Supongo que, si nos ponemos estrictos, Audie Murphy debe estar ardiendo en el Averno.
No sé, la verdad, cómo trata la doctrina a los que matan por su país. Si bien, en este caso, hay que tener en cuenta la cantidad. Hay que tenerla en cuenta porque para Audie, un sencillo hijo de pobres aparceros tejanos, ser el soldado norteamericano (GI) más condecorado en la II Guerra Mundial, fue la llave a una prosperidad temporal y una fama un poco más persistente que, para ser obtenida, obligó al muchacho a un viaje de ida y vuelta al Infierno, parafraseando el título del film semibiográfico que protagonizó (To Hell And Back!).
Su rostro era un poco rechoncho y querubinesco, en un físico más bien pequeño como el de un Cagney bien nutrido. Audie debía ser el niño que lleva una manzana para la profesora, el crío del que el predicador se fía para recoger la limosna. Audie fue dejando Fritzes y Hanses -hasta 240- por los campos de Europa. Pero en la tierra en que los muertos caían al grito de acción y se levantaban con el corten, sus ojos azules y su limitado talento para representar le convirtieron en un héroe unidimensional con escasas oportunidades para intervenir en películas que merezcan un segundo visionado; John Huston, que en el fondo era un cachondo, le entregó el papel del soldado que conoce el mordisco del miedo en la adaptación homónima de la novela de Stephen Crane “La Roja Insignia Del Valor”, uno de los grandes casos de caos y fracaso en un proyecto de una gran productora; hoy es una de esas piezas cargadas de rescoldo y valor añadido. Murphy era la bondad justiciera; en el cine -mayormente protagonizando westerns- mataba en el nombre de lo que podríamos calificar bajo el amplio manto de la palabra “righteousness”… Dios, patria y Justicia. No necesitaba más para desenfundar.
Neville Brand iba detrás. Recorrió la misma Europa herida y despachó vidas, acumulando menciones también. Y los cazatalentos de Hollywood decidieron que si le daban cancha a Murphy, el segundo también podía ingresar en HollywoodLand. Pero el número 2 nunca es el número 1. Y su rostro áspero, rudo y opaco y un físico de los que no quieres encontrar en un callejón oscuro, hicieron que se convirtiera en el opuesto de Audie, aún habiendo cubierto las mismas trincheras y habiendo despachado notables cantidades de almas.
Cuando Audie se casaba con la chica, Neville pagaba a una corista, que en el cine negro era el eufemismo para “puta”; cuando Audie salvaba a un niño, Neville pateaba a un perro; cuando Audie caía en el lado oscuro y encontraba un ticket para la Redención, aún a costa de un plomazo, Neville ya tenía cara de ataúd con nombre propio. Murphy y Brand representaban el más esquemático caso de bondad y maldad acorde con rostros hechos carne de casting y biografías paralelas, mientras el público bebía Coke y comía palomitas, haciendo coro a los papeles preestablecidos por esa diferencia inaprensible entre un héroe y una mueca.
Neville -que también había nacido en un estado que aquí nos suena a rural, como es Iowa,- tuvo un único y largo matrimonio, hijos y una carrera constante con su mueca de tipo duro. Murió cien veces y tuvo una cita final con el cáncer a los 71 años. Audie, el buen chico de matrimonio breve y único, tuvo stress post traumático toda su vida; el director Don Siegel contaba como llevaba consigo un Colt Army 45… a su dormitorio, al restaurante, a cualquier parte. Audie encontró la muerte volando entre la niebla, contra la ladera de una montaña a los 45 años. El cementerio militar de Arlington le acoge y su tumba es la segunda más visitada. Sólo le supera la de JFK.



Buenos días a todos, tal día como hoy los malos no mataron.
Que tengan un buen día de La Virgen.
ARTANIS, se supera usted. A sus órdenes.
Buenos días. Viento sur fuerte, 26 º a esta temprana hora, bochornazo , a la espera de lluvias.
¡Que buenos malos, Artanis!. A los de hoy ni les conocía, solo me suenan un poco sus caras.
Florencio Domínguez, en La Vanguardia:
El PP se lía solo
Tonia Etxarri, en El Correo, abundando en el tema de la bronca habitual en el paisito:
Discursos de ayer
En la Razón nos cuentan como ni siquiera dicen la verdad los etarras huelguistas:
La picaresca desinfla la huelga de hambre etarra
Vaya…
La picaresca desinfla la huelga de hambre etarra
Esta noticia se la dedico especialmente a Don Benjamingrullo. Le va a encantar:
Toros vascos
Txangurro para todos
En la Argos en Agosto: Cine de Artanis y Ensayo.
Ussía, hoy habla de San Sebastián:
15 de Agosto
Y Alvite habla de Brasil y su música.
Belleza sin tambores
Don Artanis ;
Otra película, y otro personaje, que no conocía.
Su crónica es estupenda. Pero yo veo películas, como leo libros, o como me meto a hacer sudokus, o problemas de esos a los que llaman “de lógica”, por puro placer escapista. Y esta película de hoy, y su protagonista, no me iban a ayudar a escapar de la realidad, sobre todo, después de leer su fabuloso comentario.
Así que, “To hell and back” no va a acabar en mi carrito de Amazon. Me ha ahorrado usted, con su información y la historia que cuenta, al menos un par de horas de chafe.
¡Muchas gracias!
Jo, Don Artanis, me deja usted boquiabierta. Ya no es que escriba maravillosamente, es que sus escritos demuestran una enorme sensibilidad. Le felicito.
Doña Tasmania hoy en la zodiac denuncia el mal uso del poder. Y pone como ejemplo el nuevo restaurante que se van a hacer los políticos gallegos, en estos tiempos tan “boyantes”.
No tenía ni idea, don Artanis. Muy bueno y muy interesante esto que nos trae.
Doña Pussy Cat
Alfonso Ussía podrá decir lo que quiera. Pero eso de que no echa de menos San Sebastián, no se lo cree ni él.
Porque en Comillas y sus alrededores, ( como ocurre en Sotogrande ), están reunidas familias y familias madrileñas, de las que antes pasaban esos veranos tan largos en San Sebastián, y también muchas familias vascas “de toda la vida”, que se sienten exiliados de lo que era su casa, y que sueñan, en el fondo de su corazón con volver a ella un día.
Muñoz Seca, el escritor, abuelo de Ussía, tenía una casa en Ategorrieta, a la que, cuando se puso de moda poner nombres vascos a las casas, ( véase Gure Torrea, Eguzki Alde, Eguzki Soro, Toki.Eder …) llamó Toki al Timbre ( nombre que mandó colocar en una placa, justo encima del llamador de la puerta ), con gran escándalo aparente de la burguesía local, a la que le hacía mucha gracia aquello, pero al mismo tiempo le parecía una falta de respeto hacia cierta ñoña nueva tradición.
Me apostaría algo, a que, si los donostiarras dejaran de votar tan masivamente a los separatistas de todo pelaje, (no sólo a los Bildus de turno ), muchos de esos exiliados, a los que ni siquiera se les reconoce que lo son, volverían al País Vasco. Al menos los que tienen ya cierta edad, como Ussía.
Porque para sus nietos, el País Vasco tendría el mismo significado que el que tuvo, durante siglos, aquello de ” El año próximo en Jerusalem”, que repetían en sus oraciones los judíos repartidos por el mundo.
Entrada para hoy: “El bueno, don Artanis y el malo”.
No conocía a ninguno. Al visionar las imágenes que acompañan al texto, se cumple el principio fundamental que dice: en ocasiones los buenísimos, hacen a los malísimos hasta empáticos.
Buenos días.
Excelente D. Artanis.
Tal vez el padre de Audie Murphy fue boxeador y enseñó a su hijo, que aplicó con generosidad, aquella vieja máxima de “Más vale dar que recibir”.
Viejecita, con todos mis respetos, me parece tremendo que se llame “exiliados” a los nacidos en el País Vasco y que viven fuera de allí. Y el último párrafo incomprensible.
Los judios fueron perseguidos en casi todo el mundo. Los vascos, sólo algunos -aunque muchos-por sus ideas no nacionalistas o diferentes a ellas, y sólo en el País Vasco.. En esa persecución ls acompañaron no pocos compatriotas españoles, y qué decir de las fuerzas de seguridad, que caían cazados como conejos
A los judíos se les quiso exterminar -y se les quiere, no nos engañemos- por ser quiénes eran y son, no por cómo son y eran, como es todo el que discrepa con el nacionalismo.
Todo esto que escribo, no quita que me parezca bien lo del censo para poder votar los que se han ido por motivos de violencia y acoso. No puedo descalificar los argumentos de los que no opinan así porque son muy contundentes, muy sólidos. Pero sigo pensando que a una situación excepcional, merece la pena intentar -¡si supiéramos como!- dar una respusta excepcional.
Pero insisto, me parece poco afortunada la comparación y me da que pensar otra vez lo mismo. La incapcidad de los vascos, o de muchos de ellos, para salir de semejante bucle.
Un poco deslavazado me salió el comentario pero, en fin, espero que más o menos haya sabido explicarme.
Doña viejecita, yo sí le creo a Ussía. Fíjese, en mi familia somos 8 (padres y hermanos) y ya sólo vive uno en Bilbao. El resto, nos hemos ido. Y no lo echamos de menos ninguno. Y yo me pregunto muchas veces, ¿por qué? ¡si es nuestro pueblo, donde nos hemos hecho, donde hemos estudiado y donde conocimos a nuestros amigos! Nada es ya igual. Voy de vez en cuando y no reconozco nada de lo que veo, ni la gente, ni la estética del ambiente….No me reconozco en sus calles ni quiero hacerlo. Casi todos los que allí viven han permitido que les modele el nacionalismo, todos han tragado dócilmente con la ideología y están encantados de la vida.
No, no lo echo de menos ni tengo la más mínima intención de volver aunque me lo pusieran muy fácil.
Audie&Neville/Vida&Cine: Inversamente divergentes.
Buenos días.
Excelente disección paralela de dos vidas azarosas. A Audie Murphy le tocó el abismo,eso es cierto.
Flop, flop, flop…
«No, no lo echo de menos ni tengo la más mínima intención de volver aunque me lo pusieran muy fácil.»
Y eso que ganan los suburbios bilbainos con usted y con tanti cuanti.altri (no me dé las gracias, no es lisonja).
.
Doña Julia
Doña Louella
Durante siglos, los judíos dispersos por el mundo soñaban con volver. Y muchísimos estaban ya asimilados a sus países de acogida, como unos alemanes, unos rusos, unos franceses más.
Si no llegan a existir los Hitler, los Stalin, etc, el proceso de asimilación, y el olvido de la famosa coletilla “el año que viene…”, hubiera seguido su curso imparable, y ahora, sería una frase ritual,sin significado, excepto para unos pocos sionistas. Porque de no haber existido los campos de exterminio nazis, tampoco creo que existiera el estado de Israel. Y de existir, se hubiera creado de otra manera.
Incluso hoy en día, en USA, hay muchos escritos lamentando la asimilación de los judíos a la sociedad americana, y queriendo que se mantengan las diferencias. Y eso,( la asimilación ), después del Holocausto, y después de la promesa de los países islámicos de hacer que desaparezca el Estado de Israel.
Np pretendo equiparar a los afectados por la diáspora vasca, con los afectados, durante siglos, por la diáspora judía.
Lo que sí he comparado es el significado actual, para los jóvenes que no llegaron a vivir allí, de la añoranza por el País Vasco, con la añoranza de los jóvenes, totalmente asimilados a la sociedad norteamericana actual, por “la tierra prometida, que mana leche y miel”.
Es como esas familias pobres, que te enseñan orgullosas sus escudos heráldicos en los dinteles de unas casas que, o están en ruinas, o que han dejado hace tiempo y tiempo de ser suyas.
Seguramente será la mía una comparación torpe. Pero el propio Ussía reconoce que llora con La Salve. Y si fueran ustedes a los funerales madrileños de esos ” que ya ni siquiera echan de menos San Sebastián” ( sirve lo mismo para Zarauz, para Las Arenas… ), – que están empezando a morirse de puro viejos ya- , verían como todos los asistentes cantan el ” Agur Jesusen ama”, o el “Agur jaunak”, en vascuence, y llorando a moco tendido.
Pero claro, ellos no lo echan de menos para nada. Ya saben aquello de:
” Antes Mártir que Confesor”.
Joé con Reggio’s.¿Por qué no enlazan nunca los editoriales de El Mundo y sí los de El País?-pregunta inocente-. Entonces,¿por qué los domingos enlazan la carta de Pedro J.?¿Y por qué nos dejan otros muchos días chorraditas de la Rigalt o infumables como este que llama xenófobo al que no esté de acuerdo en pagarle la sanidad a los inmigrantes ilegales?
http://elcomentario.tv/reggio/mamografias-de-antonio-lucas-en-el-mundo/15/08/2012/
No tardarán en enlazar a Antonio Gala, sino lo han hecho ya.
Periodismo de opinión(de izquierdas) en Reggio’s
Buenos días,
Doña Louella, siempre he tenido un sentimiento ambivalente respecto a la experiencia que usted relata. Por un lado, siempre me he considerado una persona que no da ninguna importancia a eso de “las raíces” (¿cómo, si mi familia viene de todos lados y se ha movido más que una feria?) y soy el primero en decir que si hay que emigrar para buscarse las habas, se emigra y no pasa ná. Pero cuando pienso que eso es precisamente lo que querrían los que sueñan con su país de los pitufos, todos iguales y felices de no tener nadie que desentone, los que te llaman “colono”, “xarnego” o, simplemente, “espanyol”, me puede la vena punk “¡Qué os jodan!” y mayor es mi determinación a quedarme, aunque sea no más que por joderles la contemplación del paisaje.
Entre la pequeña controversia que ha generado el artículo de Ussía, estoy completamente a favor de lo que dice Viejecita . Conozco a muchos que han marchado a vivir fuera del paisito, muchos de ellos donostiarras. Todos añoran la ciudad que conocieron, aquella que vivimos en nuestra infancia. Hablo de San Sebastián, pequeña, familiar, con un consenso que nos permitió vivir confraternizando con todos. Lo que no supimos ver fue la bestia que anidaba entre los nacionalistas que en cuanto tuvieron la ocasión de plantar sus aldeanos reales, propiciaron la exclusión, primero con su racismo y cuando vieron que eso no cuadraba a sus fines, pues había demasiado maketo de origen, implantaron la “normalización lingüística” implantando la exigencia del idioma vasco, ahuyentando a muchos que veían en el absurdo un atraso para los estudios de sus hijos y para su futuro. Además, Eta se ocupaba de la parte sucia del asunto, matando a políticos (UCD, exterminada), a militares, civiles insumisos y hasta a supuestos narcos, a estos para para pasar por redentores sociales.El infierno se completaba con el impuesto revolucionario, cuya historia está magistralmente retratada en la novela de Guerra Garrido, La carta, que recomiendo con entusiasmo.
Muchas razones para irse, todas ellas injustas. Por ello comprendo que Viejecita añore su ciudad, y aunque le sea muy difícil regresar, su Arcadia está en la Concha, en esta playa de los juegos de su infancia. Recuerdo que otro machacado, Savater, en su sentido libro autobiográfico, deja dicho con toda el alma, que quiere que sus cenizas sean esparcidas por por esta bahía. Algo tiene esta ciudad, a lo mejor es solo la profunda herida que ha dejado su tremenda historia.
¡Bravo Viejecita!
Muchas gracias Doña Pussy Cat
Sus ánimos alegran el corazón de esta “maketa”.
¿Me estoy volviendo loco (no me extrañaría, en plena vorágine de la Semana Mier… Grande donostiarra) o yo he visto, en la entrada (magistral) de ARTANIS un vídeo de Neville Brand? Sí, ese que, si no me equivoco, pertenece a la egregia serie de “Los Intocables”, que tanto me gustó en su momento y que tengo que repescar un día de estos (con su doblaje auténtico, no sé si portorriqueño, ese que en el que decían: “¿Qué te produse hilaridad?”, “Golpisa” y “Ocsiso”).
Pues eso, ARTANIS, que excelente, rozando el cielo, cuando no metido en él.
Recuerdo una película de Audie Murphy, en la que hacía de partenaire de James Stewart, “La última bala”, uno de esos “western” crepusculares, que decían. Encontré en su trama una cierta metáfora profética sobre los hermanos Kennedy. Veías la película (que era de 1958) diez años más tarde y podía verse casi como una de las Centurias de Nostradamus, qué cosas…
Lindo Gatito, don Santiago y colegas, toda la película ‘El cebo’ [1958], de Ladislao Vajda:
Un abrazo.
EQM
Este es, el de la demografía del terror, o del simple fastidio, un asunto que teemos abandonado y que los nacionalistas manejan con gran soltura. Ellos hace tiempo que han interiorizado ese argumento, el de la “invasión”, que es lo que impide que en sus respectivos reinos de fantasía reine la unanimiedad y la concordia. No es que su proyecto sea divisivo y excluyente, son los “extranjeros” los que rompen la armonía. Y aúnque no lo proclamen –bueno, a veces sí– aspiran a que esos molestos españoles que anidan entre nosotros se larguen por las buenas o por las malas. El éxodo constante, de el País Vasco o de Cataluña, de tanto discrepante, contribuye a hacer más homogéneo y asfixiante el ambiente para los que se quedan y refuerza la hegemonía de los opresores.
¿Cabría la posibildad de invertir el flujo? ¿Una suerte de sionismo vasco, o catalán, un retorno a la tierra próscrita, para liberarla y redimirla con el trabajo de los españoles libres del miedo y la intimidación? ¿Un kibbutz en Azpeitia? ¿Un moshav en el Vallés?
La pasada semana, una señora de la capital del mundo me preguntó: “¿Y no echas de menos Bilbao?”
Le dije que no, y mostró cara de estupor.
Le dije que echaba de menos Suiza, de donde no soy, pero es el país que verdaderamente añoro y a donde regresaré unas largas semanas dentro de cuatro meses menos un día, si sobrevivo a la fregona veraniega. Casi podría señalar los minutos que me restan para subir al avión.
Así que creo a Ussia. Bilbao es ahora para mí familia y amigos que allí siguen. Y también, cuando voy a Málaga y paro en la taberna Txakoli de Marbella, las bilbainadas permanentemente sonando en el local, que en voz baja canturreo. Un recuerdo, pero no una añoranza. Ninguna emoción.
Al leer el título de la entrada de hoy pensé que alguien había encontrado una peli de Mouriño. Luego he visto que trata de dos personas de las que tampoco sé nada.
Está muy bien escrita, desde luego, pero ¿cómo han adivinado Vdes. que la escribió D. Artanis? Yo no consigo ver su nombre.
Julia dice:”Viejecita, con todos mis respetos, me parece tremendo que se llame “exiliados” a los nacidos en el País Vasco y que viven fuera de allí. Y el último párrafo incomprensible.”
¿Incomprensible?… ¿Que diferencia hay entre un judío perseguido por la barbarie nazi a un vasco perseguido por la barbarie etarra?. Para el pobre donostiarra obligado a plegar el chiringuito y largarse a tierras menos peligrosas, ninguna. Sí, ya sé que el holocausto judío fue tremendo, inadmisible, injusto, imperdonable. Pero para los propios protagonistas de cualquier persecución no hay diferencia. A los que les mataron el padre, a los que tuvieron que poner distancia por riesgo de sus vidas, no hay que minimizarlos, son víctimas, tan respetables como cualquiera.¿Que no se puede comparar? Vale… pero el perseguido vive intensamente la injusticia, les debemos apoyar, no olvidarlos ni minimizar su sufrimiento.
Audi&Neville ¿Vidas perpendiculares? Fenomenal texto, Artanis.
Sobre Ussía:el nacionalismo creó una nueva realidad. Juaristi dixit:de la secular idea de los vascos como los protoespañoles a los vascos como el pueblo oprimido por los españoles.
Saludos y gracias
“En días como este” en http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com
¡¡Qué bien cantaba Roxanne Murphy en “Límite 48 horas!!http://www.youtube.com/watch?Lo bordaba
D. Lindo…
Efectivamente, el episodio piloto (incluido, si no me equivoco en la edición dvd española) presenta a Brand como Capone. ¡Y dirigido por Phil Karlson! Creo que tuvo tal éxito que se proyectó en el cine en su día…
Hay lecturas que iluminan sobre algunas cuestiones actuales y que a algunos nos tocan muy de cerca, sobre lo que ha comentado mi querida V, esa donostiarra que vive en Madrid.
Por ejemplo, acabo de terminar de leer: “En el jardín de las bestias”, de Erik Larson, sobre la demoledora experiencia que tuvo un candoroso y bienintencionado profesor de historia, nombre embajador de lo EEUU en Berlín en el año 1933, William Dodd. Fue un hombre que tenía que representar a su país en el emergente estado nazi, protegiendo a sus compatriotas y a los intereses de su nación. Pero también fue viendo lo que iba surgiendo y fueron inútiles sus informes, en principio comedidos y luego más explícitos, teniendo en contra una opinión antijudía de congresistas, secretarios de estado… y hasta del propio Roosevelt, a quien nadie podrá acusar jamás de adalid de la causa sionista.
Ese libro y otro que estoy releyendo, “Esta noche, la libertad” (D. Lapierre y L. Collins) me están dando muchas pistas y claves de lo que nos pasa, como sociedad. Demasiadas contemporizaciones con el mal, demasiado mirar para otro lado, demasiado conformarse con un statu quo impuesto cuya perversidad no se ve o no se quiere ver… y demasiado poca vigilancia sobre la bestia que llevamos dentro, impresa en nuestro palecórtex. Gandhi la vio y se esforzó, con mucha disciplina, por mantenerla a raya. Los demás, ni hablar, le dieron rienda y provocaron situaciones que ni el cine puede reflejar, de puro horribles y sádicas, como los “trenes de la muerte”, peores e infinitamente más salvajes que aquellos de cuya logística se encargó, con tanta eficacia, Adolf Eichmann.
En fin, largo de contar y reflexionar. Mejor en una tertulia tête à tête que en las limitaciones de un blog
¡¡Anatema!! Lo que nos faltaba. Torear con la icurriña.
(si Jon Idigoras, el novillero, levantara la cabeza…)
“Nombrado embajador de los EEUU”, coñes…
No puedo entrar en el fondo del razonamiento, mis recuerdos y nostalgias infantiles no pasan por el norte; pero el comentario de Dª Viejecita me ha parecido, literalmente, precioso.
Y los neutrales de siempre pidiendo la excarcelación del secuestrador de Ortega Lara.
(que digo yo que deberían decir a quien encarcelar en su lugar, para conservar la neutralidad)
(¿Garitano?)
US Army Runaway: GI You.
Don Quicio
No sabe cuanto agradezco que haya puesto el You Tube de El Cebo.
Porque sólo había encontrado el DVD de la película, en alemán, y con subtítulos también en alemán, y me esperaban días de diccionario , de parar, y de volver para atrás, hasta ser capaz de entenderlo todo.
¡Muchas gracias, de verdad!
Muchas gracias a Doña Pussy, a Doña Repanocha, a Don Lindo por su comprensión. Y pido a todos los demás mis excusas por haberme expresado tan mal, y haber montado la que he montado a consecuencia de ello…
Ahora ; lo de “Antes mártires que confesores ” en relación con los que dicen que ” no echan de menos” los lugares y las gentes de lo que fuera la parte más feliz de su infancia y juventud , (pues era en esos larguísimos veraneos cuando se vivía, y no durante el curso escolar, tan reglamentado), eso, pues, lo sostengo a pesar de los testimonios en contra.
Terca que es una…
Claro, con casos como este es lógico que digan que los catalanes somos tacaños…
http://mas-ediciones.e-noticies.es/tarragones/apedrea-al-helicoptero-de-los-bomberos-que-cogia-agua-de-su-alberca-67087.html
Viejecita, donde usted pone sentimientos ligados a un territorio y sus costumbres, yo esos sentimientos los localizo en la infancia. Tambien en la adolescencia. Me parece normal que Ussía se emocione con la Salve, siempre que no sea muy a menudo, pues entonces sería un peñazo tanto sentimiento. Yo me emociono cuando oigo “La Calandria”, y “Un sorbito de champán”. No quiero hacer gracietas, se lo digo de corazón. El otro día pasé por casualidad por mi facultad, la de Filosofía y Letras de Oviedo. Ni Proust y Serrat juntos me habían avisado de que a estas alturas y en un día normal, me podría dar tal achuchón de melancolía. Por el recuerdo de aquellaa época y la fuerza que teníamos, por la alegría incontenible y sobre todo porque estábamos todos, no se había muerto nadie.
No puedo ponerme en la piel de los que se sienten apegados a su tierra, porque no es mi caso; yo me apego a una calle, a un bar, a un parque, pero a una provincia…como que no. Y menos a una autonomia. España es otra cosa, la veo más acogedora, a pesar de todo, pero tampoco, por supuesto.
Lo de los judios. No me atrevo a intercambiar opiniones en este tema, en el que mis conocimientos serán seguramente inferiores a los suyos. Pero siento mucho no saber hacerlo, el hacer ver que no resiste la comparación entre los valerosísimos vascos perseguidos por Eta (como lo son muchos periodistas y activista mejicanos, por ejemplo) de la condición de perseguido que siempre acompaña y acompañará a un judio. No puedo explicar la almendra de la cuestión. Si a estas alturas no “percibimos”, no “sentimos” lo que supone el antisemitismo es que la batalla por la civilización está más perdida de lo que creíamos.
En fin, ojalá tuviera yo por aquí un primo de zumosol que supiera explicarme.
En cuanto a la gente amenzada, doña Pussy, esa gente siempre pudo, puede y podrá contar conmigo, en el País Vasco y en Pernambuco, por mi no ha de quedar.
Pero es que estamos hablando de otra cosa. Eta, al final, sólo ha resultado ser una banda de gansters, una mafia, unos terroristas, a fin y al cabo. El nazismo, el antijudaísmo es algo absolutamente diferente, es el horror en sí.
Un entretenimiento veraniego: reseña en mi blog de “El carretero de la muerte”, donde también hay un malo muy malo.
http://ideasculturasensaciones.blogspot.com.es/2012/08/un-cuento-y-una-pelicula-el-carretero.html
Espero que les guste!
Querida Julia. Déles usted tiempo.
Hollywood Babylonia</b<: sector de la industria cinematográfica norteamericana que, en sus estudios californianos, produce películas cuyos protagonistas son niños.
Las entregas del verano se están convirtiendo en una excelente sesión de cine. Ya lo he dicho pero lo repito: excelente la de hoy, y las anteriores, de Don Artanis y excelentes tambien las de Don Lindo y Don Navarth. Un acierto más del patrón.
Dña. Louella, nosotros estamos encantados de tenerla cerca. Un lujo que vino de Bilbao.
Yo no soy de otro sitio que de dónde están mis afectos y, afortunadamente, habitan en muchos sitios.
Doña Julia
Viejecita, donde usted pone sentimientos ligados a un territorio y sus costumbres, yo esos sentimientos los localizo en la infancia. Tambien en la adolescencia…No puedo ponerme en la piel de los que se sienten apegados a su tierra, porque no es mi caso; yo me apego a una calle, a un bar, a un parque, pero a una provincia…como que no. Y menos a una autonomia.
No sé de donde saca usted que yo ponga sentimientos ligados a una provincia, a una autonomía, o a un territorio y a sus costumbres.
Como usted, asocio mis recuerdos y mis sentimientos, a una ciudad, un barrio, unas gentes, que conocí y que viví en mi infancia y en mi juventud. Como creo que le ocurre a la mayor parte de las personas. Lo de la autonomía, o incluso la provincia, son conceptos abstractos, artificiales, que a mí al menos, no me impresionan gran cosa.
Pero probablemente, la causa de que usted crea que lo que nos puede entristecer tanto a mí, como a muchos otros exiliados , a los que ni siquiera se nos reconoce el hecho de considerarnos exiliados, cuando recordamos nuestra infancia y juventud, es alguna clase de nacionalismo tan excluyente como el de los que parten ahora el bacalao, se debe a mi poca felicidad de escritura, que además, a medida que voy entrando en la vejez, se va haciendo cada vez más patente.
Yo le podría hablar de la osa Úrsula, del Monte Ulía, de Ramón el bañero, de montones de sitios y de personas, de mi San Sebastián, pero a usted eso no le diría nada.
La diferencia entre lo que usted cuenta, y lo que les pasa a alguno de esos “exiliados” (que no tienen derecho al calificativo ), es que usted puede pasearse tranquilamente, delante de su vieja facultad, o visitar aquél bar, sin que a nadie le moleste, pero Ussía, por ejemplo, no pudo ir a Marquina, a la boda de un hijo de su hermano, precisamente porque la policía le avisó que si iba, se jugaba estropear la boda de su sobrino, porque aunque él tuviera protección policial y privada, no se podía proteger a todos los asistentes. Y, en cualquier caso, reventarían boda…
“Eta, al final, sólo ha resultado ser una banda de gansters, una mafia, unos terroristas, a fin y al cabo. El nazismo, el antijudaísmo es algo absolutamente diferente, es el horror en sí.”.
Eso es VERDAD. Pero me temo que la cuestión es, ya que estamos en jornadas veraniegas de cine y ya que ha sido nombrado Ingmar Bergman como muy afecto para algunos participantes de estas jornadas, lo que con mejor o peor fortuna se insinúa en “El huevo de la serpiente”.
Yo no puedo soportar el oír decir que los judíos (confundiéndolos con los israelitas, en forzado y antisemita tropo) se portan con los palestinos como los nazis con ellos, porque no es verdad en absoluto, pese a los errores que puedan cometer… incluso crímenes (recordenos Sabra y Chatila… y no olvidemos que el criminal Arafat hundió los acuerdos de Camp David). si los israelitas se portases como los nazis con los palestinos no quedaría ni uno de ellos… y no tendrían palestinos en su propio gobierno.
Pero tal como advierte JOSÉ (4:18 pm), ETA, sus amigo, sus adláteres, su brazo político, SÍ es nazismo. Larvado, no eclosionado del todo del huevo, sin el poder que el NSDAP llegó a detentar (pero algún camino llevan recorrido), pero con la misma alma.
Ayer mismo, en pleno Boulevard donostiarra, en el precisos Kiosko de Eiffel, estaba desplegada una gigantesca pancarta con la foto del criminal Jesús María Uribecheberria, ese que se ha puesto en falsa huelga de hambre para que lo excarcelen, poniendo en marcha todo el aparato propagandístico, no de la banda, sino del entramado, del que ahora mismo dirige la alcaldía de San Sebastián y la Diputación guipuzcoana. ¿Y cuál era el lema de la pancarta? Pues asómbrense ustedes de la desfachatez, de la desvergüenza, de la mentira goebbelsiana químicamente pura expendida como consigna: “NO A LA PENA DE MUERTE”.
Ahí lo tienen, blanco, en brick y con un vaquita pintada en un soleado prado.
¿Dónde hay “pena de muerte” en este país más que la que Uribecheberría quiso administrar, lenta y cruelmente, a José Antonio Ortega Lara cuya foto de su liberación, por cierto, tanto nos recordó a la de los supervivientes de Auschwitz-Birkenau?. Puro nazismo, además de “mafia” y “terrorismo”.
Ayer alguien vinculó unos oportunísimos “Twits” de Santiago Abascal en los que, en veinte ilustraciones, mostraba a las claras ese carácter de lo que se expandió en la Alemania en los años 30. Hoy mismo, en los años 10, pero del siglo XXI, en esta pequeña parcela de España, pasito a pasito, se está dando algo muy similar y no deberíamos nadie entretenernos a la manera de los conejos de Iriarte en discernir la raza de los perros cuyas camadas tienen, cada vez más, su terreno ecológico ideal para desarrollarse, porque hay muchos (y ninguno en esta bitácora, gracias sean dadas) quienes, viviendo en el quinto, se desentienden del incendio del segundo, como si la cosa no les pudiese afectar.
Y no se puede decir que no tengamos a ningún Martin Niemöller que nos advierta, porque yo tengo mi biblioteca repleta de avisos a navegantes, con explicacions muy claras y análisis muy certeros. Pero, no sé por qué, el toque a rebato parece que nos lo tomamos como alegres sones de carillón.
Viejecita, no tengo más que decir y además no quiero seguir dando la impresión de que minusvaloro o quito importancia lo que pasó y pasa en el País Vasco, porque es todo lo contrario. Creo que, sencillamente, hablamos desde perspectivas diferentes, somos diferentes.
Tampoco he sabido, por lo que veo, transmitir lo que quería decir con lo de los recuerdos, la facultad, la infancia, etc.; también lo dejo.
Lo de Alfonso Us, qué decir. Lamentable, propio de una sociedad envalentonada y antidemócrata. No sé a qué periodo se refiere usted con esa boda; si la amenaza era sólo de estropearla, es decir si es algo reciente, donde al menos ya no hay bombas (toco madera). Lo pregunto porque poco a poco, la kale borroka ya no es exclsusiva de esta tierra; en Gijón, Esperanza Aguirre tuvo que renunciar a dar el pregón en las fiestas taurinas de estos días, y eso que a plantada pocos le ganan. La que le tenían preparada iba a chafar el ambiente y prefirió no hacerlo.
NSDAP/MLNV: Pulsión de muerte ajena.
Querido Patrón, D. Artanis, pido permiso para salirme del tema y entrar en el debate surgido hoy.
Llevo viviendo quince años en Alicante y debo decir que no echo en absoluto de menos la Algorta de mi niñez y juventud, y que, si pudiera elegir, ni loco volvería a ese pueblo convertido en pasto de nacionalistas de todo pelaje, con sus agures y sus ekoitzes. Sólo me quedan algunos amigos y unos pocos rincones (no muchos, porque me los han cambiado de raíz y sin compasión) a los que retorno cuando estoy de visita a mi madre, la única verdadera razón que tengo para volver a entrar en Vizcaya. Bueno, ésa, y pasar de largo para la Montaña y bañarme en la playa de Laredo.
Siempre me preguntan, o más bien afirman con condescendencia y una gota de caridad: “Echarás de menos esto, ¿verdad?”
Pues no. Para nada. Qué bien se vive en Alicante y en mil sitios más de España. Qué maja es la gente. Qué bien me tratan. Demasiado bien, cuando se enteran de que soy vasco. Demasiada comprensión con el puñetero hecho diferencial.
Así que estoy completamente de acuerdo con Doña Louella, Doña Julia, D. Penalty y otros.
Por cierto, Eta ha matado, ha conseguido que se vayan del P.Vasco gente nacida allí y gente de fuera a la que le gustaba aquello para vivir. Pero el odio a España está mucho más arraigado, parece más irreversible, en la “civilizada” Cataluña que allí; sus métodos, los del nacionalismo catalán, son también de libro. Es mi opinión, al menos.
Don Lindo Gatito:
Entre la Alemania pre-nazi y el País Vasco bildutarra hay similitudes, pero también grandes diferencias. Los alemanes no sabían de lo que serían capaces los nazis una vez que los llevaran al poder. Y, después, desorganizados e imposibilitados de parar a la bestia, prefirieron ignorarla u obedecerla por imperativo legal antes que sucumbir combatiéndola.
En el País Vasco se ignora a Bildu y a ETA aun conociéndolas y (casi) nadie se pone nervioso si un etarra es presidente de gobierno, diputado general o alcalde, aunque lo sea sin mayoría absoluta. Los demás partidos lo permiten. Dígame usted que PP, PSOE, Aralar, PNV, EB… no conocen a nuestros hitlers autóctonos.
Y ahí es donde radica la diferencia. Nosotros sí sabemos lo que nos quieren hacer, pero preferimos el campo de concentración, la basura en la puerta y la cámara de gas antes que ponerles coto y en su sitio.
(y además nos dan pena)
(aquellos a los que han pillado están los pobres en la cárcel, pasándolo mal)
(otros muchos están sueltos con centenares de asesinatos sin esclarecer)
(y quienes les apoyan, esconden o promocionan, están gobernando por mor de la desidia popular y de los demás partidos)
(Gora Euskadi!)
¿Qué estaría cocinando?
Soy nueva en esta plaza. Vivo en la nostalgia de volver y estoy de acuerdo con Viejecita, aunque a veces para consolarme pienso que mi Sanse ya no es lo que era, a veces ni lo reconozco.
Volver a mi barrio, volver a mi txoko, volver a mi infancia…..pero a veces pienso que esos ya no existen.
San Sebastian ha sido colonizado por una nueva “raza” con la que no me identifico, que me es ajena, una raza que se ha impuesto a base de sangre y fuego, haciendo de la ciudad un lugar distinto me temo. Cuando voy recorro sus calles, toco las piedras de las fachadas y quiero creer que es mi Donosti de siempre y mi pregunta es, podría volver a vivir allí? o sufriría demasiado viendo lo que hay?.
Mientras tanto sigo soñando en VOLVER
Buenas tardes.
Una entradita de nada para agradecer las recomendaciones cinematográficas. Acabo de ver la película recomendada por Don Lindo, El Cebo. Magnífica, con tantos años se conserva con mucha frescura y demuestra que cuando se hace buen cine no hacen falta costosísimos inventos ni tremendos efectos especiales. No soy buen crítico, ni entiendo mucho pero, me ha parecido una película muy bien dirigida, bien interpretada y con un buen ritmo en la acción. Se me ha hecho corta. (hay que ver lo que se parece el protagonista a Alan Lad).
Don Lindo, Don Artanis y Don Navath, gracias por sus magníficas crónicas, además de entretenidas están resultando muy didácticas.
A mi la película que me hubiera gustado ver esta tarde es la de los Geos abordando el barco de los narcos. Menudo espectáculo.
D. Lindo…
A modo de inventario, el film que cita vd. “La Última Bala” es un western más bien blando, destacable por motivos biográficos, ya que supuso el fin de la amistad y la colaboración entre Stewart y el gran Anthony Mann. La película la finalizó un director de la factoría Disney. De entre la filmografía más bien gris de Audie Murphy, aparte de alguna colaboración con Boetticher y Siegel, poco cabe destacar. Recalco -además de lo citado en el post- la ironía de Huston al encomendarle el papel de soldado temporalmente acobardado y la mala leche de Mankiewicz al darle el papel de ferviente patriota y anticomunista en la adaptación de Graham Greene de “El Americano Tranquilo”. Ahora bien, aparte de esas veces en que se puso a las órdenes de algún grande, hay un meritorio y peculiar western psicológico que le recomiendo fervientemente. Me refiero al título de Jack Arnold, “No Name On The Bullet” (a veces traducida como “Una Bala Sin Nombre”). A pesar de un desenlace previsible, el planteamiento es muy sugerente. Murphy interpreta a un célebre asesino a sueldo que llega a un pequeño pueblo. Todos saben quién es, por lo que deducen que viene a asesinar a alguien del lugar. Su presencia y silencio produce una catarsis en cadena ya que todo aquel que sospecha que uno de sus vecinos le odia o se la tiene jurada, llega a temer por su vida…
D. Stiffelio…
Muy interesante su post. Efectivamente, de tal autora se hicieron las adaptaciones de “La carreta Fantasma” y de la muy valorada “Saga de Gösta Berling”, en la que aparece una jovencísima Greta Garbo…
Muchas gracias D. Artanis!
Buenas noches. Aquí, entre dos mares: El Mar Menor y el Mediterráneo.
Me tengo prohibido encender el ordenador en vacaciones, pero en los últimos días lo he hecho 2 ó 3 veces para subir a la Argos. Gran error.
Vaya forma de agrandar mis complejos: Veo lo que algunos saben y el cómo lo escriben y… bajón el canto. Enhorabuena a Don Lindo, Don Artanis y Don Navath.
Don Patrón sabe muuu bien a quien le deja el timón.
Louella Parsons a las 11:15 am
Doña, su post me ha entristecido, aunque le comprendo perfectamente. Es muy fácil ponerse en su piel.
¿Amor a las raices? Sí, claro, pero cuendo las raices no hacen daño. De mi infancia feliz hay muchas cosas que me encantaría olvidar.
¿Todo el mundo ha tenido una infancia feliz? ¡Qué raro!
De niño o estaba en la escula con los curas o estaba trabajando en el campo de sol a sol. ¿ Dónde coño estaba mi felicidad? Ahora vivo mejor que cuando tenía 15 años.
Que se fastidien. Hoy ha venido a estar con nosotros uno de los buenos. Don Héctor Alterio, que ya estoy un poco acomplejado con tantos malos. Ha cenado divinamente.
Muy buenas noches. Les he leído a trompicones a lo largo del día, pero las labores de intendencia (día de la Virgen, gran afluencia de gente famélica para cenar so pretexto de ver mejor la procesión desde nuestra casa…) me han impedido participar hasta ahora. Me conmueven los testimonios de los remeros que se hayan lejos de la tierra que les vio nacer, de aquella “luz primera” que decía Ganivet. Y me doy cuenta de que aquellos que dicen que no desean volver allí lo hacen porque, en realidad, lo que quieren que vuelva es el terruño que conocieron y que ya no está.
P.D.- Sé que hay remeros a los que les gusta mucho la teleserie Hermanos de Sangre, porque lo han comentado aquí. Tal vez les interese esta promoción. Sólo queda un pack disponible, porque me he encargado de que no queden dos.
Me he ido a la cama temprano, como siempre, pero no consigo dormir, porque me da la impresión de haberme explicado mal, y necesito aclarar algunas cosas: Que cuando hablaba de Ussía, y me refería a él, y a otros como él, (conozco muchos ), pero no hablaba de mí, que no tengo ningún derecho a que se me englobe con ellos.
- No soy, ni he sido en ningún momento víctima del terrorismo, ni me mandaron cartas de extorsión, ni me pusieron en dianas.
- Aunque soy nacida en San Sebastián, y con media familia vasca, mi padre era sevillano, y sólo pasábamos la mitad del año en San Sebastián, en casa de mi abuela, y el resto del año vivíamos en Madrid. A mi marido le pasa lo mismo. Y trabajó siempre en grandes hospitales en Madrid.
- Mi abuela tenía una casa en Ategorrieta, que estuvo cerrada los últimos años de su vida, pero no por causa de ETA , sino porque era una casa demasiado trabajosa de mantener para una persona tan mayor.
- Cuando murieron mi abuela, y luego mi madre, vendimos la casa, pero no por amenazas, sino porque necesitábamos dinero para levantar el negocio familiar en Madrid, que estaba en estado comatoso, y porque además no podíamos permitirnos mantener una casa así.
Así que, por favor, que nadie piense que soy ninguna víctima del terrorismo, ni que me han obligado a exiliarme. Nadie me ha obligado. Sí han obligado a marcharse a varios miembros de mi familia ( los que tenían dinero y no eran nacionalistas ), y a bastantes amigos, pero a mí no. No soy lo suficiente importante, ni conocida, ni rica para que nadie se fijara en mí.
Pero mi corazón sigue allí, al pié del monte Ulía donde nací, sigo sintiendo San Sebastián como mío, y lo sigo añorando. Como si fuera una exiliada de las de verdad.
Dice Ussia que para estas fechas suele reescribir el artículo sobre San Sebastián. Es verdad, yo lo he releido varias veces en estos últimos años. Por ello puedo decir que Dña. Viejecita tiene razón a las 10,35 am cuando dice que “no se lo cree ni él”. Incluso releyendo varias veces el artículo de hoy (o ayer).
Pero vamos, que todas las opiniones han sido muy valiosas e interesantes. Me ha gustado leerlas.
Y que todos los artículos de cine son para cogerlos y encuadernarlos en pasta española, que es un material que siempre me fascinó para las cosas valiosas. Mira que he leido cosas sobre cine, pero de la mayor parte de lo relatado aquí no tenía ni idea.
Saludos. En Zaragoza sigue haciendo mucha calor. En agosto.
Buenas tardes a todos, Patrón D. Santiago y remería.
Disculpas por la tardanza en el comentario, D. Artanis. Ayer estuve “fuera de cobertura” por unos ligeros desarreglos gastrointestinales.
Por lo demás, pocas cosas puedo decir sobre las películas y los actores que usted nos trae. Solamente he visto, creo que en la tele, La roja insignia del valor. Recuerdo de ella que no me gustó mucho. Más bien poco. Intentaré coger ánimos, buscarla y volver a verla con ojos nuevos. A ver.
Gracias por su entrada. Y perdone, además de lo tardío, lo “soseras” de mi comentario. Pero, como le he dicho, poco puedo aportar.