Mis mejores malos. 13/ John Silver “el largo”, el padre oscuro. (“La isla del tesoro”. Byron Haskin, 1950)

Lindo Gatito

«La narración más pura que conozco, la que reúne con perfección más singular lo iniciático y lo épico, las sombras de la violencia y lo macabro con el fulgor incomparable de la audacia victoriosa, el perfume de la aventura marinera —que siempre es la aventura más perfecta, la aventura absoluta— con la sutil complejidad de la primera y decisiva elección moral, en una palabra, la historia más hermosa que jamás me han contado es “La isla del tesoro”. Raro es el año que no la releo al menos una vez; y nunca pasan más de seis meses sin haber pensado o soñado con ella.»

(Fernando Savater, “La infancia recuperada”. Taurus Ediciones S.A. 1977)

El comentario con el que más me he identificado, el que refleja mejor mis impresiones y que más íntimamente me representa es el de Fernando Savater, respecto de uno de los títulos que más me han entusiasmado, en la literatura y el cine, la inigualable aventura de “La Hispaniola” en pos del legendario tesoro que el Capitán Flint, el sanguinario pirata, había enterrado en una isla ignota.

Mi primera lectura de la novela en español fue en la edición extraordinaria de Seix y Barral de 1942, en versión de Gaziel(1) y con las maravillosas ilustraciones de Junceda, que eran un verdadero placer para la vista y estaban integradas en la narración de manera tan inteligente que la lectura poseía una inusitada vida, gracias a ellas.

Ese libro es uno de los tesoros de mi biblioteca. En la película “la lengua de las mariposas”, el maestro interpretado por Fernando Fernán Gómez le presta al niño protagonista un libro, para animarle al placer de la lectura. Es ese libro que estoy comentando, exactamente la misma edición, que poseo avariciosamente; un claro homenaje del film porque se trata de un anacronismo evidente, ya que ese libro no estaba editado en las fechas en que se ambientaba la trama, antes de estallido de la guerra incivil española.

(Nota bene: Si se apuran –ganará el más rápido en reaccionar–, aún puede encontrarse un ejemplar en Internet y a un precio nada abusivo; todo lo contrario, y más tratándose de esa joya)

Otros ilustres dibujantes han retratado genialmente el mundo de los piratas, fijando su iconografía para siempre. Tal es el caso de Howard Pyle (el ilustrador canónico de las sagas artúricas, una de las influencias gráficas de Harold Foster, el creador de “El Príncipe Valiente”), pero Juan García Junceda no tenía que envidiarles nada a esos maestros. Él fue otro de ellos, incontestable.

De la literatura al cine, me vi en su día la versión de la Disney, de 1950, dirigida por Byron Haskin. Bueno, no la vi en su estreno porque yo entonces era prácticamente muy pequeñito, sino en una de esas recuperaciones llamadas “reestrenos” que las distribuidoras hacían de vez en cuando para  rentabilizar su industria. Así, resultó que del mismo director me había visto antes una película posterior, que me gustó horrores y me hizo descubrir, mucho antes que en “Los pájaros” de Hitchcock, eso de que “no hay enemigo pequeño”: “Cuando ruge la marabunta” (su título original, “La jungla desnuda”, era intraducible en la época del Florido Pensil; cualquiera se atrevía con el sugerente adjetivo en femenino). Esas hormigas listísimas, millones de ellas, más voraces que pirañas, me pusieron los pelos como escarpias de gallina. Pero luego volvió “La isla del tesoro” y me solacé a gusto viendo en vivo los personajes que mi imaginación, con la ayuda de Junceda, habían sido entrevistos por las sugerencias de la palabra, esa que vale por mil imágenes.

Me gustó horrores y de su John Silver guardo un recuerdo imborrable. Luego, años más tarde, fueron “cayendo” otras versiones, como la mucho más antigua de Victor Fleming (de 1934), notabilísima y con un John Silver de categoría encarnado por Wallace Beery (con Jackie Cooper en el papel de Jim Hawkins, que ya había trabajado con Beery en el notable drama de King Vidor, “El Campeón”, de 1931).

Las siguientes que fui viendo con el tiempo iban declinando en su representación, con roles de John Silver como el un poquito excedido de peso que protagonizó el gran Orson Welles (1972), que salió con la reputación de ser la más fiel a la historia del gran “Tusitala” pero que tenía un clima un tanto “pasmado”, o la interpretada por Charlton Heston, de 1990 y dirigida por su hijo Fraser, que tenía dos alicientes; un Silver francamente bueno encarnado por el antiguo campeón de cuadrigas (al que las llame “cuádrigas” que espere la visita de mis padrinos) y quizás el mejor Jim Hawkins, que lo clavó un chaval de 16 años que apuntaba maneras y más tarde se revelaría como un extraordinario actor; Christian Bale, el mejor “Batman” del cine.

Pero yo he venido aquí a hablarles de mi libr… de John Silver, el mejor del cine, al que le prestó rostro, cuerpo y pata de palo ese gran actor que se llamó Robert Newton, en la primera película de la que les he hablado más arriba, la de Byron Haskin, que también dirigió una película de esas que te marcan la infancia: “La guerra de los mundos” (De 1953, cuya sencilla fascinación no ha conseguido superarla ni la revisión de Spielberg).

Wallace Beery sentó de alguna manera ciertas características del personaje en la película de Victor Fleming. Fue un pirata “negro” que tenía un alma algo blanca y sentimental, un poco granguiñolesca. Pero terminaba por quedarse con el espectador y fijar modelo. Robert Newton le dio la vuelta como un calcetín. Su John Silver fue de antología, un pirata de los de verdad, cruel y medio loco, yo diría que mejor ajustado, por mucho histrionismo que pusiese el actor (o quizás gracias a él), al personaje de Stevenson.

Yo había visto antes a Robert Newton en acción. Fue en “Androcles y el león”, esa fábula de Esopo adaptada por George Bernard Shaw(2). Newton compuso el personaje que más se nos quedaba a los chavales, el forzudo Ferrovius. Pero la figura que se impuso con fuerza fue la de John Silver, ese “padre oscuro” que eligió Jim Hawkins para rematar su metamorfosis. Embarcó en “la Hispaniola” como un niño y salió de ella convertido en hombre.

Los que somos padres hemos terminado por comprender uno de los misterios vitales, por los que hemos pasado en su día, a tientas, y luego hemos visto cómo se repetía la historia cuando a nuestros hijos les tocó ese momento edípico-freudiano simbolizado en un “matar al padre” para ir tomando su lugar.  Todo chico (con las chicas es otra historia) tiene como modelo a su progenitor A cuando es niño. Su padre es el más fuerte, el más sabio, divertido, el campeón de todo. Crece el infante y mengua el autor de sus días (se ha vuelto débil, tonto, aburrido y perdedor) hasta adquirir dimensiones de ameba. Entonces los chicos se buscan un “padre de sustitución” que les marque el crecimiento, a veces para torcerse, otras para erguirse convenientemente. Esa es una vieja, viejísima historia, que ha tenido reflejo en el cine, como en la figura de Darth Vader de la saga galáctica de George Lucas, o la excelentísima “Una historia del Bronx” (1993, dirigida por Robert De Niro), que representa como pocas veces se ha hecho esa constante de la vida, el alejamiento del padre y la búsqueda, las más de las veces ofuscada,  de un actor suplente en el reparto de la vida.

Pues esa figura es, ni más ni menos, la de “Long” John Silver para Jim Hawkins, ese acierto asombroso del genio de Robert Louis Stevenson, que recoge en narración admirable, transformada, algo que ya estaba escrito desde hacía mucho tiempo. Y Robert Newton ha sido el mejor John Silver del cine, a pesar de los excesos del actor… o gracias a ellos.

Un “malo” de antología. Un alma pérfida que ayuda, paradójicamente, a tallar el diamante en bruto de la de un chaval que sale de la posada “Almirante Benbow”, en el pueblecito en el que estaba condenado a quedarse, para volver con un cúmulo de experiencias, de vivencias, de temores, de entusiasmos, que han sido todos rituales de iniciación para la alquimia de transformar el plomo de un espíritu en el oro de una conciencia luminosa, el tesoro de la isla interior, al fin hallado.

Hagámosle coro al viejo Billy Bones y cantemos con él, tratando inútilmente de conjurar las sombras:

«Quince hombres en el cofre del muerto / ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo! ¡Y una botella de ron!

El ron y Satanás se llevaron al resto / ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo! ¡Y una botella de ron!»

POSTSCRIPTUM.

La película de de Byron Haskin tuvo tal éxito que propició una secuela, también dirigida por él y con el mismo intérprete: “Las aventuras de John Silver”. Nunca he podido verla. Me gustaría, pero temo lo peor. Haskin era capaz de maravillas como “His Majesty O’Keefe” (“Su majestad de los mares del sur”, 1954, pero también de lamentables bodrios como “De la tierra a la Luna”, de 1958).

Como es del todo natural, en el mundillo de los tebeos, en el de las novelas “pulp”, también ha tenido reflejo la inmortal historia de Stevenson. Hasta el genial Roberto Fontanarrosa, “el negro”, la versionó a su impagable manera:

(1) Agustí Calvet, el gran cronista de la I Guerra Mundial cuya recopilación completa de artículos, titulada “En las trincheras”, ha sido editada en 2009, por la Editorial diëresis (sí, con “¨”).

(2) Se ha comercializado en DVD como dirigida por ¡David Lean! ¡Pero qué morro tienen algunas distribuidoras! No hagan ni caso; el director de “Lawrence de Arabia” no tuvo arte ni parte; la dirigió un profesional, de esos que algunos llaman condescendientemente “artesanos”, Chester Erskine.

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Acerca de Santiago González

Periodista. Columnista de El Mundo. Ha publicado "Un mosaico vasco" (2001), "Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo" (2004), "Lágrimas socialdemócratas. El desparrame sentimental del zapaterismo" (2011) y "Artículos 1993 - 2008" (2012). Premio de Periodismo El Correo 2003.
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78 respuestas a Mis mejores malos. 13/ John Silver “el largo”, el padre oscuro. (“La isla del tesoro”. Byron Haskin, 1950)

  1. Don Lindo, se supera usted cada día. Su entrada de hoy no es excelente, es apabullante. Muchas gracias.
    Y buenos días a todos.

  2. ISLATORTUGA dijo:

    Don Lindo, está Ud que se sale, pero tengo una duda a ver si me la resuelve. ¿Está muy lejos la Isla del Tesoro de Isla de la Tortuga?El pirata de mi jefe, o sea el jefe pirata me ha dado unos días de vacaciones entre abordaje y abordaje, y era por si me podía acercar a saludar a John Silver.

  3. Pussy Cat dijo:

    Buenos días. Mucho calor.
    Gatito, formidable.
    Hace unos días, pusimos a nuestro nieto el mayor, de cinco años, la versión de Víctor Fleming, 1934. La criatura no se movió del sillón, atrapado por el espectáculo. Háganlo, queridos, los niños a esa edad son aún capaces de disfrutar del verdadero cine.

  4. Pussy Cat dijo:

    Ignacio Camacho, sobre el tema del ayuno:
    El vivo al bollo

  5. Pussy Cat dijo:

    Roberto Blanco Valdés, nos escribe un crítico artículo sobre los especuladores:
    Crítica de la economía posmoderna

  6. luigi dijo:

    Los escritos del Señor Gatito: cine dentro del cine.

  7. Pussy Cat dijo:

    Genial Jabois, hoy en el Mundo. Sé de lo que habla:
    Ryanair

  8. Rorschach dijo:

    Ante un artículo tan enciclopédico y redondo sólo cabe decir: Amén. Bueno, y chapeau.

    Muy buenos días a todos (Jo, jo, jo, y la botella de ron).

  9. Buenos días. Don Lindo un placer leerle esta mañana. Para mi entender la caracterización de Robert Newton como John Silver ha marcado, por muy exagerada que fuese la interpretación, la visión del pirata en el cine hasta llegar a Jack Sparrow como último exponente. Desde Newton ningún pirata podía ser serio, tenía que ser borracho, socarrón, traicionero y pendenciero, a la par de tener algo de buen corazón, poco, pero algo al fin y al cabo, con una gran dosis de locura y en el fondo un alma cobarde.

  10. viejecita dijo:

    Don Lindo
    ¡Que gozada de comentario!
    La Infancia Recuperada, y Criaturas del Aire, son mis libros favoritos de Savater (del que soy forofa confesa ). Y yo también disfruté desde pequeña con el libro de Stevenson. Que tuve que tomar “prestado” de la biblioteca destinada a mi hermano, porque a las niñas, en aquella época, nos daban a leer Heidi, Otra vez Heidi, las desgracias de Sophie, Fabiola, y en el caso de esta antigua niña , “historia de un alma” (de Santa Teresita de Lysieux ) y todas esas vidas ejemplares de santos y de mártires. Hay que comprender a mi abuela, que yo era un desastre de niña “come il faut”, siempre trepando a los árboles más altos, a los tejados, y de jefa de una pandilla de chicos, donde nos dedicábamos a inventarnos “aventuras”.
    Así que, además de con la historia de La Isla del Tesoro, disfrutaba doblemente con la sensación de estar haciendo algo transgresor ; de chicos.

    Ahora en casa tengo varias ediciones del libro ; para niños, abreviado y con ilustraciones, etc etc. He visto todas las versiones de la película, pero, ya siento, no tengo ninguna de ellas en mi videoteca, porque ninguna llega a la altura de la película interior de mi imaginación.
    Ahora, cuando mis nietos empiecen a disfrutar con historias, se la contaré, y luego se la leeré, señalando con el dedo lo que leo, hasta que ellos lean por su cuenta ( así aprendí a leer yo ).
    Mi duda es si ponerles primero la película, ( me voy a comprar todas las versiones que encuentre ) y cual de las versiones ponerles primero, o si leerles primero el libro…

    ¡¡Gracias por el comentario, y por los recuerdos que el comentario me ha traído!!

  11. José dijo:

    Permiso para un corte comentario sobre el artículo de Roberto Blanco Valdés.
    No estoy de acuerdo con el fondo del artículo. Los especuladores aprovechan oportunidades y las buscan allí donde se encuentran. Resulta que ahora éstas abundan: no sólo hay muchas, sino que además son muy apetecibles o mejor dicho, de gran tamaño. Pero ellos no las han puesto ahí. Las han buscado y las han encontrado y las de hoy en día son el resultado, sobre todo, de la incapacidad, impericia, falta de resolución y previsión de nuestros gobernantes. Digamos que estos políticos se han puesto a jugar a un juego del que no conocían sus reglas o para el que no estaban preparados.
    No voy a entrar en sus motivaciones morales, si es que las tienen, pero los especuladores cumplen una función: identifican problemas y mandan un mensaje de alerta sobre lo que no funciona bien. De nosotros depende que les demos solución. Supongo que nadie discutirá que, bien por acción u omisión, tenemos unos políticos desborados por lo que se les viene encima. A ver si somos capaces de quitárnoslos de enmedio.
    No voy a entrar en otras cosas más o menos circunstanciales de su columna de opinión (por ejemplo, sobre la forma de vivir de los especuladores: primero, es una generalización y segundo, no creo que se diferencie mucho de la de tanta gente progre o defensora de causas perdidas, a la que estamos pagando su modus vivendi con subvenciones que proceden de nuestros impuestos).
    No digo más. Saludos desde el muelle.

  12. Navarth dijo:

    Magnífica reflexión sobre la figura del padre y los sucesivos modelos para el aprendizaje mimético, Don LINDO G.

  13. viejecita dijo:

    Don Enterrador
    ¿ No se olvida de Errol Flynn ?
    ¿ O del Capitán Garfio ? ( Incluso el azarao de Hugh Grant, hizo un capitán garfio fabuloso en “una insólita Aventura”, y ni parecido al Long John Silver de Newton , con su acento “posh”, su casaca roja impecable, la pluma de avestruz, sus modales …)

  14. Dª. Viejecita. No me olvido de ellos. En el fondo, la única diferencia entre estos y los demás es que son bien parecidos y visten de forma extravagante. Pero no me negará lo de borrachos, traicioneros, socarrones, más o menos pendencieros, y con cierto grado de locura y cobardía de los que me a nombrado.

  15. goslum dijo:

    Dave Grusin al aparato:

  16. viejecita dijo:

    Don Enterrador
    Ni tampoco la fantasmada del Johnny Depp pirata, con esas toneladas de maquillaje encima, y la duda que deja en los fans de Su pirata : ¿será gay?
    No se lo niego. Tiene usted razón.

  17. Dª Viejita, más que gay. Sparrow es ambiguo, rayando en la bisexualidad. El amaneramiento del Capitán Garfio también es digno de estudio.

  18. Mi estimado D. Lindo, buena entrada.
    Para mí el mejor John Silver sin duda es Wallace Beery.

    Estoy completamente de acuerdo con Vd. en que Robert Louis hijo de Steven usa lo de matar al padre ya sea simbólicamente o como en este caso literalmente, como parte de la justificación de la trama, en la que Jim siendo un niño tiene que crecer deprisa y afrontar su nueva situación que le conduce hacia una madurez, en este caso forzada por las circunstancias, de forma rápida e implacable.

    Este camino arduo no puede realizarlo solo y necesita apoyarse en una figura que le ayude (el mentor o padre sustituto) Tiene que elegir entre la atractiva personalidad de una persona como John Silver El Largo, inmoral, mentiroso, oportunista, pero con el que existe un vínculo de mutuo afecto. O las figuras de unos hombres rectos de moral intachable como son el Doctor David Livesey y el Caballero John Trelawney.

    La moralina de la historia es que Jim escoge lo que aparentemente es lo mejor, aunque en el fondo deja una vía de escape a lo convencional cuando deja huir a J. Silver. Al final lo malo no es tan malo y el afecto supera a todo lo demás.

    Un saludo.

  19. Lindo Gatito dijo:

    Querida V (10:10 am), ¡Caramba, qué coinsidensia! (© Les Luthiers) Esos son también mis libros favoritos de ese escritor que, casualmente, tiene el mismo héroe que yo, casi (o sin casi) como uno de los dioses tutelares.

    Pero las cosas han cambiado mucho, con muchas cosas buenas y no sabría decir con seguridad si algunas malas. Los niños que eran niños cuando yo lo era teníamos por ejemplo, y ya que hoy hablamos de piratas, un entretenimiento impagable, fértil abono para nuestra imaginación, con las dinámicas, incansables y sempiternamente pugnaces hazañas de un chico llamado Miguel, que nos enseñó algunos nombres míticos de piratas verdaderos y algunos enclaves que han hecho historia (Dedicado este último a mi amigo donostiarra-malagueño).

    Entiendo que los chavales de hoy estén acostumbrados a la interactividad esa tan famosa, que muestra batallas y escaramuzas con todo lujo de detalles y en movimiento… ¡como si nosotros no “viésemos” moverse a nuestros personajes, siendo nuestra imaginación el “joystick” más perfecto jamás ideado y nunca superado!

    Hace poco leí en algún sitio que le fue regalado a un niño un libro de aventuras con maravillosas ilustraciones. El niño puso su tierna mano en una de ellas e intentó, infructuosamente, ampliarla con la metodología de separar los dedos presionando sobre el papel. Terminó frustrado. Ese “tablet” que le habían regalado no funcionaba, qué decepción.

  20. julia dijo:

    http://www.abc.es/20120816/economia/abci-todos-actuasemos-como-ryanair-201208152142.html
    ********************
    José, su comentario está lleno de sentido común.

  21. Lindo Gatito dijo:

    (No me ha salido bien el enlace del héroe que les decía, ¡cachis…!)

  22. Es cierto, la figura del Mentor no la encarna un aburrido catequista, sino un pirata. Los piratas están más caracterizados que el capitán Smollet y el caballero Trelawny. Nadie les recuerda, pero todos recordamos a perronegro, al omnipresente Flynt, John Silver o Ben Gunn (un recuerdo a este desaparecido forista y sus sugerencias imprescindibles) y también nos acordamos de la expulsión del grupo a través de “la mota negra”. Por unos momentos Jim Hawkins consigue ser un capitán pirata y gobernar La Hispaniola. Me ha saltado a la memoria una película autobiográfica que se puede parecer en estructura y que también considero magnífica: El Imperio del Sol.

    Genial, don Gato.

  23. estupendo post again, don Lindo, bravo. Un niño haciéndose un hombre, la tiniebla de ese crecer y el matar al padre, sí.La Isla del tesoro siempre, por supuesto. Apuntar acaso que en eso de matar al padre puede q el psicoanálisis haya cargado en exceso las tintas, contribuyendo al oscuro prestigio del mal. La cita de Una historia del Bronx a este efecto me parece crucial y acertadísima: más fascinante, más atractivo, más glamouroso el Mal siempre, por supuesto, el gángster. El Bien suele ser gris y aburrido, como ese conductor que tan bien hace de Niro. A la postre más ético, más responsble, más honesto, mejor para el niño, para los q le rodean, para la sociedad ese padre que ese gángster, y este en la fenomenal peli creo que así acaba por entenderlo. En fin:
    “ Hubo anoche una catástrofe de besos” en http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com

  24. Artanis dijo:

    Buenas…
    Le felicito D. Lindo, porque reconozco la prevención y el respeto que supone escribir un texto en el que se toque directa o incidentalmente un texto tan basal, tan fundamental como la novela de Stevenson.
    La ventaja adicional de su elección es que permitirá a muchos conocer (o reconocer) por vez primera a Robert Newton, tantas veces villano o atípico personaje secundario.
    Permítanme añadir la rareza de que yo siempre vincularé a Newton con el papel que NO interpretó…
    Puestos a hablar de textos fundacionales, ahí está ese manual en forma de entrevista titulado “El Cine Según Hitchcock” de François truffaut, en el que en dialogante mano a mano, ambos repasan la obra del inglés.
    Cuando alcanzan “El proceso Paradine”, que en mi opinión dista de ser de los más interesantes títulos de Sir Alfred, éste confiesa que quiso incluirle en el reparto. La trama gira en torno a la obsesión pasional en que se ve inmerso un joven y guapo abogado (un verde aún, Gregory Peck) por una mujer de clase alta a la que ha de defender de la acusación de haber asesinado a su marido. Esta pasión amenaza la carrera y el compromiso matrimonial de Peck y revela el auténtico carácter de su defendida, que tenía como amante a un sirviente.
    La clave, es que el productor Selznick, obligó a poner como sirviente al blando, pasteloso, sacarinizado, Louis Jourdan (“Gigi”), cuando Hitchcoc – tan perverso él- quería que a la dama le chorrease el helado por Robert Newton… basto, sucio, con uñas largas… un toque Lady Chatterley, que Selznick no estaba dispuesto a consentir…

  25. Nodoycrédito dijo:

    Mi pirata favorito fue Errol Flynn. Las maravillosas “El Capitán Blood” y “El Halcón de los mares”, las dos dirigidas por el “casablanquero” Michael Curtiz y de las que guardo un recuerdo inolvidable, asociado a las tardes de los sábados después de comer.

    Ya metidos en novelas de aventuras, generadoras de sensaciones con sabor a sal y desatadas por un viento racheado, “Moby Dick” de Herman Melville es una poderosa vía de escape, la sublimación de los sueños de la infancia. Otra de barcos surcando mares, la extraordinaria y claustrofóbica narración “Aventuras de Gordon Pym” de Edgar Allan Poe.

    ¡¡¡Al abordaje don Lindo!!!

    Buenos días.

  26. albatros dijo:

    Flop, flop, flop…

    Toc, toc, toc…

    Plas, plas, plas…

  27. Dante dijo:

    Para mi también Robert Newton es el mejor John Silver. En “101 Dálmatas” me pareció verlo detrás del larguirucho ladrón al servicio de Cruela.

  28. albatros dijo:

    Artamis, Navarthos y D’Arañar.

  29. luigi dijo:

    Pirata de cine oscuro,
    emoción, pataleo en la platea.
    Polifemo vigila.

  30. Chemoogle dijo:

    Me pareció ver un Lindo Erudito…

  31. Jovellanos dijo:

    Ryanair: RianaiR. Para acabar llorando.

  32. viejecita dijo:

    Don Lindo
    Como se puede imaginar, también Guillermo Brown está entronizado en mi casa, y no nos falta una sola de sus aventuras.
    Sólo espero que no vayan a hacer una película, poniendo a algún niño de esos tan monos, como el del 6º sentido, ( contra los que no tengo nada, e incluso me gustan, y a veces mucho, pero que no podrían nunca encarnar a “Just William”.)

  33. No se pierdan a Mr NRQ en la zodiac desde Boston comentando el efecto en la campaña electoral americana del nombramiento de Ryan como candidato a vicepresidente por los republicanos.

  34. Carlota dijo:

    Leí en sazón –en la mía- la novelita de J. L. Stevens, y también, mucho después, la infancia recobrada de Savater, otra delicia de delicias –como le digo lo uno, le digo lo otro-. Y con la misma fruición leo este espléndido recordatorio de D. Lindo.
    Creo que la versión que yo vi es la de 1934, en la tele, y me pareció muy notable para la época, aunque tal vez Jim era un poco infantil. Ciertamente, ese librito ha sido importante para mí, pero también me ha ocasionado una frustración: se lo regalé a mi hijo en una preciosa edición ilustrada –no recuerdo ahora si de la editorial Susaeta- y lo acogió con frialdad adolescente. No acerté con el momento, y me temo que nunca lo leyó. Fue, tal vez, uno de los hitos de nuestro divorcio.

    El libro, precioso, tuvo, sin embargo, una grandísima suerte. Cayó en manos de una profesional de la enseñanza muy amiga mía que lo viene utilizando desde hace años –está hecho una pena- como tema de curso con sus alumnos de doce años. Ella está encantada, y ellos, curso tras curso, también. Todos los años me cuenta anécdotas de los descubrimientos de los chico al hilo de la lectura. Se van turnando los chavales en la lectura en voz alta, en el aula. Se obra el prodigio de mantener la atención, uno de los aspectos más degradados en la escuela actualmente, según me cuentan. Y la lectura da para digresiones de lo más instructivo, desde lo puramente instrumental, como vocabulario y lengua, hasta valores, …
    -0-0-
    No me sorprende nada que el ejemplar de la película “la lengua de las mariposas” sea un perfecto anacronismo. A fin de cuentas ese panfleto salió más del poro de la propaganda rencorosa y tuerta que del rigor histórico.

    Y ya para terminar, mi acuerdo con D. José y su comentario sobre el artículo de Blanco Valdés. Esto sí es una temeridad, porque no he leído el artículo del catedrático de Derecho constitucional.
    ¿cómo me atrevo pues?
    Bueno, es la experiencia. Aprecio a Blanco Valdés, azote de nacionalsocialistas, linguócratas y otras de las secreciones más pestilentes de la progredumbre -lo que le ha costado sustos y disgustos-, … y mérito tanto mayor cuanto él mismo se reivindica de izquierdas. Pero cuando escribe sobre lo que ignora puede acertar o no. Si es sobre economía, es normal que se manifieste como un buen socialdemócrata –ojalá todos fuesen como él-, por lo cual, pensé, sin leerlo, algo parecido a lo que luego escribió más arriba D. José con conocimiento de causa.

  35. andronico dijo:

    ¿Por qué todo el mundo habla de secuestrador o incluso carcelero de Ortega Lara y no se dice Torturador?
    Todo apunta que ya es inminente la salida de “Bol”, bueno Bolinaga, la criatura que custodiaba a Ortega Lara durante su secuestro.

    No cabe duda que ellos son unos maestros en el lenguaje y los buenos somos una calamidad sin paliativos, en el uso de los adjetivos para designar cosas, situaciones y personajes. Mientras ellos nunca dan una puntada sin hilo y no utilizan un término que les sea rentable políticamente, nosotros, una de dos, o seguimos sumisa y fielmente usando su lenguaje o nos obsesionamos en querer ser ecuánimes, prudentes y no querer parecer demagogos o extremistas. Al final lo que parecemos es idiotas.

    Un buen ejemplo lo estamos viviendo en estos días. Si por algo destacó el caso Ortega Lara fue porque todo el secuestro se montó como una operación de tortura en el más estricto sentido de la palabra. Si todo rapto ya es una tortura en sí, en este caso, no hicieron el menor esfuerzo, no demostraron el más menor interés en que su víctima tuviera unas condiciones de vida mínimas. Incluso cuando aquello se fue y se fue alargando, en vez de aliviar sus condiciones de confinamiento en la brutal celda de castigo donde lo tenían, las endurecieron más.

    Aun así, a pesar de que los que tenemos algunos añitos tenemos en la retina su imagen saliendo del agujero como si hubiera salido de Mathausen tras la llegada de las tropas aliadas, hay un temor reverenciar a llamar las cosas por su nombre y a los torturadores, decirles alto y claro que son torturadores, cuando son de ETA. Nos hundiremos literalmente pero públicamentemente salvo alguna excepción, nunca se proclamararemos que los sucesos más graves de tortura durante el “conflicto” fueron protagonizados (salvo en el caso de Lasa y Zabala) por ETA, donde demostraron un nivel de crueldad y sadismo extremo. Y lo que ocurrió a Ortega Lara fue de lo peor en este campo y si pudo salvar la vida, es porque alguien de ETA vendió su libertad a cambio de dinero. Sin ese “alguien” Ortega Lara hubiera tenido una muerte aun más horrible que el aterrador año y medio que permaneció en el zulo.

  36. Ameles dijo:

    Pues Los teleñecos en la isla del tesoro, insuperable.

    Jack Sparrow homo, bi? Acaban de destrozar a mi héroe supermasculino… eso sí, un poco grillado….

    Buenas tardes.

  37. Carlota dijo:

    me despido con esta cita, que no va exactamente de piratas:
    Peor gestión de la situación de un preso que padece un cáncer terminal no la podía haber hecho el Ministerio del Interior, dando una emotiva causa a la movilización de San Sebastián, y demostrando, una vez más, la carencia de iniciativa que padece. Para seguir los acontecimientos sirve cualquiera, y el nacionalismo radical, consciente de este no saber hacer, se va aprovechando a tope haciendo, también, su agosto. Los viejos del lugar sabemos de las mutuas simpatías y relación que existe entre el radicalismo vasco y el andaluz —concretamente con Gordillo— hijos ambos de falsas leyendas,
    E. Uriarte

  38. viejecita dijo:

    Este “malo” de cine es más moderno, pero es uno de los favoritos de toda mi familia:
    Me han intentado enseñar lo de los enlaces estupendos que hacen todos ustedes, pero no lo consigo. ¡Ya siento!

  39. Asturianín dijo:

    Buenas tardes a todos, Patrón D. Santiago y remería.

    El Primer ejemplar que leí de La Isla del Tesoro era de la Editorial Bruguera. Formaba parte de una colección de la que tenía otras novelas. Tapas doradas, una ilustración a color en la portada, el nombre de la editorial y el de la colección.

    Digo “era”y, a lo mejor, todavía es. Cometí el error de prestarlo. El receptor del préstamo no volvió a dar señales de vida. El libro, tampoco. Y si las dio, no las oí.

    El ejemplar que conservo es de Ediciones AFHA Internacional. Una colección que se llama Nuevo Auriga. Letras grandes y claras, separación suficiente entre líneas y alguna que otra (escasa) ilustración a color. Ideal para críos que quieran iniciarse en el bonito mundo de la lectura.

    Tanto me gustó la novela, que me leí otras obras de Stevenson. La que más me gustó fue la que en España titularon (creo) “Cuentos de los Mares del Sur”. Eran tres historias, a cual más bonita.

    Volviendo a La Isla del Tesoro: Fabulosa, Inolvidable. Como inolvidables serán algunos autores de novelas, de las llamadas “de aventuras”, que leí cuando aún era un chiquillo. Stevenson, Defoe, Verne, Burroughs, Conrad, Marryat, Salgari, London, Twain, Melville, Dumas… Todos ellos (y alguno más) formaron parte de mi infancia. Y forman, aún, parte de mi. Creo que nunca me abandonarán.

    La película de hoy no la he visto. Tampoco muchas de las otras versiones que de la novela se rodaron. La excepción fue la misma película que vio Dª Ameles. La de “Los Teleñecos en La Isla del Tesoro”. Llámenme “raro”, aunque no por haber visto una “peli” protagonizada por marionetas. Llámenme raro, decía, y tendrán razón. Pero cuando leo una novela, un relato basado en una novela de aventuras que he leído previamente (y que me ha gustado) tengo la impresión que, la secuela cinematográfica que se haga, no va a reflejar “de verdad” lo que la novela narra. Por esa razón no suelo ver esas películas, aunque alguna excepción a la norma sí que he hecho, como pudieron leer.

    De las varias tramas de su amena entrada, D. Lindo me ha gustado mucho uno de los hilos: El de la transformación de Jim desde un chiquillo huérfano de padre, a todo un hombre. Y casi sin haberle salido la barba.

    Por último, D. Lindo Gatito, he de decirle que su entretenidísima e instructiva entrada ha conseguido, además, dos cosas (por las que le doy las gracias):

    1.- Impulsarme a releer “La Isla del Tesoro”.

    2.- Encontrar por “la Interné” un archivo en formato PDF (y de libre descarga) de “Relatos de los Mares del Sur”, de Jack London. Los leí en su momento; pero no tengo el libro. Fue otro de los “extraviados” en préstamo. Una de las ventajas de Internet es que, con el “boom” de los lectores electrónicos y los libros digitales, ahora casi nadie pide libros de papel en préstamo a los amigos.

    Gracias, D. Lindo.

    Y disculpen todos ustedes el tocho. Pero el Sr. Gatito, tocando dos de mis fibras sensibles (la lectura y las novelas de aventuras), ha conseguido activar mi incontenible verborrea. Escrita, en este caso.

  40. BenGunn dijo:

    Darby M´Graw, Darby M´Graw, Darby M´Graw, Darby M´Graw…!
    Fetch aft the rum, Darby!

  41. Asturianín dijo:

    Dª Viejecita 3:16 p.m., dijo:

    XXXXXXXXXX

    El Coyote es, también, uno de mis “malos”. Uno de esos típicos “malos entrañables” que, por “maletillas”, por “mantas”, por inútiles, despiertan simpatía. Lo mismo pasa con Silvestre o el Sr. Jinks (cuando le puede la vena “gatuna” y se enfada con Pixie y Dixie).

    Y su enlace está “mu bien ponido”. El vídeo se ve estupendamente. Gracias.

    Pero para malos-malos de las “pelis de dibus”, por citar algunos de los más modernos, Scar en El Rey León o Charles Muntz en Up, que es una de mis debilidades (Up, la “peli”, no el malo). Solamente por ver “Partly Cloudy”, el corto antes de la película (amistad, lealtad por encima de todos los males. Aun los causados por los amigos), ya merece la pena pasar una tarde en el cine.

    Me voy a que me de un poco el aire. Pero amenazo con volver a visitarles, como es costumbre en mí, a la noche.

  42. luigi dijo:

    La Paradoja del Pirata: cuanto menos queda de un pirata, más pirata es.

    Así, está demostrado que, el pirata más pirata de todos los piratas es aquel que tiene por pata, un palo; por mano, un garfio y por ojo, un parche.

  43. Triquiñuelas dijo:

    Buenas.
    El otro día D. Sigo po rlas Ramas trajo una “noticia” del Semanal Digital sobre la corrupción de UPyD en Valencia y se preguntaba si alguien sabía algo del asunto.

    Parece que los abogados no van a consentir dicho Libelo

  44. BenGunn dijo:

    Creo que se me olvidan ustedes de otro malo no menos inquietante de “La isla del tesoro”: Flint. Una de las cosas que más me gusta de la novela es la fuerza con que evoca hechos y personas ya lejanos en el tiempo mediante incidentes mínimos o alusiones ocasionales. Cuando Billy Bones empieza a delirar, ve a Flint. Cuando Silver perora junto al fatídico barril de manzanas, cuenta anécdotas de Flint. Cuando Smollett, Livesey y Trelawney huyen de la Hispaniola y ven horrorizados cómo los piratas se disponen a usar el cañón, Gray, recién ganado para la causa de los “buenos”, masculla que Hands era el artillero de Flint. Cuando al chiflado de la isla (para servirles) le encargan que detenga la expedición de Silver, no se le ocurre mejor modo de hacerlo que impostar la voz de Flint. Junto al esqueleto que les indica el camino, Tom Morgan y Silver hablan de Flint (y en un rasgo para mi genial, recuerdan el nombre del infeliz cuyos restos acaban de encontrar: Allardyce) A fuerza de ser aludido, Flint se convierte en una presencia fantasmal y ubicua, una sombra maligna que acecha sin descanso. Para los piratas, los que le conocieron y los que no, se convierte en una especia de rasero de maldad con el que medirse. Hay una ocasión en la que Silver se jacta de que Flint le temía ¿Es verdad o sólo es una fanfarronada? Las dos posibilidades son verosímiles. Siempre que releo “La isla…” (ya toca, por cierto) me pregunto cómo era la relación personal entre Long John y Flint, cómo era la vida de aquel hato de alimañas a bordo del Walrus…

    Es admirable la limpieza con que obra Stevenson en la caracterización de Silver: no hace trampas, no juega al sentimentalismo. Cuando un escritor o un director de cine intentan que simpaticemos con un villano le dota de cierta bondad velada: un sufrimiento oculto que explica sus actos, un afecto que le humaniza, capacidad para la amistad, un código personal de honor o fair play. Piensen en Hannibal Lecter y la agente Starling, por ejemplo. Silver está hecho de otra pasta, es un canalla integral, de una pieza. Admiramos su audacia, su inteligencia y su inmensa capacidad de simulación, pero no hay en él el menor rasgo de bondad que le redima. Nos lo imaginamos sin dificultad rebanándole el gaznate a Hawkins de oreja a oreja, sin que le tiemble el pulso, sin sentir después, ni por un momento en el resto de su vida, un atisbo de remordimiento. Y Hawkins lo sabe y no puede evitar sentir por él un afecto en el que hay un elemento desconcertante de compasión. Es una relación misteriosa, extrañísima y a la vez deslumbrante, conmovedora y creíble. Lees el libro, ves a Silver a través de los ojos de Hawkins y lo entiendes todo; cierras el libro y tratas de analizar lo que pasa por la cabeza del chico y empiezas a no entender nada.

    Leí “La isla del tesoro” alrededor de una docena de veces cuando tenía quince años. Es uno de los recuerdos más vivos que tengo de la adolescencia. Muy pocos libros me han impresionado tanto.

  45. viejecita dijo:

    Don Luigi

    “La Paradoja del Pirata: cuanto menos queda de un pirata, más pirata es.
    Así, está demostrado que, el pirata más pirata de todos los piratas es aquel que tiene por pata, un palo; por mano, un garfio y por ojo, un parche.”

    Pero primero tiene que ser pirata, no basta con que sea marino. Porque de otro modo, Don Blas de Lezo, al que le apodaron “el medio hombre”, porque justamente le faltaban un ojo, una pierna y un brazo, sería un pirata en vez de un héroe. ( Claro que a los ingleses, a los que batió de plano, les encantaría poder llamárselo )

  46. luigi dijo:

    Eso sí, Viejecita, lo primero ser pirata, aunque luego se tenga que ir perdiendo piezas para ser cada vez más pirata.

  47. Lindo Gatito dijo:

    Amigo ASTURIANÍN, aparte de darle las gracias por sus comentarios (gratitud que hago extensiva a todos los que han tenido la bondad de hacer alguna apostilla elogiosa. “¡Oh, virtud de la amistad!”, que dijo Don Mendo), quiero señalarle que en la nómina que cita usted de autores fundamentales en lo que ha venido a llamarse “literatura de aventuras” hay un nombre que me ha sorprendido ver y que ya tenía tendencia a creer que estaba por completo olvidado; Frederick Marryat, que firmó sus magníficas novelas como “Capitán Marryat”, sin echarse ningún pegote, pues ese fue el grado que alcanzó en la Royal Navy inglesa.

    Una de mis primeras lecturas de infancia, absorbente, adictiva, fue “El perro diabólico”>, que aún conservo en bastante buen estado.

    Pero la primera, primerísima lectura de la que tengo memoria, fue “Viaje al centro de la tierra”, del inconmensurable Verne. Lo leí en casa de la “abuela María” (no era mi abuela, sino la de una primas mías, pero me trataba como si fuera un nieto de verdad), que me lo ponía encima de una mesa camilla, junto con un vaso de leche y galletas, y me dejaba a mis anchas devorando merienda y lectura, en una edición ilustrada con maravillosos grabados, que se han quedado grabados, también en mi memoria.

    Los niños de hoy creo que leen más bien poco y obtienen su diversión de playesteishons, consolas o tablets. Yo me juego algo completamente incomprobable, el de que los críos de hogaño no extraen de esos artilugios ni una ínfima parte de las emociones que este niño de antaño sacó de esa aventura que pobló su mente de sueños, nunca olvidados. Decididamente es falso que “Una imagen vale por mil palabras”. De ninguna manera, todo lo contrario; una palabra vale por mil imágenes, las que se provocan en las cabezas de los que no podemos ya prescindir del placer inmenso de la lectura.

  48. Lindo Gatito dijo:

    ASTURIANÍN (4:55 pm):

    «El Coyote es, también, uno de mis “malos”»
    …………………………………

    ¡Qué susto! Creí pon un momento que se refería usted a este

  49. luigi dijo:

    En la cárcel, eta en huelga de hambre: La Grande Blouffe.

  50. Ameles dijo:

    Quiero estar y no puedo.

    Don ASTURIANIN, que sepa que le leo y sigo dándole vuelta a eso de andar anestesiado.

  51. Ameles dijo:

    Don LINDO,
    Cómo para comparar el libro de Verne con un libro electrónico! Ay, que no. He tenido uno en mis manos hace na, y ni con lupa, y lento, lento, lento…

  52. nonpossumus dijo:

    ¡Roberto Fontanarrosa, el “colaborador creativo” de Les Luthiers desde que se conocieron en Mastropiero que Nunca! Fue una de las pocas personas que pudo acceder al Sancta Sanctorum del grupo, las famosas reuniones en las que se decide sobre canciones y conciertos. Gracias por esta entrada, D. Lindo, y a los tres maestros por toda la serie veraniega.

    Doña Carlota, siento contestarle al día siguiente. Le agradezco que haya trasladado mis impresiones a Jesús Laínz. No exagero si le digo que Desde Santurce a Bizancio ha sido uno de los libros más importantes que he leído en los últimos tiempos.

    Respecto a mi nombre, y ya que lo pregunta, no se trata de ninguna agresiva contracampaña para alterar el curso de los acontecimientos electorales en los USA. Simplemente, me hizo gracia que Goszinny bautizara a uno de sus centuriones con un lema muy empleado por la Iglesia durante siglos, y en concreto en el siglo XIX ante el imparable liberalismo que amenazaba (así lo creían ellos) sus enseñanzas. Siempre me llamó la atención que los papas no dijeran “no queremos” sino “no podemos”: non possumus. Ya ve, extraños vericuetos para encontrar un nombre que podría haber sido cualquier otro, pero así de paso rendía homenaje al genio (a Goszinny, no al Papa, con todos los respetos). Y, más de paso todavía, Julien Benda tiene un libro con ese título.

  53. ISLATORTUGA dijo:

    Ante su próxima paternidad, ¿le pedirá Iñaki de Juana a su patrón, o sea a ETA, el permiso de 15 días por paternidad?
    Que esté muy atento el sindicato LAB, ya que si no se lo concede habrá que montar rápidamente otra huelga de hambre. Hay que joderse.

  54. Lindo Gatito dijo:

    Querida AMELES, no hay, no puede haber comparación posible. El libro de Verne era muy voluminoso. Y los grabados, memorables. Pero en libros electrónicos se ha avanzado mucho y aunque hay todavía en el mercado (sobre todo en las “ofertas” que suelen llegar vía e-mail) mucho felino doméstico por lepórido hembra, le puedo asegurar que hay ya dispositivos absolutamente geniales, con tamaño de letra escalable en un instante, contraste perfecto de negros y blancos y rápidos, rápidos, rápidos. Aunque no vaya a cobrar por publicidad, el SONY PRS T-1 y el KINDLE TOUCH son recomendabilísimos para una lectura cómoda y, sobre todo, manejable. Le pondré un ejemplo. El tocho de Pedro J Ramírez, “El primer naufragio” es prácticamente ilegible por el volumen de notas acumuladas al final en casi un cuarto del volumen del libro que, si se lo lleva a la cama para leer y le da un sueño supitaño, como se le caiga encima corre el riesgo de descalabro (y aún hay cosas más gigantescas, como el “Alicia anotada” de Martin Gardner, que no se puede leer si no es en un atril, casi de tamaño para un cantoral). Bueno, pues comprado el “Pedro J” en Amazon para el KINDLE, su lectura es cómoda, fácil y muy llevadera. Prácticamente en el bolsillo, con capacidad para mil libros más.

    A lo peor usted topó con un PDF, que esa si es una prueba para la vista y la paciencia (además de que el dispositivo fuese lento, que yo he visto algunos y son exasperantes).

  55. catalina dijo:

    Buenas noches.
    Don LINDO, se impone volumen con el cine tan amorosamente comentado. Si me permite yo pongo las cocacolas.
    Para todos los públicos, y por gentileza de Pedro J. R en tuiter, la columna de Angeles Escrivá en El Mundo:

    Lecciones sobre dignidad

    ÁNGELES ESCRIVÁ

    El etarra Uribetxeberria Bolinaga se descolgó el jueves con una declaración cínica y taimada a partes iguales. Algo rebuscado pero perfectamente posible teniendo en cuenta quién es el personaje. Debió de ponerse el dorso de la mano en la frente y mirando a lontananza les dijo a los suyos, al borde del melodrama, como sólo saben hacerlo los etarras : “Salga como salga del hospital”, que nadie haga locuras, porque “sólo pido dignidad”.

    Pero no fue ésta sólo una intervención al borde de la parodia. Fue algo más. Bolinaga -Bol, según la sílaba gracias a la cual la Guardia Civil dio con él- estaba pretendiendo equipararse, perversamente, con Ortega Lara, la persona a la que este sujeto secuestró, torturó, sometió al frío y al hambre durante 532 días en un ataúd de tierra de menos de cuatro metros del que no salió ni un solo minuto y a la que había condenado a morir. Y que fue rescatado consumido, con el mismo aspecto que presentaban los supervivientes de los campos de concentración, como no podía ser de otro modo después de superar una prueba que hasta el más corajudo hubiera fallado tras sufrirla un par de meses.

    El jueves Bolinaga se hizo pues la víctima queriendo hacer pasar los estragos del cáncer por la consecuencia de las torturas y pretendió comparar aquel enterramiento, metáfora de la más genuína esencia de ETA, con el sistema penitenciario de un Estado democrático. En la misma línea político-argumental de EH Bildu. Aunque tuvo buen cuidado en solapar todo eso bajo un aura pacificadora con la que quiso garantizarse su salida, no fuese que la administración penitenciaria decidiese no soltarle por un desahogo. Está claro que le dio resultado.

    Días antes de ser liberado, Ortega Lara, que llevaba ya casi dos años sobreviviendo sin luz, haciendo sus necesidades en una bolsa, sin poder lavarse, casi sin comer, durmiendo sobre unos plásticos en el suelo, sin saber nada de sus seres queridos y consciente de que en cualquier momento unos tipos que no tenían dimensión moral alguna podían entrar y pegarle un tiro, empezó a experimentar un extraño e injusto sentimiento de culpa por lo que le había ocurrido.

    Desde el principio de su cautiverio había decidido hacer algún tipo de ejercicio y establecer alguna rutina diaria. Hombre religioso, convirtió sus rezos a María Auxiliadora en su soporte moral e, inevitablemente, encontró reconfortante acordarse, hasta el más mínimo detalle, de las cosas que había hecho con su familia. “Meditaba sobre las cosas que había hecho bien, sobre otras cosas en las que me había equivocado y que me habría gustado poder corregir. Al final, siempre llegaba a la conclusión de que, al menos, había disfrutado de unos años de felicidad que otras personas nunca tuvieron. Podía considerarme afortunado por lo que había vivido”, recordó una vez fuera.

    Pero la fortaleza inicial se fue transformando en frustración. La “soledad, el dolor físico y mental, el tiempo transcurrido minaron mi resistencia hasta el punto en el que deseas desaparecer antes de convertirte en un guiñapo irreconocible… Busqué la serenidad de ánimo y la paz necesarias para asumir el final… Era por tanto el momento de irse en silencio y con la dignidad de persona intacta”. Sin bajezas, sin subterfugios, como hombre con conciencia, sin mezquindades ni venganzas.

    El intento de comparar de Bolinaga resulta tan impúdico que duele mezclar en el papel su nombre y el de Ortega Lara.

    La dignidad no es algo que la salida de una prisión confiera. Hay reclusos que han muerto en la cárcel, enfermos, sin perder una pizca de dignidad. El Estado no tiene ninguna obligación legal de concederle el tercer grado a Uribetxeberria porque los artículos que le afectan incluyen un “podrá” que le confiere la potestad de hacer lo que crea, sobre todo porque tiene las instalaciones médicas adecuadas. Cuando uno comete un delito tan monstruoso como el suyo ya sabe a lo que se arriesga. Aun así, el Estado de Derecho, por los motivos que sean -entre los que se incluyen los cálculos políticos del Gobierno-, y con los que no todo el mundo está de acuerdo, le ha concedido la compasión que ni él ni los suyos nunca tuvieron.

    Sale llorando, acusando, con la misma ira con la que entró. Es imposible que muera con algún tipo de dignidad. Y no tiene nada que ver con dónde lo haga ni como consecuencia de qué.

  56. Gaugamela dijo:

    D. Lindo Gatito, buen trabajo. Mi enhorabuena y gracias por acercarnos tan apasionadamente al mundo del cine. Para los que, como yo, no somos muy entendidos,.es todo un.hallazgo. Y, mire por domde, mí primer libro tambien fue el Viaje al centro de la tierra. Lo viví tan intensamente que hubiera pagado por ser uno de los personajes. Le siguió Ivanhoe…¡Buah! Fue acabarlos y volver sobre ellos one more time.

    D. José, totalmente de acuerdo con su comentario.

    Buenas noches, remeros (tambien para los ausentes, a los que se les echa de menos).

  57. Gaugamela dijo:

    Hay por ahí un desmadre con las tildes que espero me disculpen. No fue mi intención lesionarles la vista con tal estropicio.
    Lo de la papelera es por los recortes, supongo…¿no?

  58. julia dijo:

    Estaba intentando traer lo de Angeles Escrivá, veo que ya lo ha hecho Catalina. Magnífico el texto, poniendo cordura a tanta confusión y razonamientos interesados.

  59. Asturianín dijo:

    Buenas noches (y vaya horas):

    Dª Ameles, gracias por leer lo que escribo. Lo de estar “anestesiado” (por no decir apijotado. Lo digo ahora que son horas en las que no habrá ropa tendida) lo escribí para describir la sensación que tenía cuando hablaba con algunas de las personas que conocía sobre las barbaridades etarras. Asesinato tras asesinato. Durante algunos años, sin tregua. Es durante ese periodo de tiempo cuando percibo una especie de “anestesia”, de un cierto evadirse del tema en algunos de estos conocidos. Tampoco es una evasión. Es difícil de explicar. Es como si, para ellos, todo se desarrollase de forma que esa bárbara sucesión de asesinatos les acorchara la sensibilidad. Como si les superara la situación y decidieran desconectar. Hablabas con ellos y escuchabas lo de: “¡Qué barbaridad”, “esto no se puede tolerar”, “¿qué quieren éstos?”… Pero percibías en su tono de voz, en sus gestos, algo diferente a lo que veías cuando hablabas de las mismas bestialidades unos años antes.

    A algunas de esas personas les perdí la pista. A otras, no. Y hoy en día siguen preocupados por las cosas que, creen ellos, les atañen directamente: Su economía, su situación laboral, su salud… Su, su, su. O, como mucho, la de su familia más cercana. La situación general del país, los problemas que sufren en otras partes, la situación económica mundial… Esas cosas solamente las ven si las ponen bajo su punto de mira. Su particular prisma.

    Quizá sea que esas personas siempre han sido así. Y que yo, en aquel entonces, no lo veía. No lo sé. Si sé que ahora los veo como unos simples egoístas. Es lo que tiene hacerse viejo. Vas viendo mejor por donde se bandea cada uno.

  60. Fátima del Espíritu Santo dijo:

    BenGunn Returns. Virgensanta.

  61. Asturianín dijo:

    Amigo D. Lindo 8:09 p.m.:

    Gracias a usted. Gratitud que hago extensiva, en este Argosto de cine, a D. Artanis y D. Navarth.

    De Marryat leí De grumete a Almirante. También de la misma colección de la Editorial Bruguera. No me acuerdo muy bien donde los compraba pues, por aquel entonces, yo era prácticamente pequeñito. Pero creo que era en un quiosco que había en unos jardines del centro de Gijón: Los Jardines de la Reina, cerca del muelle local, a los pies del barrio de Cimadevilla.

    De Julio Verne me gusta casi todo. El faro del fin del mundo (también titulada La luz del fin del mundo) es una de las que más me gustan. Lo mismo que La vuelta al mundo en 80 días. No doy más títulos para no dejarme en el tintero otros que me chiflan.

    También para mí una palabra vale más que mil imágenes. Sobre todo si la palabra está bien escrita, bien situada en un contexto. Las palabras describen las imágenes que almacena en la profunda oscuridad de su mina Yor, el minero ciego. Los sueños perdidos de todos nosotros. Ese Minroud lleno de fantasías, recuerdos, ilusiones, decepciones… Todo eso que el autor nos cuenta. Todo eso que nuestra mente es capaz de imaginar con infinidad de matices, es dificilísimo de plasmar en imágenes. Por mucha tesnología digital y mucho 3D que usemos. Pongo el ejemplo de “La historia interminable” porque la adaptación cinematográfica del libro (que vi en vídeo años después de su estreno en cines) fue una de las mayores decepciones que me he llevado. El universo de Ende es, creo, demasiado rico en sugerentes ideas, sensaciones, imágenes como para poder llevarlo a esas imágenes de cine sin perder en el camino gran parte de su atractivo.

    Un libro es un buen amigo. Pero, para muchos niños de hoy en día, es un amigo al estilo Miguelito, el de Mafalda:

    http://librarycartoons.files.wordpress.com/2010/04/mafalda.jpg

  62. Asturianín dijo:

    D. Lindo Gatito 8:16 p.m.:

    Ese Coyote es uno de los que me acompañaron en mi ya lejana infancia. No era de los malos. ¡Que va!

  63. Asturianín dijo:

    Y buenas noches. Avanzadas noches ya.

    Hasta mañana. Cuídense mucho todos ustedes.

  64. viejecita dijo:

    Menos mal que antes de irme a dormir (muy temprano, que tengo horarios de vieja gallina), apunto el número de posts, porque de no ser así, me hubiera perdido el post de las 6’08 de Don Ben Gunn sobre Flint, que no había visto cuando entré a leer por última vez a las 11 de la noche. No sé si fue despiste mío el no verlo, o si había estado dando vueltas por el purgatorio, hasta llegar a su sitio.
    El caso es que lo he disfrutado esta mañana, como he disfrutado leyendo el artículo de Ángeles Escrivá traído por Doña Catalina, y los últimos comentarios de Don Asturianín. Estupenda manera de empezar la mañana en espera del “Malo Preferido” de hoy…

  65. Lindo Gatito dijo:

    No les digo dónde creo que tengo la cabeza porque algunos de ustedes se dirán: “ya me parecía a mí”.

    Se me había pasado el post de reembarque en la Argos del amigo BenGunn (4:41 pm y 6:08 pm), que ni a sor FÁTIMA ni a V se les ha escapado (las chicas, ya saben… su mirada, tan diferente de la de los chicos).

    Magnífico comentario, amigo BENN. Insuperable.

  66. Navarth dijo:

    Espectacular reentrada, BEN GUNN

  67. viejecita dijo:

    Don Lindo ;)
    Los dibujos representando las diferencias entre el “hola” no verbal de chicos o chicas, son muy salados, pero más falsos que Judas.
    Porque.
    Si ya se conocen: Las chicas se fijan en todas esas cosas, y las comparan con los datos anteriores y piensan : ¡Como has envejecido! ¡Que pelos!, tienes ojeras, ¿por quien ?, ¡Como estás de arreglada! ¿ estarías citada con alguien?
    Si las acaban de conocer: Se fijan en todas esas cosas, y en muchas más, (como si l”la nueva” leva o no perfume, o algún logo, si el llavero es de firma o de chinos etc etc ) para meterla en alguna clasificación.

    Pero los chicos no son “tan poco cotillas como pretende el dibujo.
    Que ellos también se fijan; en logos aparentes,( sobre todo en esos carteles de universidades americanas ), en si “el nuevo” luce tatuajes, o pendientes, o algún clavo en la nariz. Y si “lleva” la rueda de grasita típica alrededor de la cintura, si va con camiseta apretada luciendo tableta, si sus zapatillas deportivas son las del último berrido , o si por el contrario, lleva zapatos de los que eligen las madres… Ellos no se fijan en lo del perfume, porque si se fijaran, me temo que tendrían que correr hacia la ducha, y meter sus zapatillas en barreños con agua y detergente durante días…
    Eso sí, si se conocen de siempre, me creo que no se enteren de nada. Que “las chicas” sabemos de eso. Que estamos hartas de que los “chicos” nos digan : “pero si no me lo dices claro, ¿ como quieres que me entere?….

  68. Para ser un buen pirata hay que aprender a trepar por una cuerda y caminar sobre una tabla; hay que saber usar la brújula, dibujar y leer mapas y encontrar las estrellas, es preciso reconocer las banderas y de dónde proceden los barcos que las ostentan, también hay que localizar los puertos y las islas en los que refugiarse, y cuál es el camino más corto para llegar a ellos. Se debe saber sobre vientos y velas, corrientes, nubes e indicios de tormentas. Y también sobre gaviotas, loros, arañas, tiburones y serpientes.
    http://www.otraspoliticas.com/educacion/piratas

  69. JOSE ALBERTO dijo:

    HAY UNA PRIMERA EDICION DE LA NOVELA EN MIL NOVECIENTOS VEINTITANTOS, YO POSEO UN EJEMPLAR ALGO DETERIORADO. EL EJEMPLAR QUE TU POSEES PUEDE SER DE LA SEGUNDA O INCLUSO TERCERA EDICION. SALUDOS, UN GRAN BLOG

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