de las cabras, llevan boina o turbante o sombrero de copa, se anillan las orejas, se destrozan la espalda en señal de saludo o se colocan un plato en el labio inferior… es porque existe en el ambiente un factor controlante, un mecanismo no escrito de coordinación invisible que uniforma los actos de cada uno de sus miembros y que garantiza esos asombrosos comportamientos miméticos. A ese mimetismo se la llama cultura, y se la sacraliza y la gente se define a sí misma en base a él.
Si los individuos estuvieran aislados harían cosas diferentes, no podrían imitarse unos a otros y desarrollar un comportamiento tan homogéneo. Pero ¿cuál es ese “factor controlante”?¿Quién lo controla? ¿Se puede manipular? Y, si se puede, ¿cómo se planifica una cultura controlante?
Una cultura es un orden social, un conjunto de conductas que se aprenden por imitación y se convierten en hábitos. Las costumbres no son otra cosa que las conductas habituales de un “pueblo”. Y eso que llamamos Tradición es un mecanismo que estandariza los comportamientos y garantiza un mimetismo regional básico y, de paso, mantiene una jerarquía. Sobre todo esto último. Básicamente ésto es la cosa esa que se sobrevalora y se autodenomina “cultura”, hábitos repetitivos a través de la historia, una serie de banalidades que garantizan comportamientos miméticos y que crean ése sentimiento de pertenencia tan ridículamente religioso.
¿Hay alguna forma de controlar ese mimetismo y ponerlo a trabajar a tu favor, el tuyo o el de una pequeña élite? Y si la respuesta es sí – que lo es – cómo hacerlo, cómo funciona el mimetismo? ¿quién utilizará esta tecnología del Nosotros, y con qué fin? ¿Podría un grupo hacerse con el control de toda una sociedad? ¿Cómo?
Para estudiar la naturaleza de algo lo mejor es estudiar sus transformaciones. Para entender la identidad real de Mr. Hyde no hay otra que cazarle en el momento en el que se transforma en Mr. Jekyll. El País Vasco es el paraiso para la observación del mimetismo y para desentrañar los mecanismos identitarios por la sencilla razón de que akiaki la tradición es falsa, las costumbres milenarias apenas tienen un par de días. En el País Vasco sabemos porque lo hemos visto que se puede llamar esencialismo a una novedad, costumbre a lo que es moda y planificar toda una nueva cultura controlante que instaure un nuevo mimetismo. Es obvio que akiaki el mimetismo está siendo trucado. Estamos en pleno momento de transformación, tenemos la identidad en pelotas. y es ahora cuando el funcionamiento de la identidad y sus elementos, el mimetismo, la banalidad y la pertenencia, mejor pueden ser estudiados.
Nuestra capacidad para la copia puede ser manipulada. El País Vasco es fácilmente detectable una especie de telepatía gregaria que conduce a los ciudadanos de forma que todos saben lo que tienen que hacer en cada momento a partir de las instrucciones que reciben de un entorno trucado. Los zombis porque son institivos básicos, los ultracuerpos, porque son una suerte de robots interesados y cómplices que reconocen en esta nueva moda llamada “tradición” el programa de ascenso y saqueo que están diseñados a seguir. Desconfío de todo aquel que ha ascendido y le ha ido bien en un entorno de un mimetismo tan servil e inmoral como el vasco. Y los líderes y su sanedrín por razones obvias, porque el objetivo fundamental de esta identidad de ikea es garantizar la misma estructura social de siempre.
Existen sistemas dedicados a erradicar la individualidad humana y negar a los individuos el derecho a su propia vida. Esto son las identidades. La identidad es una forma de gobierno. Toda identidad tiene su líder, su sanedrín, sus ultracuerpos y sus zombis. En toda identidad hay una jerarquía. Incluso, lo hemos visto en el siglo XX, una identidad que se pretende basada en la igualdad se jerarquiza y estructura por aquellos que administran la igualdad.
La banalidad (no podía pasar sin decirlo) juega un papel político fundamental en toda identidad. La Comunidad se representa con la banalidad y el que la practica crea la Comunidad. La banalidad tiene una función muy importante, es la encargada de activar el instinto de pertenencia y garantizar los comportamientos miméticos. Aunque pretendamos lo contrario, la banalidad tiene una función cultural para la autoidentificación de los nacionalistas. Es a partir de la banalidad como se truca la percepción que el ciudadano tiene de cuál es la mayoría.
La Revolución Banal diseñada por la elite consiste en la continua reorganización de lo superficial. La nueva “tradición” de diseño produce una incesante movilidad que ejerce su influencia sólo sobre cuestiones estéticas. Modificando la banalidad gestionan el instinto de pertenencia y someten a la población. Porque, en realidad, esta revolución permanente es sólo un método de control litúrgico. Los códigos de pertenencia cambian para seguir funcionando como tales. Porque sin el cambio perpetuo el rito se convertiría en rutina y perdería su función. Así se mantiene a las personas en su estado mimético y esclavo. Por supuesto que la función última de esta revolución es que la estructura básica de la sociedad no cambie y que los ciudadanos continuen siendo vascos de piscifactoría dando vueltas en un círculo que llaman Historia milenaria, que no es más que un cuento chino que rima con Sabino.
Esta elite así se asegura que nadie desarrolla pensamientos individuales, porque mantenerlos sin pensar, agotados, sintiéndose parte de un falso todo creado por ellos, es el objeto fundamental de la narrativa negra que les coordina como comunidad. Y nada mejor que tenerlos todos los días con la lengua fuera persiguiendo la zanahoria de la pertenencia, cuyas reglas van cambiando sin ton ni son, porque la fúnción última de la Revolución Banal es mantener la estructura social del mimetismo e impedir que el hombre crezca como hombre. “Revolución” no, es justamente lo contrario. En el País Vasco Mr. Jekyll no se transforma en Mr. Hyde, es justo al revés, a un Mr. Hyde tontaina no le dejan convertirse en Mr. Jekyll.
La revolución banal sostiene todo el sistema de control identitario y el miedo a no pertenecer garantiza el mimetismo. La consecuencia de esta ingenieria social con armas banales es la automatización de las actitudes, la esclavitud invisible del individuo. Tales personas son animales domesticados por elección (de ellos mismos) y con su consentimiento. Porque en el fondo no somos tan zombis, todos sabemos lo que estamos haciendo cuando nos asimilamos. Por eso el que lo practica está contribuyendo a crear la cárcel que le somete y, además, me repito, impididendo al hombre crecer en la cosa esta de ser hombre. Pero no lo reconocerán, porque todavía hay algo que hace más idiota al hombre que ese mimetismo que sacralizan algunos denominándolo “cultura”, ese algo es la creación más perversa del racionalismo, el disfraz racional de la pertenencia: la coherencia.
* Dedicado a mi admirado Belosti, para que vea que igual se quedó corto con lo de Ostinato.




Basso continuo, más bien, y también basso profondo.
Buenos días
Espléndido, BENJA. Qué bonita la imagen de “los vascos de piscifactoría”.
Por eso el hombre ilustrado no se entiende a sí mismo, porque se engaña sobre su propia naturaleza. Por pura vanidad se autoexplica falsamente por una razón individualista para revalorizarse a sus propios ojos. Sugestivo planteamiento.
Buenos días.
Hoy la ciudad crispada hace honor a su nombre: ¡diez manifestaciones!
Propongo un nuevo sistema de medida para estos eventos: el cálculo, en euros, del valor de las banderitas, pegatinas y demás adminículos portadores de ideología. UGT y CCOO son muy creativos con este merchandising con conciencia de clase.
Caramba, Don Benja. A las ocho y media de un sábado. Obligando a pensar a semejantes horas. La entrada merece una relectura, atenta y crítica, pero ahora no tengo tiempo.
Solo una cuestión a meditar. Sobre si el ser humano es primariamente Doctor Jekyll y se transforma en Mr. Hyde o al contrario.
Sobre la otra cuestión, la principal, la necesidad de someterse a la de la tribu, la aceptación de sus ritos de pertenencia ( y lo que es más grave) de los criterios de ajenidad… aprovecho que ahora tengo que salir y ya veré luego lo que opinan los demás para saber que debo opinar yo.
En serio ahora, es una entrada que abre la mente a la reflexión tanto sobre el problema particular (el vasco) como sobre la humanidad en general. Pesar sobre Pachilopez no merece la pena.
Les dejo ahora. Buen dìa a las dos bancadas.
La Evolución en Euskal Herria: La Selección Artificial.
Buenos días.
Jó, Benja, lo suyo se llama basso espectacular. Qué precisión y qué claridad en lo expuesto. Y como lo aplico a tanta peña circundante. Ese numeroso grupo de cantantes que recorren las calles de lo Viejo con sus “ancestrales” músicas, compuesto por gente talludita , mayormente hijos de inmigrantes pero acompañados de vascos genuinos cuyo mérito es llevar un tx en el apellido, escenifica al dedillo el panorama que usted describe. ¡Que contentos están todos mintiéndose a coro!
No puedo contradecirle en nada, chapeau.
santiago González nos avisa en El Mundo de las réplicas que nos van a llegar desde Cataluña. Muy bueno:
El epicentro y las réplicas
Muy claro también Kepa Aulestia en El Correo. Aunque lo encuentro poco crítico, como tomando posiciones…
Juego de espejos
Pertinente artículo de Lucía Méndezen El Mundo:
Ya tenemos una familia de Camelot
excelente texto, don Benja.Hace pensar. ¿Entre un malo y un tonto, a quién preferimos? Al que sea menos peligroso,claro. ¿Entre un bueno tonto y un malo inteligente,con quién nos quedamos? Lo mismo, con el menos peligroso para lo que nos rodea, creo.saludos
“Sentido y sensibilidad del blog” en http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com
Brillante colofón Benja. Para guardarlo, reenviarlo y releerlo. Yo ya he hecho las dos primeras actividades.
Pero no entiendo el último párrafo. Yo creo que el problema no es la coherencia, sino el ajuste de disonancia. Por cierto, te propongo un nuevo título para la historia del Mr. Hyde gregario y tontaina: el Dr. Jekyll y Mr. Chance.
Muy interesante Arcadi Espada hoy en El Mundo. Hay que leerlo:
Un asunto español
Buenos días a todos.
In memoriam
Camacho reflexiona sobre los movimientos de indignados musulmanes:
Complejo de culpa
Don Benja, como no pare de decir sensateces, correrá usted el riesgo de convencer a algún cordero que se despiste un poco del rebaño.
Y puede que acaben pidiéndole uno de esos excelentes ensayos políticos los del PAÍS, que ya han publicado un par de acumulaciones de sensateces estos días.
Por cierto, ilustre Patrón, ¿está preparando una publicación en forma de libro de la magnifica serie “Los Malos”? Hay gente por ahí con acceso restringido a la Red a quien quizá le venga bien leerlo sentado cómodamente en un sofá…
Alfonso Ussíahablar con lengua de serpiente. Irónico:
Duquesío ausente
No se pierdan al Alvite de hoy. Se pone serio con un tema importante:
Arte y propaganda
Muy bien el editorial de “Nuestra hora de San Sebastián”. Se aplica al milímetro a la cabecera de hoy de Benjamingrullo:
El fracaso de los tres grandes partidos vascos
Benjamín Grillo
Buenos días a todos.
D. Benja, muchas gracias por su serie.
D. Navarth, creo que el uso del término “coherencia” por parte de D. Benja está muy bien tirado y, en mi opinión, es prácticamente equivalente al ajuste de disonancia.
La explicación más técnica se encuentra en el excelente y demoledor libro “Thinking, fast and slow” de Daniel Kahneman. A grandes rasgos, la mente humana está buscando y generando continuamente coherencia de lo que le rodea. No busca la verdad, busca la sensación / sentimiento que tienen las construcciones coherentes generadas por la mente. (No lógica, sino sentimiento).
Uno de los ejemplos más claros que he encontrado de las ideas de D.Benja se encuentra en uno de los más hilarantes episodios de “Catch-22″ de Joseph Heller. Para los que no lo conozcan, la novela transcurre durante la Segunda Guerra Mundial en una isla ficticia del Mediterráneo donde se asienta un campamento del ejército americano.
El capitán Black, hombre muy ambicioso y con claros signos de paranoia, se saca de la manga un juramento de lealtad para todo aquel bajo sus órdenes, en teoría para desenmascarar a los “enemigos ocultos” infiltrados en el campamento de los que no. El éxito del juramento es fulminante: eleva la moral de la tropa y el capitán Black viendo en esto una oportunidad de alcanzar poder, empieza a desarrollar juramentos cada vez más enrevesados y absurdos que deben ser hechos prácticamente a cada momento bajo la amenaza de “profunda deslealtad ergo tú eres un enemigo”.
La situación, como otras muchas de esta brillante novela, alcanza un clímax humorístico absurdo que me temo no ocurrirá en el País Vasco.
Joder, BENJA. Demoliente y emoledor, digo, demoledor y eminente.
Tengo una pequeña duda sobre los de: “La Revolución Banal diseñada por la elite consiste en la continua reorganización de lo superficial”. No estoy muy seguro si el “diseño” se hace, no por la élite sino por mecanismos darwinianos de la masa, con sus requerimientos de demandantes para que luego, quien esté más dotado para la planificación, cree la oferta. Ya sé que esto es contrario a un postulado económico, como me recordará PARAMENIO, pero es que hay algunos mecanismos que funcionan por apelotonamiento, tal como debió de ocurrir con la masa celular procariota en los miles de millones de años que se mantuvo flotando en el caldo de cultivo de los océanos terrestres. Una masa de pachilópeces a la deriva hasta que alguno encontró la posibilidad de un núcleo y ahí se lió parda. La evolución para esto.
De todas maneras, la frase para el mármol la ha pronunciado hoy my fair lady: “¡Que contentos están todos mintiéndose a coro!”. Es que ver la realidad de cerca enseña más que cualquier disertación magistral del Ágora, como sabe usted muy bien.
PARAMENIO, no, cony (yo suelto tacos en catalán en la intimidad. Cada vez más), “PARMENIO”, que lo primero puede sonar a “paramecio” y nada más lejos.
“Benjamin Grillo”. Jo, LUIGI, no tiene usted límites.
Flop, flop, flop…
Enjundioso, don Benja. Digno de reflexión.
Don Navarth, mis dos cents: “coherencia” interna del discurso, como el de los locos, los mentirosos, los trolls.
¡Don Luigi Lorenzini!
Después de leer a don psykoaktive entiéndase lo de “coherencia interna” en sentido lato (si no, me quedo corto).
Simplificando bastante (aviso) el personal busca la tranquilidad al calor de la lumbre. La añoranza del útero. Cualquier cosa que sirva para esto valdrá y la mente ajustará las lentes con las dioptrías que sean necesarias. Lo que perturbe el líquido amniótico será rechazado con el furor proporcional a la perturbación.
El largo proceso de la evolución ha permitido que algunos seres humanos hayan abandonado el útero, pero no se crean que han sido y son muchísimos. Qué va.
Vengo de la calle y les dejo una primera fotografía de la manifestación de Madrid. Mucha gente por Sol, Gran Vía, Alcalá, Cibeles, Prado y Atocha.
Ambiente festivo.
Muchas camisetas verdes del tod@s.
Muchas banderas republicanas (¿qué pintarán ahí?)
Ni una sola bandera de España. Autonómicas muchas, pero no vi ninguna catalana, aunque puede ser que llegaran a Colón por otras calles.
Los turistas del Prado, Thyssen, Reina Sofía y demás lugares del centro de la “capi” hinchándose a hacer “afotos”.
Los sindicatos intentando que no se les escape la última oportunidad para mantenerse en “el machito”.
Atocha y alrededores ocupado por cientos de autocares.
La vida en Madrid sigue…
¿Tendrá algo que ver la “mani” con la entrada de D. Benjamín Grullo?
Pues no queda nada mal como título Las teorías del Doctor Paramenio para un cómic a caballo entre el TBO, Tintín y Moebius. (holgaría decir que la grandeza de pensamiento de Don Parmenio y su cáustico sentido del humor permiten esta frivolidad sabatina).
Benjamingrullo:
Hace muchos años que le rogué que escribiera sus ideas porque el tema de la pertenencia que usted planteaba en el foro de Diario Vasco me parecía decisivo para entender el funcionamiento del nacionalismo. Explica todos esos casos de tradiciones fabricadas para unir a los de dentro y hacerlos diferentes de los de fuera, los falsos agravios y los odios dirigidos. Así que me alegro de que las haya escrito y no voy a repetir todas las cosas en las que estoy de acuerdo con usted sino sólo a insistir en lo que creo que falta o sobra.
No me parece éste el sitio para filosofar sobre la naturaleza del mal, pero usted relaciona mal y pertenencia de una forma errónea, no porque no tengan alguna relación sino porque ni la pertenencia es mala ni el mal es pertenencia. Simplemente tenemos casos en que la pertenencia se usa para el mal y son los casos que nos interesan ahora porque han producido y producen las mayores y peores destrucciones de la historia.
Pero si usted olvida mi crítica cae en dos errores: el primero, que si la pertenencia no es siempre algo malo, usted rechaza algo que puede ser bueno en algunos casos y malo sólo en otros; el segundo, que si el mal no es sólo pertenencia, usted no alerta suficientemente de los males que pueden venir por otro lado.
Ahora tengo otros quehaceres y no me voy a extender, pero tenga en cuenta lo que le digo.
La pertenencia, que forma parte de los mecanismos culturales que usted ha explicado de forma incompleta, es básica para el ser humano. Usted aborrece de tal manera la imitación, la subordinación, la asimilación -no más que yo, se lo advierto- que olvida que un ser humano sin cultura carece de la mayor parte de sus habilidades, que son aprendidas. Usted tiene un lenguaje y sabe escribirlo, tiene una cultura de libros y películas que no le ha venido con sus instintos. ¿Nos debemos conformar sólo con lo que nos viene “de serie” como bostezar o rascarnos donde nos pica? Usted no lo creerá y no renunciará a todos los libros que ha leído y a los que alude en sus textos, pero tampoco creerá que usted meramente los imita cuando los cita o cuando aprende de ellos y, aún menos, que si los imita es para el mal y por despersonalización. Somos, como mucho, “enanos sobre los hombros de gigantes” o de otros enanos alzados sobre numerosas generaciones de enanos anteriores, y no podemos ni debemos renunciar a ello porque es lo que nos hace humanos. Creer en un individuo aislado de la sociedad, de la cultura es un absurdo. Y además, es la cultura la que da lugar a los mayores bienes de la sociedad: la colaboración, la preocupación por el otro, la educación, la ciencia, la industria, el progreso.
Por otra parte, el mal no es sólo un resultado de la pertenencia sino que puede ser rabiosamente individual. Usted cae en un problema de la causa primera: si el mal viene de la pertenencia, no puede haber mal porque unos hacen lo que imitan de alguien y al principio debe haber algo que no ha imitado y que, por tanto, no puede ser malo. Luego no hay mal, a no ser que mal y pertenencia sean sólo sinónimos y no hayamos explicado nada. El mal puede ser individual y muchas veces lo es: es asocial, sociópata, usa a los demás humanos como instrumentos de sus propios fines. Luego una de las cosas que nos debe preocupar es la causa del mal y sólo después, como lo malo se amplifica socialmente.
Aquí lo dejo a su consideración.
Olvidaba un punto importante, aunque corto
La mera imitación en la cultura, que no deja lugar a la innovación, la creación, la razón y la ciencia, es un verdadero peligro. Pero la razón, la ilustración, no disimula ni la pertenencia ni los vicios de la cultura sino que se libra de ellos por el requisito básico del método científico: nada explica verdaderamente si es la mera repetición de los datos. Descubrimos, entendemos y creamos cuando sobrepasamos de alguna manera el recuento de lo obvio o de lo tradicional.
Nunca hay una ciencia, una filosofia racional y razonable que permita quedarse en lo obvio y lo rutinario sino que impulsa siempre a desafiar lo supuestamente sabido y comprendido y a tratar de imaginar cualquier hipótesis innovadora. Popper unió, por ejemplo, el falsacionismo con la defensa de las sociedades abiertas y aunque Popper no sea -y no podría serlo- el culmen de la filosofía, es un buen caso para recordar.
El hombre es un individual social por naturaleza.
+
Señor Gatito, Albatros, les quedo muy agradecido.
Benjamingrullo y el doctor No-sotros.
sólo después, CÓMO lo malo
D. Arquímedes, aquí está la foto: catalanes.
Lo de acudir a manifestaciones no va conmigo. Sin embargo si participaría gustoso, incluso con pancarta, en una que es urgente que se celebre en Madrid. Una manifestación contra las manifestaciones Se lo dice una víctima, un sufridor de una de las que comenta Alvaro Martínez en este artículo de ABC de hoy que les copio:
Hoy se celebran diez, diez, manifestaciones en Madrid. Gente madrugadora, los primeros en echarse a la calle serán los anarquistas de la CGT, que lo harán «contra la reforma laboral y los recortes», en la Cuesta de Moyano, a las nueve. También contra los recortes se concentrará el Sindicato de Técnicos Audiovisuales, pero hora y media después, en la plaza del Rey, toda una deferencia para quienes además de técnicos sean anarquistas que podrán acudir a las dos protestas por la misma cosa, separadas por veinte minutitos de agradable paseo. A esa misma hora y por idéntico motivo, otros sindicalistas, los de CC.OO. y UGT, y quienes secunden su llamamiento, partirán desde dos puntos distintos (Gregorio Marañón y Atocha), para confluir en la plaza de Colón, el tradicional escenario de la Misa de la Familia, donde piensan permanecer protestando hasta las cuatro de la tarde. Otras cinco horas de calles cortadas. Antes, al mediodía, los seguidores del Sindicato Único (¿único?, quién lo diría) de Trabajadores Solidaridad Obrera se habrán manifestado desde la plaza de la Beata hasta Neptuno, donde los atléticos suelen celebrar los triunfos de su equipo. Entre medias, Encarnación García Llanas ha convocado un acto en la calle del Casino para informar sobre los recortes. Cinco horas tiene de permiso para ilustrar a la concurrencia, lo que da cuenta de la dimensión de los recortes o de la locuacidad de Encarnación. Pero hay más. A eso de las cinco y media, el Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía ha convocado un mitin en la Puerta del Sol para exaltar «el valor de las ideas liberales». Mientras, la Falange y el Nudo Patriota Español estarán recorriendo las calles desde la sede del PSOE (en Ferraz) a la del PP (en Génova) tras el lema «La crisis se llama democracia». ¿Es todo? Pues no. Cuando se hayan marchado los ciudadanos de Sol con sus ideas liberales revalorizadas, ya de noche, la Iglesia Cristiana Hossana tiene permiso para difundir su fe y sus aleluyas junto al kilómetro 0.
Don Sursum,
muy de acuerdo en lo que dice además permítame agradecerle sus reflexiones de los últimos días. Permítame hacerle dos consideraciones igualmente,
la primera es que mi interpretación de D.Benja no es la de abominación de lo colectivo – imitativo sino que nuestra concepción “ilustrada” del ser humano en esta cultura nos hace especialmente ineficaces ante las trampas colectivistas de donde han surgido las maquinarias de matar más perfeccionadas de la historia humana.
La escala en el daño y la destrucción es cualitativamente distinta (en mi opinión) que el otro mal, el mal “individual” y de fábrica cuyo radio de acción es bastante más reducido. Entiéndame bien, con esto no estoy diciendo ni que sea mejor ni más deseable.
“El mal puede ser individual y muchas veces lo es”. Permítame hacerle una recomendación, “The Science of Evil” de Simon Baron-Cohen. En él se muestra una investigación del mal que viene de fábrica y las relaciones entre genética y el concepto de empatía y de la teoría de la mente. Así mismo el Sr. Baron-Cohen expone su conceptualización sobre la falta de empatía en el ser humano que puede generar en algunos casos lo que la cultura denota como Mal y en otros el autismo. Se nota que está escrito por un científico y las descripciones y conclusiones son tentativas pero muy bien fundamentadas, deja sitio a que las cosas se pueden interpretar de otro modo y pueden ser falsables en el sentido de Popper.
Maestro Grullo, muy interesante su visión del Hyde al que no dejan ser Jekyll. En todo esto de la revolución Vaina, tan importante es la definición, planificación e imposición de los nacionalistas como la huida de los “españoles”. El vacío facilita el trabajo, los hijos de “españoles” se llamarán Garikoitx o Urko, pero no todas las identidades se han rendido.,el muslime sigue llamando a su hijito Mojamé o Fátima.
Y ya que estamos, quiero confesar. Llevo boina. Bueno, algo más que boina, porque cambié mi Gorostiaga (sucesor A. Pirla) por una superlujo de Elosegui que, como todo el mundo sabe, con su tratamiento teflón se considera el Bentley de las boinas. Lo digo más que nada para que si nos vemos por el barrio no me sacuda.
Y a don Gato y don Albatros ya veo que no les impresiona nada el uniforme. Sigan, sigan.
Buenas tardeias. ¡Vaya remadas (y entradas) las de estos días!
Hoy tengo compañía en mi módulo de psiquiatría: ¿y me lo dices tú, mi bien?
Mientras trato de serenar mi cabreo anti “manifa de fastidiar al ciudadano”" encuentro este artículo que viene bastante al caso.
Les copio una perla a modo de trailer: El autor emplea el término de “invención de las tradiciones”, que da título a uno de sus trabajos, para referirse a las referencias que los nacionalismos modernos toman del pasado para justificar su presente, ya que, como señala en dicho texto, “las tradiciones que parecen o pretenden ser antiguas son a menudo relativamente recientes en cuanto a su origen y algunas veces son producto de invención
Y digo yo: ¿de verdad que son desconocidos?.
(a mí me suena su olor…)
Aunque es catalana, sí tiene marcha atrás (no como la misma Catalunya, que nos contaban ayer): Mercedes Milá.
(ex-creyente)
(los telediarios en los que creía eran los de su Gran Hermano)
El gato me ha despertado muy temprano esta mañana, se sube a la mesilla y me olfatea la calva y luego empieza a arañar la sábana para que me levante. Cabreado me levanto y voy a mear, el persa pone sus patas en el retrete y me mira la pichita y olfatea el chorrete. Me acuerdo de la madre del eunuco y pienso que empezamos bien el día. Hago mis cositas: que si un libro, que si contesto un correo, que si me rasco la nalga derecha, que si me frío un huevo y me lo como con pan duro… mis cositas.
Y por fin leo la entrada de don Benjamín Grillo (con perdón) y me siento fatal, el tal Benja me acaba de describir y estoy avergonzado.
Luego entra el tal Sursum y me calma un poco.
Vienen don Lindo y don Parmenio y ya decido no pensar que ya lo hacen otros por mí. Y así vuelvo a don Benajamin.Y vuelta a empezar.
El gordo persa eunuco me volverá a despertar mañana.
Como todos mis posibles clientes están en la playa, mientras me tomo unas cruzcampos esperándoles, les explico los motivos de mi adicción a la deia.
Ustedes a veces me hacen reir. Otras, me preocupan. Otras, me hacen sufrir. Otras, me cabrean. Todo ello por la razón que tienen en sus comertarios.
Pero mi deia siempre me hace reir y es lo que me ha recomendado mi terapeuta para mi salud mental y posibilidad de envejecimiento (no acelerado).
(mejor que los inyectables ya es)
Mecachis, entre D. Benjamingrullo y la compaña terminarán por hacerme pensar, con lo que me molesta eso a mi.
Por cierto, gracias D. Albatros por su explicación de ayer. Ya me veía en la Wiki buscando qué es el cigüeñal del cárter (¿o era el cárter del cigüeñal?).
Por favor, compartalo con D. Penalty.
Y por favor (2) no se pierdan el final.
Doña Repanocha: eso ya lo dejé.
(por los recortes me he pasado a la privada)
Hormigos: Dale a tu ultracuerpo alegría macarena.
Otro profeta catalufo.
Más que profeta, tonto estricto, don Feroz
revolución.
(Del lat. revolutĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.
2. f. Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.
3. f. Inquietud, alboroto, sedición.
4. f. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.
5. f. Astr. Movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa.
6. f. Geom. Rotación de una figura alrededor de un eje, que configura un sólido o una superficie.
7. f. Mec. Giro o vuelta que da una pieza sobre su eje
(del DRAE)
(¿consiguió leeren sus vacaciones la novela histírica sobre las Navas de Tolosa?)
A ver, don Feroz, ahora intentaré escribir en castellano:
¿Consiguió usted leer en sus vacaciones la novela histórica que finalizaba en la batalla de las Navas de Tolosa, de la que en su día escribimos?
Don Sursum hace una aportación valiosa al poner sobre la mesa que somos quienes somos gracias a la cultura. Nada que objetar. Salvo…
…salvo que hay una diferencia entre poseer una cultura y que UNA cultura TE POSEA A TÍ.
En el caso del nacionalismo, que duda cabe que la cultura no está hecha para los individuos, sino lo s individuos para la cultura.
Yo por ejemplo, puedo poseer una lengua. Pero esalengua no me posee a mí. No va a dictar que´ideas debo tener sobre geopolítica, distribución de rentas, fiscalidad o derecho laboral. En el caso del nacionalismo, recordemos que el Estauto decía que ” la lengua catalana ha modelado un paisaje y una manera de ver el mundo”. A Piqué le llovieron palos por negar eso en sede parlamentaria.
¿Si uno habla más de un idioma pertenece a más culturas? No. Es un individuo que puede acceder a más cúlturas. Es uno de los mótivos por los que me chirrían ciertas críticas a los nacionalismos periféricos que tratan de paletos a estos, proferidas por individuos que no hablan más que una sola lengua –el hecho de que ser perfectamente incompetentes en inglés no sea un obstáculo para ser presidente del gobierno es una señal del nível de la sociedad española en general–. Inclúso el más paleto de los nacionalistas, un Tardá, pongamos, habla dos lenguas.
El mal del que habla Benjamin Grullo consiste en el acto de automutilarse para entregarse a esa amante celosa que es la identidad. Si un individuo tiene dos lenguas, pero integrarse en la identidad significa renunciar a una de ellas, aúnque sea la materna, o la que más útil le es, puede o bien renunciar a ser parte de ese magma coléctivo y mantener su personalidad individual, o bien sacrificarse y entergarse al grupo: la renuncia última, la renuncia al yo. Y ese individuo es capáz de todo; de lo sublime y de lo abyecto, de lo grande y lo mezquino.
Recuerdo cuando Felipe González convocó el referendum para permanecer o salir de la OTAN. Recuerdo a muchos amigos, los más cercanos al PSOE, diciéndonos a los que, obstinadamente, íbamos a decir que NO, que ellos, más responsables, habían cambiado de opinión con respecto a la epoca de UCD, y que iban a votar SI porque se habían dado cuenta que la realidad era como era. Y tenían razón, aunque no lo supieran, y aunque sólo fuera por aquella vez.
Luego, cuando la guerra de Irak, los que dijeron SI a la OTAN, fueron practicamente todos en procesión, detrás de la pancarta más impresentable que yo he visto en mi vida, NO A LA GUERRA, por tener detrás a aquellos realistas de adhesiones inquebrantables.
Lo que me gustaría decir con esto, es que nuestras opiniones se forman y cambian en función de varias cosas, o variables, que a veces ni sospechamos.
Benjamin, me alegro mucho de su obstinación y sobre todo que se haga fuerte frente a quienes les cuesta contemplar a los más jóvenes. (y esto no va, en absoluto, por ninguno de los blogueros habituales).
Aún en el caso de que se estuviera pasando de rosca (cosa que yo creo en absoluto, al contrario) tiene usted bastante más lucidez que la mayoría de nosotros a sus años.
Me ha gustado mucho el comentariod de Candela, sencillo y claro, que no tiene que ver con la simplificación, sino todo lo contrario, creo yo.
Los sindicatos (esos que el otro día de Herodes a Pilatos pedían la independencia para Cataluña), insisten en que se debe convocar un referendum para que se aprueben los recortes. Una melonada que no merece la mínima atención, pues incluso para lo que estaría justificado (y es para la reorganización territorial del Estado) no sería posible.
….y el de Omar Jayyam, too.
Pingback: La serie sobre los otros malos de BenjamínG. « Mujerárbol Nueva
Entrada interesante en una blosssss habitualmente técnica y algo árida, todo hay que decirlo.
Gracias por recordármelo D. Penalty. Me líe con una trilogía y no me dio tiempo, pero lo voy a empezar hoy mismo.
Lo tuyo es coherencia, macho:
dbmm
19:18 de 13/09/2012
Soy Catalan, nacido en Andorra la Vella, he vivido mi infancia en 4 comunidades Automomas, mis abuelos son de origen murciano y andaluz y mi mujer es de origen Aragones. Soy funcionario del estado (español) e INDEPENDENTISTA.
Ya estoy harto de justificar, cuando salgo de Catalunya, que vivo, sueño y hago el Amor en Catalan, que mis hijos aprendan Catalan, que tenga que financiar instutuciones como el Instituto Cervantes con mis impuestos y que no realice practicamente actividades de promocion de las lenguas “españolas” y tenga que pagar el Instituto Ramon llull para hacerlo. Estoy harto de ver la Nacional 2 por Girona abandonada y generando muertos. Estoy Harto de un Tribunal Constitucional que vulnera la Voluntad popular. Estoy harto que desde instituciones del Estado se me niege el derecho de formar parte de la Nacion Catalana. Estoy harto que los deportista catalanes esten obligados a ir a las selecciones españolas por que, si no, los sancionan con 2 años de inhabilitacion. Por lo tanto, si es por mi, DIVORCIO POR LAS BUENAS, antes que la cosa se compliquen.
dbmm se divorcia hasta de sus abuelos (pero no del que le paga)
(y por la forma de escribir, seguro que es funcionario de recogida de RSU)
(o como se diga en Andorra la Vella)
He encontrado una foto antigua: ¡Que bien se lo pasaban!
Mr Psykoactive debería usted prodigarse más, leñe.
De Andorra la Vella… catalán cien por cien.
Estudia geografía macho, aunque sea en catalán y con mis impuestos.
Lo que puede que le pase a Pachilo es que no hay ninguno en su cuadrilla que reconozca votar al PP. Conozco a concejales del PP en el paisito que ignoran completamente de dónde salen los cientos de votos que obtienen, más allá de la familia cercana.
Desde el Ostfront, comienza la caza de brujas:
L’exconseller Josep Huguet, en un article a El Punt Avui, demana “acabar de guanyar la batalla ideològica. Encara predominen en massa tribunes d’opinió gent que està ancorada en el passat. Els consumidors de mitjans escrits i audiovisuals tenen a les seves mans, movent l’audiència, fer que saltin una colla de taps que hi impedeixen l’accés d’intel·lectuals emergents que corresponen més als vents de canvi que el país i el món necessiten”.
“Els equips universitaris s’haurien de definir molt més i liderar també les reformes de profunditat que necessita la factoria més important del coneixement. No lluitarem per un estat propi per heretar els vicis burocràtics d’una universitat d’esquema napoleònic. O un ensenyament o una sanitat amb vicis. I no diguem una administració calcada de l’espanyola”.
D’altra banda, elogia “dones com Muriel Casals i Mònica Terribas, que, al capdavant d’Òmnium i TV3 (conduint l’acte institucional del parc de la Ciutadella), han contribuït al creixement del sobiranisme”.
Curioso, por otra parte, como reconoce el verdadero fin de TV3.
Qué miedo, d. Omar. De ahí al ghetto(*) sólo hay un paso, y no muy grande.
(*)¿Tal vez instalado en el Poble Espanyol?
Quede constancia, don Benjamingrullo, que por una vez su obstinación me gusta. Como en el viejo chiste, ha apretado usted el duro con tanta fuerza que ha conseguido que Franco saque la lengua. Lo de la continua reorganización superficial está muy bien visto. Ahora sólo falta que explique usted por qué lo hacen.
Es un poco más difícil de lo que parece. En “1984″, Orwell atribuye este tipo de reorganizaciones a la arbitrariedad absoluta del Big Brother, pero su modelo es demasiado simple: una sociedad cerrada, totalitaria, sin flujos de información desde el exterior. Usted habla de piscifactorías, y la metáfora es chistosa, pero espero que no se olvide de que es sólo eso, una metáfora. Orwell dio con otra muy parecida, la de la granja. Permita que siga manifestándole un afectuoso escepticismo. No me parece que con tales metáforas -alegorías en algún caso- se llegue muy lejos.
Le voy a proponer un pequeño enigma histórico: el de la diferencia de comportamiento de los vascos de Francia en 1870 y en 1914. En la primera de esas fechas, ante el avance prusiano en el norte, los jóvenes vascofranceses desertaron en masa antes de la conscripción. Huyeron a España, y de aquí a Argentina y a Uruguay. En 1914 marcharon a las trincheras cantando la Marsellesa, à mourir pour la patrie, lo que les reprocharon despué Barbusse, Giono y ese artefacto vitoriano llamado Gorka Knörr. En definitiva, me haría muy feliz que usted mismo, o en su defecto cualquier otro remero, intentara explicarnos cómo y por qué se producen los procesos de nacionalización -incluso de nacionalización de masas- sin recurrir a la metáfora.
Don Jon Juaristi: Aunque le parezca una frivolidad y carezco datos de Uruguay, ayer nos enseñaron los motivos por los que los vascos (del sur) emigraban a Argentina.
Y siguen siendo vascos y no argentinos, con el “gran acierto” de haber dejado el vascuence al llegar a su tierra de promisión. Cuatro generaciones después. Y cantarán el Gota ta gora (Euzko Abendaren Ereserkia) con emoción y la mano derecha frente al corazón y la boina en el bolsillo.
(pero no son argentinos. son vascos. ese gen bendito)
(me hubiese gustado ver a toda la ciudadanía de Buenos Aires disfrazaa de vasco, como asegura la profesora. he preguntado allí y nadie lo recuerda)
(ni hay fotos)
(ni siquiera las del abuelo picador de don Neo en aquella gloriosa corrida trasatlántica)
Don Benja, esta mañana su entrada, por la de le felicito de nuevo, me hizo plantearme la vieja cuestión de si el hombre por naturaleza tendía a ser Hyde o Dr. Jekyll. La disyuntiva entre el lobo de Hobbes o el buen salvaje de Rousseau.
Creo que la respuesta es clara. El ser humano tiende a ser malvado, Mr. Hyde no es nuestro reverso. Es nuestro anverso.
La necesidad de convivir, de integrarse en grupos sociales, es la que le hace dominar al ser humano su tendencia natural al mal y le obliga a sujetarse a normas de convivencia que la sociedad identifica con “hacer el bien”.
Mi idea es que el instinto de manada, el gregarismo, la necesidad de mimetizarse en el grupo adoptando sus normas y adaptándose a sus formas ha sido beneficioso para la humanidad y ha contribuido decisívamente a su progreso.
El mal no está en ceder al instinto gregario, poderosísimo. El mal llega cuando el individuo pretende afirmar la pertenencia a un grupo de forma más intensa que la mera mimetización, mediante la agresión a otro. “Yo soy muy de mi tribu”…porque ataco a los de la otra tribu, les excluyo (su ejemplo Pachilopez), les calumnio (su ejemplo Hormigos) , les apedreo, les amenazo o les mato.
La maldad se ejercerá en el obrar hacia el exterior de la tribu, no en la asunción de los ritos que identifican al individuo con el grupo.
Don Benjamín Grullo
Dice usted
La Revolución Banal diseñada por la elite consiste en la continua reorganización de lo superficial. La nueva “tradición” de diseño produce una incesante movilidad que ejerce su influencia sólo sobre cuestiones estéticas… Así se mantiene a las personas en su estado mimético y esclavo. Por supuesto que la función última de esta revolución es que la estructura básica de la sociedad no cambie y que los ciudadanos continuen siendo vascos de piscifactoría …
Esta elite así se asegura que nadie desarrolla pensamientos individuales…
Pues ya siento, pero no estoy de acuerdo con usted, Y no porque no me encante lo de los vascos de piscifactoría, que me encanta, sino porque llama usted elites a quienes puede que tengan el poder, pero que en mi opinión son cualquier cosa menos elites.
Que los pertenecientes por derecho a las elites son “los mejores”, que son conscientes del privilegio que suponen su formación, su inteligencia, su belleza, su valentía y arrojo, o la cualidad que les haga sobresalir de los demás, y que por definición, están solos, y su lema es el “Nobleza Obliga”, ( sin que nobleza signifique aquí sangre azul, ni rancios apellidos, sino simplemente ese ser los mejores ).
Esos mejores solitarios, o esas elites, conscientes de serlo, se erigen en ejemplo, y son precisamente los que nos empujan a los normales, de a pié, a pensar por nosotros mismos, tal como hacen usted, y muchos de los que reman en esta nave. (No pienso nombrarlos porque no hace ninguna falta )
Pero no les llame elites a esos otros. Llámeles mandamases, si quiere, pero no elites. Que las elites son ustedes. Y yo creo en el poder del ejemplo de esas elites verdaderas. Aunque sea mucho más cómodo meterse en el rebaño, y pasar desapercibido.
La identidad es un robo.
Buenas tardes.
Entro un momento a descargar la página para rumiarla más tarde, y observo (no sé si alguien ya lo ha denunciado) que Fundación para la Libertad reproduce esta entrada, pero sin el nombre del autor.
Donde dice:
Santiago González, santiagonzalez.wordpress.com, 15/9/12
debe decir:
Benjamingrullo, en santiagonzalez.wordpress.com, 15/9/12
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(Sursum, J. J.… Bueno, bueno, bueno)
Permiso para saludar,
Necesitaba subir a cubierta para decirles lo mucho que estoy disfrutando leyéndoles. La Argos está tremenda estos últimos días. Veo a Don Sursum haciendo apostillas burkeanas, a Doña Pussy enlazando ‘Nuestra hora de San Sebastián’: “El fracaso de los tres grandes partidos vascos”, si no lo han abierto, háganlo y miren al abismo. Y además, Jon vuelve a embarcar. En fin, estaba en Scrutopia pero me quedaré leyéndoles. De verdad, es un placer. Remen, por Dios, remen…
Don Rorschach, dado el desarrollo de la enfermedad era sólo cuestión de tiempo que empezaran estas excrecencias. ¡Cómo si no estuvierna ya en sus manos todos los resortes de la oipinión pública! ¡Como si no tuvieramos más cadenas de televisión públicas que ningún otro pueblo del mundo! ¡Cómo si no se hubiese publicdo el unieditorial! ¡Cómo si no controlasen la radio, la educación, la Universidad..!
Y sin embargo, queda un puñado irreductible de galos que se empeñan en pensar contracorriente. ¡Y eso no se puede tolerar!
Lo he dicho y lo repito. Hay que presentar batalla cada día y en todos los frentes. La inacción es el orígen del mal. Parafraseando a Burke –si me está leyendo quién yo me sé: quiero mi ejemplar de Indagación…–, “Todo lo necesario para que el nacionalismo triunfe es que los antinacionalistas no hagan nada.”
Doña Viejecita (7: 14 pm), en sustancia ha anticipado mi comentario. Donde ustedes dicen élites (verdaderas y falsas) yo pienso sobre todo en pedagogos.
La educación es consustancial en la humanidad. Incluso la buena educación en la identidad. Otra cosa es la seudo pedagogía, la farsa identitaria.
¿Tan imbéciles nos hemos vuelto para no distinguir el oro del oropel? Pues sí, algo de eso ha padecido una sociedad que ha dejado toda la educación en manos de manipuladores manipulados y de pedagogos de pacotilla.
Jopela don Penalty
lo que nos trae de la argentina Silvia Marbán es de traca (traka)
veamos:
“actualmente está investigando la relación entre los vascos y los argentinos y cómo los primeros se han adaptado perfectamente a vivir en su país de origen.”
Será la traducción que los traductores ya se sabe. Sino no se entiende.
“Tenemos contabilizadas 93 (Casas Vascas), pero solo hemos podido contactar con unas cincuenta”
No me extraña, desde el desembarco de Telefónica-Movistar no hay quien hable por teléfono en Argentina, gallegos boludos.
“El argentino todavía puede decir de alguien que es vasco, vasco, de esos buenazos, y todos le entienden.”
Deben ser vascos gays de buen corazón
“Muchísimas (cosas en común Argentinos y Vascos). La boina, por ejemplo. Allí todos los campesinos usan vuestra txapela, y las alpargatas, y el fajín”
¿qué decir? Me se saltan los lagrimones
“también en las costumbres, en que son muy familiares, la comida, y ahora hasta los nombres ”
Los vascos somos muy familiares no como los de Burgos que no quieren a sus hijos y dicen palabrotas en Nochebuena delante de su madre
” Mi perro se llama Mozkorra y el de mis padres Beltza”
Perro? Beltza? Eso no es delito?
“A los niños al levantarlos les decimos upa, que es muy parecido al aúpa de ustedes”
Y yo diciendo buenos días como un idiota.
“Sí, encima se ha extendido mucho su gastronomía, la sidra está por todo el país, la morcilla vasca, el chorizo”
Supongo que se referirá al txorizo que lo inventó mi abuela para ir a San Mamés
“El gran acierto de los vascos al llegar a Argentina fue adoptar el idioma local, aunque con ello se perdió el euskera”
Que esforzados vascos aprendiendo el Patagonio, pudiendo hablar en español.
“y también beben mate”
Jaque mate.
Sobre el pequeño enigma histórico de Jon Juaristi: tal vez tenga algo que ver con la Instrucción Pública, vid págs. 136 y 137 de ‘El bucle’.
Don Juaristi, un saludo, primero de todo (me quito la txapela):
Respondiendo a su pregunta sobre la diferencia entre los vascos de 1870 y los de 1914, ma atrevería a adelantar la teoría de que el cambio pudiera tener que ver con las Leyes Ferry (1881 y 1882), que de un plumazo dieron derecho a la educación y le quitaron ese poder a los curas. Justo lo contrario que South of the Border.
Del mismo modo, que menos que señalar que lo que vimos el Martes coíncide con el 20 aniversario de la generalización de la Inmersión.
Pues sí, don eltumbaollas. No sé si son doctor o mister.
(en cualquier caso, gora ta gora)
Pero los de Iparralde seguirán cantando La Marsellesa, me imagino.
La letranía con sangre entra en Euskal Herria.
Los de Iparralde quiénes son?
los del norte de Argentina?
Jo, como se enteren en la Argos que mi canario nuevo se llama Zuritxo se me cae el pelo que no tengo.
Lo nominó así la Mari (tengo excusa) que como saben es aldeana, arratiana, euskaldunzaharra, buena esposa, guapa, desconoce el sentido del humor y se gasta malas pulgas. me tiene locamente enamorado pero no se lo puedo decir mucho que me arrea.
Al gato lo llamó Jamil en honor al bravo piloto de Formula one aunque yo lo llamo gordito y cuando lo llamo siempre viene por si hay jamón de york (vasco, el gato no come otro)
Navarth, quería referirme precisamente a la disonancia. Primero actuamos miméticamente y luego disfrazamos de individualidad nuestros actos con razonamientos. Muchas veces esos argumentos son solo racionalizaciones del instinto de pertenencia y en el afán por pretender que no lo son hacemos el “ridículo coherente”.
Dr Jekyll y Mr. Chance hubiera sido mucho mejor título, o Mr. Zelig. Lástima.
Don Kepa, magnífico sentido del humor.
Querido Sursum, la pertenencia, o identidad, es inevitable, por supuesto. Y no creo haber dicho que toda pertenencia sea mala. Las familias, los amigos, los países, este mismo blog. Tenemos que organizarnos en grupo, es así y punto.
Existe, por supuesto, una pertenencia moral, la del Nosotros sin ellos que es perfectamente compatible con todos los yo. La pertenencia del cristianismo, la del humanismo, a la que se supone aspiran la ilustración y el progresismo. Creo que es obvio que todo el rato me estoy refiriendo a las pertenencias tribales, esas en las que para halagar al Nosotros hay que atizar al Ellos. Aunque es verdad que todas las identidades tienen cierta tendencia a derivar en esta dirección. Fíjese que hasta el cristianismo o el humanismo pueden catalizar una pertenencia tribal y ponerse a quemar a gente al grito de “Paz en la tierra”. Hay algunos que con tal de pertenecer son capaces de cualquier cosa. Por no hablar del progresismo, del que todos somos testigos de en qué se ha convertido en España y en el mundo. Un progresista muy necesitado es perfectamente capaz de matar a alguien al que él llama “facha”. En toda pertenencia siempre hay gente que quiere más calorcito gregario.
El mero hecho de compartir ciertas ideas, por muy racionalistas que estas sean, puede dar lugar a la creación de un grupo, una identidad que se rija por los criterios irracionales de toda pertenencia y que haga que sus miembros tengan unos comportamientos de tribu africana. La idea más elaborada queda entonces reducida a una pluma de colores, a un sonido de tam-tam.
La pertenencia sólo demuestra que somos seres gregarios, y que estamos mucho más conectados a los demás que lo que a Descartes y a nuestro conocimiento ilustrado les gustaría. Así que ya podemos empezar a estudiar cómo funcionan las pertenencias tribales como el nacionalismo o el islam antes de que nos derroten, y sin que siquiera sepamos por qué nos ganan.
Bueno, Benjamín, hubo alguien que se dio cuenta a finales del siglo XIX de esa pulsión irresistible de los humanos hacia la imitación. Es uno de los padres de la sociología, el francés Gabriel Tarde, que escribió un libro magnífico, “Las Leyes de la Imitación”, que sin exagerar explica mucho del AkiAki, en particular de la fascinación y adhesión sacramental que provoca la violencia ajena, pongamos el tiro en la nuca de otro, pongamos el acoso de las pintadas frente a la casa de otro, pongamos el ostracismo al que se niega a pertenecer al nosotros o, por ser más finos, al Gutarrak.
La imitación y su antinómico, la invención, eran para Tarde las dos grandes fuerzas de la evolución de la sociedad. Tarde fue un genio maldito sobre el que se echaron toneladas de tierra a partir de la Primera Guerra Mundial cuando los seguidores de la revolución de octubre se apropiaron de la sociología. Sin embargo, su visión de la sociedad y de la evolución de la mente colectiva a partir de interacciones individuales, a pequeña nivel, digamos “de cuadrilla”, fueron utilizadas por los teóricos de la propaganda tanto comunistas como nacional socialistas.
El entendimiento es un instinto.
Hace tiempo oí a un neurólogo explicar que el cerebro tiene un mecanismo por el cual rellena con imágenes retenidas en la memoria aquellas fracciones de la realidad que los sentidos no llegan a percibir. Como una especie de “autocompletar”, que permite que una realidad que percibimos incompleta componga en nuestra mente una imagen plausible.
Años de adoctrinamiento nacionalista en todos los niveles de la educación y un estimulante sistema de retribución a la docilidad, complementados con la acción de “brazo secular” etarra sobre los díscolos, han conseguido implantar en los cerebros de un montón de gente una completa biblioteca de imágenes de la más pura ortodoxia nacionalista, de manera que ahora perciben la realidad de un modo tal que sólo ese “autocompletado” con imágenes nacionalistas la hace para ellos coherente. Sólo así se explica que el retoño de los Souteliño, salidos hace apenas treinta años de una remota aldea de la montaña lucense, sienta unas irrefrenables ganas de retornar a un idílico pasado euskérico, imaginario para más inri, a despecho de uno muy real y muy reciente, el suyo, del que abjura como la ingerencia de una nación opresora. Esta es la carne de cañon de la independencia. En El País Vasco sobre todo, pero también en Cataluña.
Los independentismos españoles, vasco y catalán, son herederos directos de los movimientos libertadores de las colonias americanas. Una élite social, española hasta los tuétanos, consigue levantar fronteras y desgajar del cuerpo común un trozo de tierra para administrarlo a su antojo sin tener que dar cuentas a nadie. Lo de la identidad es un McGuffin.
Y otra vez, don Sursum, lo que ya le comenté, no he dicho que el mimetismo sea malo, incluso el bien puede ser mimético y tener una estructura similar a este mal. Intento expresar que somos seres muy miméticos. Aunque no sólo somos seres miméticos, está claro. Pero creo que urge reconocer nuestra naturaleza mimética y estudiar cómo funciona, porque, si no, no vamos a ser capaces de vacunarnos contra ciertas influencias y manipulaciones que nos llevan a cometer acciones ridículas, como poco.
Como somos miméticos somos manipulables, y precisamente para evitar esto, hay que tener cierta fidelidad al mimetismo originario y personal de cada uno y no asimilarnos al mimetismo puntual del entorno. Si una persona ha llamado a su padre Papá, toda su vida, que sepa al menos cuál es la razón por la que ahora le da por que su hijo le llame Aita, que sepa reconocer su debilidad gregaria y las influencias del entorno, que no son inocentes. Sin darse cuenta, con sus prácticas banales, está contribuyendo a dar cuerpo a una identidad que todos sabemos cómo se ha creado, con cuántos muertos, corrupción, favoritismo y miedo. Que sepa entender los complejos inducidos diseñados para que actue de una forma determinada, y que los venza sin dejarse condicionar por ellos.
Con esto tampoco estoy diciendo que el que hace 30 años se dejó llevar por un entorno inmoral al escoger una banalidad tenga ahora que corregir su comportamiento. Aunque no estoy muy seguro, porque pienso que sí debería, pero creo que basta con que incorpore otras banalidades a su aspecto externo que dejen bien claro que no es nacionalista. Como lo que hacía Yossarian, ir con el ABC bajo el brazo. O como decía doña Pussy, que ella sólo hablaba eusquera con quien se lo merecía, precisamente para no contribuir a dar cuerpo al monstruo.
En el País Vasco existía una banalidad generalizada y su mimetismo correspondiente, el de una identidad más o menos tranquila y consensuada. Sobre ese mimetismo se podía construir, avanzar y dedicarse a otras cosas. ¿Por qué cree usted que se ha cambiado por otra banalidad y otro mimetismo y una identidad agobiante? Los que empiezan a tocar el tamtam gregario y a excitar la identidad lo hacen para mantener la misma estructura social que les situa a ellos arriba. Y el que se asimila contribuye a este estado de cosas que, paradójicamente, le situa a él abajo.
Don Jon Juaristi, me he reído mucho con lo del artefacto vitoriano llamado Gorka Knörr. Sin embargo, el artefacto nació en Tarragona que era donde su padre, Román Knórr, militar franquista, estaba destinado. De hecho, en los círculos familiares más cercanos, atiende por Jordi. Desconozco donde nacieron sus hermanos Román ( ex presidente de los empresarios alaveses) o Henrike (miembro de Euskaltzaindia ya fallecido) pero supongo que también fuera del País Vasco. El padre dejó la carrera militar cuando su hermano José María tuvo éxito con cierta marca de refrescos y entró a formar parte de la empresa.
Pues no lo conté antes y lo cuento ahora. El “artefacto vitoriano” me citó en su despacho de la Rue del Percebe 13 de Vitoria (también llamada Ajuria Enea) una hora antes de la rueda de prensa de la dimisión de Carlos Garaicoechea. Era la primera vez que yo no pedía una entrevista, sino que me la pedían a mí. Es posible que alguna vez hubiese acudido a alguna a petición del entrevistado por órdenes de alguno de mis directores de diferentes medios sin yo saberlo.
Ahí me desvirgaron en eso.
(pero, eso sí, fue muy correcto y no me cantó el tirikitrauki ni nada con guitarra)
Duns Scroto y Omar Jayyam: las respuestas de ustedes son acertadas, aunque parciales. En efecto, la Instrucción Pública tuvo un papel de primer orden en la nacionalización de los franceses en general, y de los vascofranceses en particular. A ello podrían añadirse otros detalles importantes en el aspecto cultural. Por ejemplo, el mecenazgo que ejerce en la cultura regional el Estado francés de la Tercera República: los grandes nombres de la cultura vascofrancesa del fin de siglo (Hérelle, Abraham Léon, Julien Vinson, etcétera) eran funcionarios del Estado. Compárese con los Julio de Urquijo, Carmelo de Echegaray, Arturo Campión, Resurrección María de Azcue, en la Vasconia española: o curas o cacicato político enfrentado al Estado.
Pero lo fundamental es que el Estado de la Tercera República respondió satisfactoriamente a las demandas de la población. Frente a las reivindicaciones del privilegio por parte de los legitimistas y de la Iglesia, fortaleció las administraciones locales, convirtiendo los ayuntamientos en focos de republicanismo. No habría bastado con adoctrinar ni con instruir. Los gestores de la República se esforzaron en conocer la situación real de los administrados, sus intereses y sus hábitos (concepto clave en la sociología francesa desde el positivismo hasta Bourdieu), y, sin reducirlos a estereotipos, obraron en consecuencia. Alguien ha mencionado antes a Tarde: repasen ustedes la nómina de los grandes científicos sociales franceses entre el Segundo Imperio y la actualidad (de Tarde a Bordieu, de Durkheim a Tillion) , y vean si hay algo comparable en España a la suma de conocimientos que ellos reunieron sobre la población francesa. Aquí no ha habido más que desidia y vagancia. Cuesta menos funcionar con un par de estereotipos que acercarse al terreno, y así nos ha ido. Díganme si conocen un estudio de la población rural vasca de España comparable a “El baile de los solteros”, la monografía de Bourdieu sobre los “bascous” de su comarca natal. Aquí traducimos y publicamos lo que hacen ellos, pero hemos sido incapaces de intentar siquiera algo semejante.
No conocía esos hechos, don Jon. Interesantísimo. Supongo que, tratándose de vascos, la respuesta está en lo que decidieron por ellos los pastores. Ya, también es una metáfora. Un placer verle por aquí. Asombrado y encantado de que hoy le haya gustado mi obstinación.
Perfectamente explicado, don Kepa de las 7:08. Y estoy muy de acuerdo y supongo que también don Sursum. Algo así he intentado escribir. Si llego a leerle a usted antes me hubiera ahorrado mi entrada.
Viejecita, es que lo de “elites” hay que entenderlo en un contexto vasco. Tenga en cuenta que akiaki llaman cumbres a los montículos e instrumento musical a la chalaparta. Pero tiene usted razón, en realidad ellos son el establoshment.
Qué ojo, don Ibardin. “Las Leyes de la Imitación” es el libro que ahora mismo tengo en mi mesilla. Voy por la mitad. Ya le digo que está en nuestra naturaleza copiar y muchas de las reflexiones de esta entrada se me han ocurrido leyendo a Tarde, a Le Bon y a un tal Wilfred Trotter, al que descubrí por una referencia en “Psicología de las masas” de Freud, que es bah. Trotter tiene un libro magnífico que, para nuestra vergüenza, no está traducido “Instinto de Rebaño en la paz y en la guerra”. La aplicación de sus teorías sirvieron al sobrino de Freud, Edward Bernays, para conseguir que las mujeres fumaran y hacerse multimillonario.
D. Benja, no crea que a todos les gusta lo de la “piscifactoría”. Mire lo que he encontrado en el enlace de D. Penalty:
por Enekoda hace 2 días 3|
Pues no se cuantos vascos vas a encontrar en basauri… con esto de que ahora todos son vascos… ejem, los extremeños son los mas vascos de todos, preguntales a ellos de sus danzas tipicas, ellos te diran lo que es un vasco de verdad… en el pais vasco ocurre una cosa muy curiosa, los burros dicen ser tan caballos como los… caballos… muy curioso, me pregunto cuantos vascos quedan en el pais vasco, y cuanto erdalherritar que dice ser mas vasco que el arbol de gernika ha colonizado euskadi.
“Desidia y vagancia” no hay más secreto.
A quien le interese, aquí se puede descargar el libro de Trotter y por aquí las obras de Le Bon
Gracias Don Benja, pero es su entrada lo esencial. La que ha desencadenado la tormenta de ideas. Una discusión tan interesante es siempre de agradecer.
Creo que puede decirse con justicia que las multi manirfas de hoy en Madrid no han sacado a la calle ni la cuata parte de la gente que los convocantes esperaban. Un fracasete.
Como perjudicado por el lío de tráfico que ha montado la de Colón que, eso si, en lo que a mi respecta ha sido molesto en grado superlativo deseo dedicar una pedorreta a los codirectores del sindicato único Srs. Tojomendez o Mendeztojo, como se diga.
Manifas. Cuarta. ¡Malditos roedoreh!
Como no he encontrado el tirikitauki les mando al mismo bardo dando estacazos en katalantarra.
Buenas noches.
psykoaktive:
“nuestra concepción “ilustrada” del ser humano en esta cultura nos hace especialmente ineficaces ante las trampas colectivistas de donde han surgido las maquinarias de matar más perfeccionadas de la historia humana.”
Totalmente de acuerdo en que ha habido esas “trampas colectivistas” pues la colaboración, la organización, la subordinación, aunque sea parcial o temporal, del individuo al colectivo refuerza todo lo que se introduce en la maquinaria, tanto lo bueno como lo malo. Pero no en que sea una concepción ilustrada la que nos haga ineficaces contra tales trampas, sino todo lo contrario. Si acaso es el prejuicio “ilustrado” de que el ser humano es siempre racional, lo que lleva a toda clase de errores ya que lo emotivo, lo irracional es tan parte del ser humano como lo racional.
Ni siquiera la gente que “cae en esas trampas” se está comportando de modo irracional. Muy al contrario, subirse al carro del vencedor y zurrar juntos al chivo expiatorio es de lo más racional, pues no se hace porque sí ni por emoción sino por un cálculo de costes y beneficios.
También muy de acuerdo en lo siguiente pues el mal individual del sociópata o del que criminal que calcula una probabilidad reducida de ser castigado carece de la importancia de una sociopatía teorizada y publicitada desde medios poderosos. El sociópata puede acabar en la cárcel, pero las “sociopatías” de toda una sociedad no suelen tener otra respuesta que las guerras.
En eso, creo que tanto usted como BG y yo coincidimos, pero BG parece dar demasiada importancia a que el individuo que sigue una ideología lo hace por imitación, como si fuera un problema psicológico e individual más. BG usa con frecuencia la analogía del atrapado en una secta destructiva cuando lo que yo le indico es que se fije en otros de los ejemplos que pone, como “El señor de las moscas” donde no hay una fuerza externa que crea el comportamiento tiránico, sino la mera circunstancia de estar en un entorno salvaje en el que hay que sobrevivir. Y surge la “solución” brutal. No se trata de lo que le suceda a un individuo con su secta sino de las consecuencias que tiene para toda una sociedad y las que la rodean.
Por cierto, aunque seguro que es ilegal, tiene ustedes “The Science of Evil” en
http://es.scribd.com/doc/75060028/The-Science-of-Evil
Se puede leer pero no descargar.
Para que no nos falte de nada, aquí :
El tirititauki
Egunoff.
Omar Jayyam:
“hay una diferencia entre poseer una cultura y que UNA cultura TE POSEA A TÍ.”
Muy cierto, sobre todo porque cuando se posee cultura se es dueño de ponerle limites y de transformarla hacia mejor mediante la racionalidad. La “cultura” -y debo entrecomillarla porque es un uso impropio del término- sólo te puede poseer cuando los conceptos no son conocimientos sino reglas obligatorias de acción. Un conocimiento no lleva a matar ni a morir, salvo en casos extremos, pero el embajador de los USA en Libia ha muerto por lo que dice un libro y lo que responde un video.
“El mal del que habla Benjamin Grullo consiste en el acto de automutilarse para entregarse a esa amante celosa que es la identidad.”
Vale como metáfora, pero si usted lo mira con algo más de tiempo verá que la cuestión es de lo más peliaguda. ¿Cómo es que una persona actúa y piensa contra su racionalidad fundamental, sus intereses fundamentales? Porque lo que voy a sostener es que toda persona es istintivamente racional y tiende a proteger su vida e intereses. La socialización puede ser “tóxica” y puede destruir al individuo y/o lanzarlo a la destrucción de otros, pero se trata de algo más complicado que un fenómeno individual. Uno no se automutila sino que cae en una trampa que la racionalidad y el instinto se tienden a sí mismos y tiene que ver, paradójicamente, con la supervivencia y la cooperación.
“Y ese individuo es capaz de todo; de lo sublime y de lo abyecto, de lo grande y lo mezquino.”
Mientras no entendamos el bien y el mal como partes de la naturaleza humana, no entenderemos nada. No somos seres aislados sino que, como la planta aparentemente más pacífica, o quitamos el sol a otros o nos lo quitan, salvo que sepamos construir una sociabilidad de colaboración. Y no diría que eso es siempre posible. Por eso, no creo que la sociedad humana tienda inevitablemente al progreso, al humanismo inclusivo al que aspira BG, sino que el mal, la destrucción, es una de las permanentes amenazas, y el bien, la cooperación, una de nuestras virtudes.
duns scroto:
“Veo a Don Sursum haciendo apostillas burkeanas”
No crea. Hay más de sociobiología y teoría de juegos.
IBARDIN (8:28)
Gracias por el descubrimiento. Estudié, hace un siglo, sociología y nadie mencionó a Gabriel Tarde.
Me pongo a rellenar lagunas ahora mismo.
Uff !!
Qué nivelazo el de hoy. Enhorabuena a todos. Y gracias, son excelentes.
benjamingrullo:
“Creo que es obvio que todo el rato me estoy refiriendo a las pertenencias tribales, esas en las que para halagar al Nosotros hay que atizar al Ellos.”
Muy poca gente plantea las cosas así de crudamente y ni siquiera está en su intención. ¿Podríamos, por simplificar, culpar a Arana y a Hitler de fabricar unos odios en los que no creían, o eran más bien los primeros que creían en sus falacias? De hecho, el que más y mejor cree en una falacia es el que no la ve como tal. Arana o Hitler creían en un peligro exterior al que culpaban de todos los males que veían o creían ver. No se plantearon un día crear una ideología con la que infectar a otros y servirse de ella: eran los primeros -literalmente- en creer en ella.
Por eso, aunque muchas ideología resultan en efecto en un “unirnos nosotros para zurrarles a ellos”, nadie lo expone ni lo cree así, sino más bien en un “tenemos que unirnos nosotros para que no nos zurren ellos (y si les cae algún palo, se lo han ganado)”.
Es muy candoroso eso del humanismo inclusivo, como si no hubiera una justificación por autoengaño en tantas y tantas ideologías, posturas personales o colectivas. Hay, cómo no, una falta de método, de precaución metodológica ante la posibilidad del error, que da por buena la primera ideita que parece funcionar. Tenemos más la necesidad de sobrevivir que de saber la verdad y, con frecuencia, la verdad es sólo una herramienta para sobrevivir que se deja de lado cuando no funciona rápido. Así que no supongamos que vamos a buscar la verdad por la verdad sino que muchos, la mayoría, quizá todos en alguna circunstancias, preferiremos cerrar los ojos si queremos sobrevivir. Podemos parafrasear el título de aquél libro de humor ¿Pero hubo alguna vez 11.000 humanistas?
En el artículo que publicaba El País, Una teoría de la clase política
http://politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html
y en el libro que le sirve de fundamento, Why Nations Fail, parece que se asume que hay unas teorías acerca de la sociedad que son muy acertadas y beneficiosas y que todo se reduce a pensar mucho y bien y uno acaba tomando las decisiones correctas. Mi impresión es la contraria: todas las teorías por falsas y perniciosas que sean tendrán sus defensores y al final gana el que mete más goles, el que es capaz de sobrevivir en una serie de conflictos.
No podemos evitar ser un pedazo más del ecosistema, unos sujetos más de la evolución, una parte del mundo sometida a sus reglas. Y lo que hacemos pensando en ello tampoco escapa del todo a esas restricciones. Quizá sólo han escapado los que pasan un buen rato pensando porque una sociedad en paz y con suficiente prosperidad se lo permite. Podemos ser razonables porque hemos ganado muchas guerras, no porque desde el principio fuéramos unos angelicales humanistas.
“La pertenencia sólo demuestra que somos seres gregarios, y que estamos mucho más conectados a los demás que lo que a Descartes y a nuestro conocimiento ilustrado les gustaría. Así que ya podemos empezar a estudiar cómo funcionan las pertenencias tribales como el nacionalismo o el islam antes de que nos derroten, y sin que siquiera sepamos por qué nos ganan.”
Somos seres gregarios, seres vivos compitiendo por recursos limitados y obligados por el tiempo y la entropia a huir hacia adelante. Lo resume la llamada “Hipótesis de la Reina Roja”
http://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3tesis_de_la_Reina_Roja
tenemos que correr sólo para permanecer en el sitio. Si no corremos, nos extinguimos y otros, los que sobrevivan, se harán las preguntas.
Descartes es algo así como el paradigma del racionalismo, pero no de la racionalidad. El ser humano es racional sólo en parte, y es racional saberlo. Por eso no podemos reducir todo a una reflexión cerca de una estufa caliente sino que debe incluir lo que usted dice acerca de preferencias tribales. La sociabilidad no es el resultado de un estudio teórico sesudo sino el de una historia de conflictos de todo tipo. La defensa de la sociabilidad y de la sociedad democrática no se logra con sesudas disquisiciones en las que vas a convencer a tus oponentes igualmente sesudos sino siendo el que gane frente al desafío de los que pueden exterminarte. Porque la realidad es que nunca se agotan los desafíos y en el país de la Reina Roja, que es el nuestro, siempre hay que correr. El de Descartes y Alicia es un mundo muy lento y de ficción.
Tendremos cientos de ocasiones de seguir este debate. Hoy se me hace muy tarde.
Don Sursum,
“Si acaso es el prejuicio “ilustrado” de que el ser humano es siempre racional, lo que lleva a toda clase de errores ya que lo emotivo, lo irracional es tan parte del ser humano como lo racional.”
Exactamente.
“Ni siquiera la gente que “cae en esas trampas” se está comportando de modo irracional. Muy al contrario, subirse al carro del vencedor y zurrar juntos al chivo expiatorio es de lo más racional”
Cierto. Tengo problemas cuando me encuentro con el término “irracional” por algunos autores y las inferencias mentales asociadas. A veces parecen significar “ausencia de reglas” o que no sigue las estrictas reglas de la lógica formal o simplemente quieren decir que se trata de una animalada. Sin embargo, un heurístico (un cálculo costo – beneficio) sigue unas ciertas reglas con un desempeño / validez elevada, algo a lo que la lógica formal no llega o le costaría dios y ayuda llegar a la conclusión. Y creo que por esa razón la teoría de juegos se extendió como la pólvora, ya que permitía conceptualizar situaciones a las que el uso de la lógica llevaba a callejones sin salida.
Por ello cuando me encuentro algo que indique “irracionalidad” me digo a mí mismo: irracionalidad no implica ausencia de reglas, no implica un vacío lógico. Implica otro tipo de orden.
“En eso, creo que tanto usted como BG y yo coincidimos, pero BG parece dar demasiada importancia a que el individuo que sigue una ideología lo hace por imitación, como si fuera un problema psicológico e individual más”
Puede, pero creo que entraríamos en una cuestión de grado. Por ejemplo, imitación a veces me parece trazo grueso de un fenómeno ampliamente estudiado: el priming, que básicamente nos viene a decir que la mente capta influencias, construye su modelo mental pre-simbólico (el Sistema 1 siguiendo la terminología de Kahneman), y se lo sirve en bandeja al sistema simbólico (Sistema 2) para que éste siga haciendo sus cosas sin que el Sistema 2 lo cuestione a priori (lo cual sería muy costoso y probablemente contraproducente en términos evolutivos).
Lo que pasa es que se sabe que hay priming pero no se sabe muy bien ni cómo ni cuándo funciona. En el caso que estamos hablando, si un grupo humano realiza apuestas contínuas sobre un mismo tema (sobre qué es la vasquidad, o qué es lo británico que es algo que me toca de cerca), va a maximizar sus oportunidades de influencia respecto de otros grupos que realizan apuestas sobre temas más variados.
Al mismo tiempo los hace más frágiles. Pero ese es otro fascinante tema. Puede seguir en la página de Facebook de Nassim Nicholas Taleb en el que ha introducido y discutido muchos y variados temas de su próximo libro, “Antifragility”, entre ellos el de la influencia pero desde otro punto de vista muy muy interesante. Cuidado, es adictivo.
psykoaktive:
Acabo de ver su respuesta al recargar, pero si tengo problemas para ver las teclas, imagínese para hilar un argumento.
(\(\
(-.-) ZZZZZZZZZ
o(“)(“)
Para los que lean francés, aquí está un link al libro “Las Leyes de la Imitación” de Gabriel Tarde.
http://www.enap.justice.fr/campus/pdf_bi/LOISIM1890_______________.pdf
Que lo disfruten.
Buenos días.
Lo escribo aquí, a pesar del dia y la nueva entrada, por ser tema de esta entrada.
D. Ibardin, es sólo el índice del “tomazo” de 430 páginas al menos, como leo.
No es que lo quiera especialmente, es solo para que lo sepa.
Si le interesa, lo tiene aquí
http://archive.org/details/lawsofimitation00tard
http://archive.org/stream/lawsofimitation00tard#page/n3/mode/2up
Bueno, ya me he leído todo otra vez. La charla seguirá, porque es un tema recurrente en el blog, y no sólo por la culpa de un obstinado, que conste. Magníficos Psykoactive, Neo, Omar, Manderley, Sursum, don Jon Juaristi, Tumba, don Kepa, Belosti, Luigi, Chigorin, Candela, Lindo, Super Pussy, don José Antonio del Pozo, Rorschach, Navarth, Rubin, El Capitán, Grunenthal, flop flop, Arquímedes, Feroz, Parmenio, Penalty, Repanocha, Viejecita, Pablego, Duns Scroto, Ibardín, Chiropa, … todos. Muchas gracias por eso que los anglosajones llaman feedback, sea este positivo o negativo. Gracias por las reflexiones y el debate. Me lo guardo para masticarlo y sacarle todo lo que se me haya escapado.
psykoaktive dijo:
Domingo, 16 septiembre 2012 a las 1:50 am
“irracionalidad no implica ausencia de reglas, no implica un vacío lógico. Implica otro tipo de orden.”
Y, además de lo anterior, lo irracional es lo emocional, lo estético. Nadie puede racionalizar internamente una emoción ni una percepción. Las podemos racionalizar sólo explicándolas externamente como resultados de la evolución.
Pero en este caso me refería a que se trata de una deliberación, de un cálculo acerca de los medios que tienen como fin el ascenso social. Cuando un recién llegado acepta las reglas de un grupo consolidado lo hace para obtener alguna ventaja frente a no hacerlo y quedar al margen. Algunos de esos cálculos son perfectamente morales y razonables; algunos otros son miserables o inmorales, con una gran zona intermedia.
“Puede, pero creo que entraríamos en una cuestión de grado.”
Eso mismo es lo que trato de decirle a BG: no que no se den casos como los que describe, sino que se dan ésos y otros similares aunque debidos a causas distintas. Los andaluces que llegaron al País Vasco de adultos no han perdido su acento ni otras costumbres, pero sus hijos se adaptan al ambiente en que se encuentran, que es su grupo de amigos y no su familia, y adquieren el acento y las costumbres locales. Eso no tiene nada de sorprendente. Lo patológico son los otros tipos de “adaptaciones” que describe muy bien BG.
Creo que es necesario buscar causas sociológicas y económicas y no limitarse a unas explicaciones psicológicas que pueden funcionar muy bien en unos casos y ser completamente irrelevantes en otros. En general, cualquier grupo social grande y complejo se segmenta en clases en donde cada uno trata de obtener el mayor rendimiento para su esfuerzo. En muchos casos un individuo acepta ser dirigido si le compensa, si la clase dirigente “crea valor”; o se rebela contra las clases que o no lo crean o lo destruyen. Por eso no es extraño que los inmigrantes del campo a la ciudad renuncien a su vinculación real y simbólica con la clase que los dirigía y acepten unas nuevas relaciones más beneficiosas para ellos junto con unos nuevos símbolos. Lo mismo sucede cuando están en juego simbologías de grupo, étnicas, religiosas.
Tomo nota también del problema de cómo una estrategia especializada, “a piñon fijo”, incluso fanática, puede funcionar mientras se dan determinadas circunstancias, pero se convierte en un fracaso cuando las circunstancias cambian. Otro día.
Saludos.
Gracias por su respuesta D. Sursum, especialmente por las horas y el esfuerzo que ha dedicado a ella.
“Creo que es necesario buscar causas sociológicas y económicas y no limitarse a unas explicaciones psicológicas que pueden funcionar muy bien en unos casos y ser completamente irrelevantes en otros”
De acuerdo de nuevo. La psicología es sólo una de las partes del elefante. Sociología, antropología, teoría de juegos, epidemiología, teoría de redes, cualquiera tendría un input válido en este caso. Ahora me ha venido a la mente el modelo de difusión de innovaciones (Diffusion of Innovations) de Everett. Estaba basado en ideas de Tarde, asi que puede ser interesante.
Saludos
psykoaktive:
Estamos tan acostumbrados a las ventajas y demás bondades de la ciencia, el progreso, la democracia por haberlas experimentado y por haber sido educados en una valoración social positiva de todo ello que nos parece imposible, contradictorio, que alguien lo rechace, y menos un grupo social entero.
Por los mismos motivos, parece imposible que no baste la idea de ciencia, progreso o democracia para ver sus ventajas y desear poseerlas y ponerlas en práctica, que haya personas y grupos que comprenden sus nociones pero que rechazan adoptarlas, que incluso las combatan.
Ése es el primer peligro de un prejuicio “racionalista” que ha olvidado demasiado pronto la larga historia de nuestra civilización y de nuestra cultura hasta la libertad y que no ve motivo de preocupación alguna en los desafíos del entorno porque, simplemente, no los detecta. Y es a esto a lo que nos referíamos un poco más arriba.
Los extremismos étnicos, políticos, religiosos, ideológicos, tienen un campo abonado en una sociedad abierta que ha perdido cohesión y en la que el individuo es un átomo sin enlace sentimental a ningún grupo, salvo sus funciones más de corto alcance en la economía, en la sociedad o en la política. Uno trabaja, le pagan, compra, se relaciona con sus amistades, vota a unos partidos, pero puede no llegar a ver nada que le una a esos grupos salvo de manera circunstancial. De hecho, se da mucho la indiferencia por cambiar de lugar, de empresa, de país sin el menor reparo en si se deja atrás algo valioso.
Es el extremo individualismo, que tiene al otro extremo a los grupos sectarios, despersonalizadores, pero que aportan a juicio del individuo, un valor enorme: el de un grupo que apuesta por sus miembros. Al dar a la libertad un valor escaso porque no consta el esfuerzo, y la dificultad para conseguirla, y al dar a sus efectos el valor “base” por defecto, lo que parece que va a ocurrir necesariamente aunque no se haga nada, se tiende a exagerar el valor negativo de sus inconvenientes: el aislamiento del individuo, la sensación de estar abandonado a la propia suerte. Y aún es peor si la sociedad no garantiza esa cohesión y esa protección, como en sociedades liberales en extremo, que niegan el papel integrador y cohesionador del Estado y las leyes, más allá del orden publico y los servicios básicos.
Por eso, si una persona que se siente aislada o abandonada, que sólo ve libertad, pero ni igualdad ni mucho menos fraternidad, ve o cree ver en un grupo cohesión y protección, aun a precio de pagar parte de su libertad de acción o de pensamiento, puede calcular instintivamente que gana perdiéndola y ganando en seguridad.
BG nos advierte de que los fanatismos nacionalistas y religiosos -añadamos los ecologistas, pacifistas o de cualquier otro color, pero que nieguen el valor de la libertad- nos ganan si no nos damos cuenta de su peligro. Y es así, pero el primer paso para perder no está en que los fanatismos ganen adeptos sino en que los defensores de la libertad no los sepamos conservar o que no sepamos o valoremos que deben ser defendidos y conservados.
Por eso me ha hecho gracia su cita de los mecanismos de difusión de las innovaciones, porque para mí son centrales en la evolución de las sociedades, de la filosofía, de las ciencias. Ese prejuicio “racionalista” del que hablábamos no reconoce que incluso la verdad más evidente ha debido luchar con energía contra todo tipo de prejuicios y resistencias, y que la tendencia natural de una mayoría de personas es la de conseguir un mecanismo que funcione a corto plazo, que sea práctico, no una teoría verdadera acerca de lo más profundo de la Naturaleza. Y menos si no va seguida de una tecnología cuyo uso nos beneficie.
Las “despersonalizaciones” de BG no son porque sí ni paradójicas sino perfectamente naturales siempre que unos individuos que no se sienten protegidos por una sociedad cohesionada o que han tenido que huir de la suya buscando una vida mejor, encuentran un grupo que los integra y les promete protección. Incluso más si el grupo es fanático o extremista ya que muestra sin duda alguna que el vínculo individuo-grupo es fuerte e indisoluble en las dos direcciones, que exige mucho pero da mucho, o a la inversa. Una sociedad abierta también está abierta a las dudas, a los cambios de opinión, a la incertidumbre. Una sociedad cerrada asegura su cohesión en las circunstancias peores y cada individuo sabe o cree saber que cualquiera de sus compañeros dará la vida por los demás compañeros o que, en caso contrario, la traición se paga cara.
Nuestras sociedades abiertas son infrecuentes en el espacio geográfico y el tiempo histórico, pero su extensión y prosperidad actuales nos puede hacer creer que son la regla. Sin embargo, no están atadas a la naturaleza humana ni a un inevitable progreso sino a la circunstancia de haber ganado gracias a la cohesión. Si, en cambio, pierden esa cohesión, quedan debilitadas ante cualquier desafío organizado y pueden perder su predominio y su lugar.
Un saludo.