David Breijo/Artanis
Nosotros, que fuimos tan felices y dados a inscribir sentencias en mármol, ciñéndonos a la cinefilia podríamos cincelar este dicho, que tantas veces reiteramos los aficionados:
“Hay dos clases de directores:los que ruedan para vivir y los que viven para rodar”.
Esta sentencia oculta el innato desprecio de una parte de la Industria y de una gran mayoría de la Crítica. La parte que odia ser industria. La que cree que la película es una pieza enhebrada únicamente en la cabeza de su Autor, el Director. Y que su actitud, su pose y su grado de devoción hacia la consecución de una obra le perfila en su carrera y entrega una imagen de él a las audiencias. De camino, se practica un indirecto exorcismo en la ya denostada figura del Productor, personaje que queda relegado caricaturescamente a la de afanoso contable, apaleamonedas, rapiñador de prestigios ajenos y bestia semiágrafa que deserta de la búsqueda de cualquier altura ética o estética. Obvio… existen excepciones respetadas, aún discutidas, como David O. Selznick, John Houseman o Jeremy Thomas y, en nuestros días, bajo el epígrafe “indie”, se ha producido una callada revitalización de la figura autorial y un eclipse, en mi opinión más consciente, de la figura del productor. Es obvio también que muchos directores optaron por hacer su propio camino a la producción para ejercer un mayor dominio y control de lo que ya entendían como “su Obra.”
Los ejemplos más citados para apoyar la cita son John Huston y Stanley Kubrick. En el caso del segundo, tanto es así que su vida se mide en sus escasos pero proteicos 16 largometrajes. Y, más que el alterado Jack Nicholson de “El Resplandor” o el pervertido ultraviolento Malcolm McDowell de “La Naranja Mecánica”, Kubrick se erigió en su propio villano y alguna estrella ha habido que en sus memorias le ha clasificado como un maestro del cine y un hijo de la grandísima puta (libre traducción). Películas rehechas a la mitad, proyectos eternos y cancelados, secretismo, obsesión… ¡Tanta gente cree que uno no debe caminar la senda de la dirección sin portar la obsesión como un don, a la manera en que César portaba la epilepsia, marcándole como elegido! Si Kubrick fue un villano o un mero plasta en lo personal, el Tiempo lo va determinando, aparte de su obra, con los pilares de las memorias ajenas, el anecdotario colectivo y alguna afortunada película como “El Beso De Un Extraño” de Matthew Chapman, que urde una ficción alrededor del rodaje del primer largo de Kubrick “El Beso Del Asesino”.
Huston -en cambio- tan simpático, charlatán, aventurero y descarado, prefería volcar el inmenso esfuerzo de un rodaje en su provecho. No sólo pagaba así sus facturas (en caso de imposibilidad de huir de ellas) sino que podían ser meros pretextos para el ejercicio del espíritu del bon vivant. Partes de su biografía se ciñen a Irlanda, Méjico y zonas de África, como sus momentos vitalmente más felices, independientemente del resultado de la obra entre manos, fuera ésta “El Último De La Lista”, “La Noche De La Iguana”, “Las Raíces Del Cielo” o “La Reina De África”.
La filmografía de Clint Eastwood es un manual de las distintas calas éticas en el Hollywood mainstream. Nunca abiertamente un villano, pero siempre encarando a personajes que viven en una difusa frontera desde la que deciden sobre la vida ajena. Eastwood también ha caído (felizmente) en la tentación de reflexionar acerca de su oficio y negocio, de filmar una película de “cine dentro de cine”, teniendo como base parte de las memorias de Peter Viertel, afortunado esposo de Deborah Kerr y coguionista no acreditado de “La Reina de África”. Clint compuso al ambiguo John Wilson: quiere rodar, pero desprecia al público; quiere vivir y subyuga a sus subordinados bajo su agenda de placeres compuesta -básicamente- de dos clases de caza: mujeres y cuadrúpedos.
Wilson fuerza que el rodaje de su nuevo proyecto no tenga lugar en un frío set londinense, sinó en la incómoda sabana, que sufrirán desde los desesperados contables a las estrellas de pies blandos; Los planes de trabajo se retrasan mientras el dios cazador usa cada elemento para colmar su ansia, la de consumar “el único pecado por el que pagas, obtienes una licencia y lo llevas a cabo”: matar a un elefante.
Los films del subgénero “cine dentro de cine” (normalmente melodramas y comedias) forman un pecado confesable de la cinefilia y se componen de un listado a estas alturas casi interminable y frecuentemente onanista. El caso más gravoso, en mi opinión, es un film que hay que amar en la pubertad y denostar cuando se ha conocido algo de este mundo: la oscarizada “La Noche Americana” de François Truffaut. Pero de entre esa lista de títulos, pocos tan unánimemente alabados como “Cautivos del Mal” de Vincente Minelli. En ella conocemos al opuesto del John Wilson de “Cazador Blanco, Corazón Negro”, Jonathan Shields (Kirk Douglas). Shields es un joven e impetuoso ser, básicamente amoral. Su obsesión es rodar cine con capital en HollywoodLand. Pero su motor no es lograr la fama, el dinero, el oropel o la alabanza. Su obsesión sólo parece perseguir y culminar en el propio acto de crear dentro del engranaje industrial, dentro de unos standares de gusto y estilo de la comunidad angelina. Y para ello, escoge ser el factótum, el Productor. Y cuando, en una caída por el precipicio del orgullo, decide dirigir, será el primero en reconocer el estropicio. Crea desde la nada un ejército ideal de compactos y fieles talentos en distintos campos… estrellas, guionistas, asistentes, directores… Les concede realizarse a cambio de aceptar que él domina y que siempre optará por lo mejor para ellos. Por el bien de todos, engañará, traicionará, seducirá, romperá corazones, amistades y matrimonios, por ese indefinido objeto de deseo que es esa película en su cabeza. Y cuando se estrena, ya no vale, ya ha culminado y se sume en una tristeza post coitum de la que sólo le sacará el siguiente proyecto, que le evitará -además- mirar la alfombra de cadáveres de cuerpo y espíritu que ha usado para pavimentar su recorrido.
A pesar del daño que causan y las bajas que ocasionan, estos villanos nos parecen casi dignos de ser conocidos en su encarnadura, cuando damos con alguien que nos los recuerda. Obsesivos, auténticos “one-track minded people” que con fortuna encuentran veta y culminan creando algo que mostrar a nosotros, sus congéneres, que en nuestra grisura, oponemos la tranquila normalidad para convencernos de que nuestro camino es el de los justos y que el mayor daño que podríamos causar es comparable al de ingerir una rebanada de pan de molde que haya superado la fecha de caducidad.



Buenos días a todos, hoy no tenemos que recordar ningún asesinato etarra.
D.,Artanis, el hombre que lo sabia todo del cine. Magnifica entrada.
Y buenos días a todos.
Mi admirado Artanis, me ha descolocado por completo. ¿John Wilson como villano? Hombre, hombre… Pero si ha protagonizado una de las escenas más heroicas que yo haya visto en una sala de cine. Excelente entrada, anyway.
Muy buenos días a todos.
Buenísima entrada, Artanis. Si hubiera escuelas de cine (no sé si las hay, no lo parece), deberían usarse estos textos, son auténticas lecciones sobre el funcionamiento de la complicada industria.
21º a esta hora y muy nuboso sobre Sanse. Fresco, pero por comparación.
Javier Zarzalejos, alertando sobre los peligros de la política de socialistas y nacionalistas, en El Correo:
Decididos a tocar fondo
¡UAU! Si me pongo castizo diría lo de “rizar el rizo”. Si pedante, magnífico ejercicio de “biofeedbak”, el traspasar la condición de “malo” al núcleo primigenio de toda película, que es algo que nace con bastante más complejidad de la que el Génesis, la Fíksica y la Biología nos cuentas de la Creación.
Pero me pongo como yo mismo, alguien para quien el cine forma parte de su biografía, indispensable elemento nutricio para las diversas ropas, cada vez más escasas, que se guardan en el almario.
Dos películas extraordinarias han sido evocadas, dos: “Cazador Blanco, Corazón Negro” y “Cautivos del mal”. De la primera sólo diré que confirma a Eastwood como un clásico en vida y que algo ya me barruntaba yo al respecto cuando vi el estreno de su primera peli, “”Play Misty for Me” (escalofriantemente retitulada en Ejpaña como “Escalofrío en la noche”) en el Festival Donostiarra en pleno comienzo de la década de los setenta, película que es un claro precedente de “Atracción Fatal”, del mediocre, oportunista y por su “Lolita”, ya que sea ha dicho el nombre de Kubrick, directamente infecto Adrian Lyne, aún más que por su indecente “Una proposición indecente”.
El objetivo de la obsesiva Glenn Close, totalmente pasada de rosca, de la mentada “Atracción fatal” era Michael Dáglas, el hijo de Kirk Dúglas, el gran prota de “Cautivos del mal”, en quien yo veo, y corríjame ARTANIS si me equivoco, a un cierto trasunto, sugerido por Minnelli acaso como admirativo homenaje, de Jacques Tourneur. Si lo que el personaje de Jonathan Shields sugiere como “clima” para la película de terror de bajo presupuesto que van a rodar no es “La mujer pantera”, que baje John Ford y lo vea (no he querido mencionar a Billy Wilder, otro miembro indiscutible del Panteón, por no parecer que le estoy haciendo la pelota a Fernando Trueba, que nos está echando la culpa del declive del cine español a los aficionados y espectadores , hay que joderse).
En fin, que gran palada la de hoy, ARTANIS. La Argos convertida eventualmente en “Cahiers du Cinema”.
Roberto Blanco Valdés, en La Voz de Galicia, también alertando de la que se avecina:
La democracia asediada
Muy cabal este artículo de Julio María Sanguinetti, en El País:
El terrorismo
Don Artanis
Fabuloso su comentario de hoy. Y los dos vídeos, en V.O. que trae de regalo.
Pero, ¿de verdad que tiene a sus “malos” de hoy entre los malos ? Me creo perfectamente que los tenga entre sus “mejores”, entre sus favoritos, pero ¿malos?.
Es un poco como si considerásemos al Miguel Ángel de Charlton Heston como malo, porque sólo quería crear, y le daban igual el coste para las arcas vaticanas o las prisas del papa que era el pagano…
Los creadores son gente aparte. Suelen dejar muchos damnificados en su estela. Incluyendo a sus familias, y a sí mismos. Pero no son malos. Aunque puedan ser crueles, y puedan parecer insensibles y egoístas.
Son los elegidos de los dioses, y les toca sufrir su destino. (Y hacérselo sufrir a los demás )
¡En cualquier caso, muchas gracias por el estupendo comentario!
¿No aparece Candela? Estará cuidando nietecillos. Bueno, pues traigo a su Juaristi, que sigue empeñado en desmontar lo de los 200.000 exiliados.
Estadísticas
Los malos que nos traen estos días Artanis y Lindo quedan como beatíficos bienfaisants al lado de los que nos detalla hoy P.J.Ramírez, desde su casa. No se lo pierdan, es alucinante:
The Swadows Cabinet
Me ha gustado mucho este de Ussía en La Razón.
Chantaje
The Artanist
Está muy bien este editorial de hoy en Nuestra hora de San Sebastián. La Semana Grande que empezó ayer en la ciudad es la misma de siempre, pero sin contención etarra. Están desparramados, un espanto:
La Semana Grande soñada por los proetarras
Maravilloso artículo, Artanis, de los que se saborean a sorbitos. Añadir si acaso al “elenco” propuesto a Ciudadano Kane, con la cifra de enigma Rosebud, el trineo de la infancia perdida,toda esa excusa q el psicoanálisis en bandeja de plata brindó a toda las hipérboles del YO, ese dilema nunca resuelto del medio y los fines, y de cómo el éxito y el Poder transforman en mostruos a los hombres. Pero a Kane un crítico se le rebelaba, como el chino aquel ante el tanque,y qué alivio ser un poco normal y no SER tanto. Elocuentensímo ese título: “Cautivos del Mal”, esa nostalgia del barro q hace admirar a Hitler o a Almodovar,creo.
“Reivindicación de Marta Domínguez y denuesto de Rubalcaba” en http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com
saludos y gracias
No hay cuidado de que los antitaurinos lean este magnífico artículo de Vargas Llosa. Demasiado largo para ellos.
La “barbarie” taurina
Buenas…
Hoy les saludo más temprano, les agradezco lo escrito y les reitero que éste sería un ejemplo de que he intentado encontrar algún villano que les pille desprevenidos. Si bien, es cierto -como ya han señalado algunos de vds. y yo mismo en el texto- que son canallas a los que podría no importarnos llegar a conocer y estrechar su mano. No todos los malvados pretenden dominar el mundo, dar el golpe del siglo o cometer el crimen perfecto.
Nota adicioonal. llevo días dándole vueltas a ello. No se trata sólo de las maravillas con que habitualmente nos deleita… es que, además, estas jornadas, D. Luigi nos hace regalos espléndidos tanto a D. Lindo como a mí mismo… Que Dios le guarde muchos años pero, cuando llegue el triste momento, legue su cerebro a la ciencia, porque de sus circunvoluciones y su estudio, esperamos grandes cosas. Nos deja deslumbrados…
Pero recalco, D. Luigi, compañero del remo, sin prisas…
D. Lindo…
Cierto. Es algo ya admitido que en “Cautivos Del mal” hay un homenaje implícito al talento de Jacques Tourneur, a la capacidad de suplir la falta de presupuestos con el don de la sugerencia en la imagen.
Y a “La Mujer Pantera”, claro…
De cualquier manera, esta es una de esas historias que me encantaría conocer al dedillo; la intrahistoria de cómo se cuela un homenaje a una película B (que funcionó muy bien) en una producción A de otra productora, además tan elitista como la Metro…
John Houseman, quizá…
La deificación que la Nouvelle Vague perpertró de la figura del director ha hecho un daño terrible al cine, sobre todo al de “autor”. También hay que agradecerle que haya canalizado la ambición, la vanidad y la egolatría hacia la profesión de director y ha creado situaciones divertidísimas en ese mundillo.
“The Shadows Cabinet” Si mi inglés es correcto el título del artículo de Pedro J. está mal.
En relación con el artículo que nos trae nuestra corresponsal en San Sebastián de Juaristi, no puedo estar más de acuerdo. Lo de 200.000 exiliados es un disparate. Yo normalmente empleo el término de unas decenas de miles y no serían muchas decenas y en ello incluiríamos a los amenazados y a los familiares que arrastran: un caso que conozco cercano el amanezado era el padre pero salieron en total 6 personas. Ojo. Puede parecer poco, pero en una población no muy grande como la vasca sigue siendo una proporción altísima comparada con otros conflictos donde quien persegue no es el Gobierno sino una fuerza de oposición. Claro que aquí los que estaban en los dos Gobiernos, central y autonómico, no hicieron gran cosa (más bien lo contrario) por evitarlo.
Respecto a los argumentos de Juaristi es un poco caritativo con el Nazionalismo anti Vasco que ha gobernado Euskadi. Lo de la reconversión no es una excusa, al contrario: el País Vasco no le pasaba lo que a otras regiones que solo tenian base agraria y servicios. Tenía una economía suficientemente fuerte como para haber permitido la misma transición que se hizo en Madrid y Barcelona o en el caso europeo Alemania, Francia, Holanda,….. El problema es que entre un nazionalismo que estaba pensando en otras cosas y los euskofatxas y sus brazos armados, lo impidieron. A partir de ahí la industria que se ha mantenido ha iniciado un lento e inexorable declive y ni ha dado esos empleos ni ha habido alternativa.
Lo que si he podido constatar por razones laborales es que desde finales de los ochenta, Madrid ha acogido a bastantes decenas de miles de tecnicos y profesionales vascos, en un proceso del que nadie ha querido hablar nunca.
Dado que aquí hay personas curiosas y sobre todo preparadas para profundizar en estos temas, les animanía a que lo hicieran. Seguro que los resultados eran sorprendetes y muy esclarecedroes.
indieustria: estructura empresarial establecida para la producción cultural independiente.
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Artanis, le puedo asegurar que ninguno de mis pequeños presentes pueden compensar los inmensos regalos, que usted y el Señor Gatito, nos hacen todos los días en este Argosto.
Y seguiré al pie de la letra su amable consejo sobre dilatar la entrega de alguno de mis órganos a la Ciencia.
Les dejo los siguiente donde este hombre hace GALA de su portento intelectual.
Es curioso como El País suaviza el titular y elige “colección de tontos”, cuando en la entrevista podemos encontrar “pandilla de gilipollas”. Igualmente nos desvela su proverbial amor a la iglesia , llamándola literalmente “una hija de la gran p……”
Vaya ¿una sola entrada? Acostumbrados a dos diarias (+ fotografía genial del abuelo de D. Neoy su banco de alimentos) sabe a poco, aunque la entrada sea enorme, gracias D. Artanis.
Y gracias también a D. Lindo, por enseñarme (de) cine y hoy concretamente por dejarme creer que alguna micra de cinéfila tengo. Yo también me enganché al Eastwood director con Play Misty for me.
Calleja marinero: ¿los tiramos al mar?
Beni infectocontagiosa:
Artanis, gracias por los bocados de cine. Hummm.
Lamentaba ayer Dª Mara la falta de remadas.
Eche cuentas, querida amiga: los piragüistas y regatistas buscando las medallas, D. Rubín sin recordatorio hoy, a Dios gracias), .D. Asturianín a la caza de perséfonas, D. Tumbaollas de duelo, Maese Luigi huyendo de los cazadores de cuerpos, D. Penalty sufriendo el agobiante agosto suizo… Sólo quedamos los aficionados al baloncesto y nos vamos ya mismo.
Le dejo de guardia D. Goslum, no se preocupe por errichal, no está en la neverra, he oido que andaba buscando bronce en guayomuní.
A quienes no están colgados de la canasta, les dejo un Cacho</em que da qué pensar. http://vozpopuli.com/nacional/12838-la-izquierda-los-sin-papeles-y-la-sanidad-universal-y-gratis-total-quien-paga-la-fiesta
“…en nuestra grisura, oponemos la tranquila normalidad para convencernos de que nuestro camino es el de los justos y que el mayor daño que podríamos causar es comparable al de ingerir una rebanada de pan de molde que haya superado la fecha de caducidad.”
Muy grande, ARTANIS
obsesión doble: idea fija, muy intensa, que impulsa a quien la padece a acudir a salas cinematográficas donde se proyectan dos películas consecutivamente.
Jó, LUIGI. Si usted no lo hace, alguien tendría que encargarse de recopilar sus intervenciones para componer con ellas una paráfrasis de Luis de Camôes: Os Luigiadas.
Don Artanis me ha encantado su entrada de hoy y aunque le leí ya muy tarde para comentar nada me pareció buenísima la de Alain Delon (actor que nunca me ha gustado).
Cómo han propuesto varios remeros a mi me parecería interesantísimo que se animaran a hacer entre usted y don Lindo un blog cinematográfico. Me encantaría leer su opinión sobre películas que se estén proyectando en salas.
Produttore, traditore.
+
Señor Gatito, es usted muy amable y considerado. Muchas gracias.
Dña. Franny, nunca es tarde para criticar… para alabar, ni le cuento…
En cuanto a la actualidad cinematográfica, voy muy despegado y de oídas. No por snobismo ni porque me haya quedado encallado en clásicos (término éste, ya muy elástico) sino por una mezcla de agenda y desinterés. No pretendo sonar apocalíptico, pero las pocas veces que adquiriendo restos de serie, visito videoclubs (ya casi no, cines) y miro en la sección “novedades”, es para echarse a llorar. Si alguna vez escribiera en serio (en algún tiempo lo hice, aunque no con la dedicación y perseverancia de D. Lindo) cierto es que puede uno saltar fácilmente al carro de la actualidad y ponerse al día, pero reconozco que me complacen más los escritos que intenten reflexionar acerca de algún elemento en particular de la imagen y la narrativa o intentar descubrir a potenciales lectores, bien alguna joya poco conocida, bien algún ángulo de lectura que haya podido pasar desapercibido. O puede, incluso, que sea un ángulo inexistente, pero que sepa pergeñarlo con cierto ingenio y el lector lo encuentre de su gusto…